Resistencia22°Min. 18° • Max. 23°

Fortalecer nuevos lazos de confianza

"La causa principal de los problemas de Argentina es su falta de habilidad para alcanzar consensos", aseguró el diplomático estadounidense Wayne Smith, de la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins. Según su mirada, en nuestro país "no existe ni un ápice de confianza entre las fuerzas populares y las élites".

No es el único que advierte sobre este delicado asunto. Casi ocho de cada diez argentinos no cree que las principales figuras del oficialismo y la oposición sean capaces de alcanzar consensos básicos para salir del atraso. En primer lugar, corresponde hacer una importante aclaración: las generalizaciones nunca son buenas. En todos los sectores de la sociedad hay personas predispuestas al diálogo y a la construcción de lazos de confianza. Pero lo que sucede es que esa actitud no siempre está presente donde se supone que no debería faltar.

Según el diplomático norteamericano citado al comienzo de esta columna, en nuestro país tanto la economía como la política son vistas como juegos de suma cero, y eso revela una gran incapacidad para alcanzar los acuerdos básicos que necesita con urgencia la Argentina para reducir los índices de pobreza y avanzar en la construcción de una sociedad más justa.

El politólogo e investigador Mario Riorda, sostiene que "casi siempre cuando se avanza sobre (el tema) consenso, en general la retórica política trabaja sobre el qué, es decir sobre la temática que debiera ser acordada antes de ponerse a discutir; cuando gran parte de la teoría política dice que mientras se discute básicamente el qué, el principal elemento que bloquea, es decir el que produce disenso en los acuerdos no es el qué, es el cómo se discute".

"Por lo tanto, cuando nos ponemos a pensar cómo diseñar el futuro, en realidad el obstáculo es cómo voy a discutir el diseño del futuro. Las formas para llegar al consenso son tan importantes como los temas del consenso. Es más, hay veces que son más importantes todavía. Las grandes transformaciones acarrean transacciones y negociaciones. Cuando son impuestas sin ceder, si luego ese gobierno pierde se vuelve a cero", agrega Riorda.

¿Cómo hacer, entonces, para salir de ese peligroso clima de desconfianza y del juego de todo o nada que permanentemente impacta en lo económico, lo social y lo político? La ciudadanía puede desempeñar un rol clave si comienza a exigir a los representantes de los distintos sectores que muestren, en los hechos, una mayor predisposición al diálogo y a la búsqueda de consensos, aceptando que -como bien señala Riorda- las formas para llegar a los acuerdos son tan importantes como los temas centrales de los acuerdos.

Los acuerdos básicos permiten establecer ciertas reglas de juego que ordenan la vida en comunidad. Por ejemplo, en casi todo el mundo existe un acuerdo generalizado que reconoce que el 31 de diciembre es el último día del año. Todos, sin excepción, aceptamos sin cuestionar esa creencia que asigna un valor muy práctico al calendario gregoriano, pese a que se trata de una convención social.

Salvando las distancias con ese ejemplo sencillo de cómo el mundo, por una cuestión práctica, se puso de acuerdo para establecer cuándo termina un año y cuándo comienza otro, la Argentina necesita imperiosamente vencer a la desconfianza y construir nuevos lazos a partir de los valores compartidos. No es algo imposible. De hecho, los países más avanzados del mundo están en ese lugar justamente porque los distintos sectores de sus sociedades lograron ponerse de acuerdo en cuestiones básicas.

En el libro titulado "La sociedad: un juego de suma cero", el autor de esa obra, el economista Lester C. Thurow planteó hace ya más de medio siglo que, en rigor, los problemas económicos tienen una base distributiva. Si eso efectivamente es así, entonces la falta de acuerdos básicos entre la dirigencia política, social y económica del país (y de la provincia), hará que la resolución de los problemas estructurales demande mucho más tiempo. Por el contrario, si se dejan de lado las desconfianzas y se suman esfuerzos, el resultado no puede ser otro que mayores beneficios para el conjunto de la sociedad, es decir, para todos.

Te puede interesar