De como Fiat "mató" al Renault 4 italiano
Entre 1962 y 1964 se fabricó en Italia el Renault 4. Así es, hubo un Renault italiano que se fabricaba en las plantas de Alfa Romeo en Portello y Pomigliano desde donde salieron 41.809 unidades.
Pero este auto protagonizó una historia de intriga política donde los actores principales fueron la misma Renault, Alfa Romeo y FIAT, más un cuarto que intervendría más tarde, el estado italiano.

En esa epoca Europa aún tenía rigidos controles sobre el comercio entre sus países y los aranceles dificultaban el movimiento de productos entre los paises del viejo continente donde cada uno tenía aranceles propios.
Renault quería entrar en el mercado italiano, donde el crecimiento económico de la década anterior había propiciado la aparición de una clase media que demandaba productos de buena calidad, terreno perfecto para el Renault Dauphine, una berlina media y fiable y, sobre todo, para el reciente Renault 4, presentado en 1961, un utilitario robusto, funcional y práctico ideal para la población de las zonas rurales.

EL ENEMIGO DE MI ENEMIGO
Por esos años, los altos aranceles que imponía el estado italiano a los coches importados hacían inviable que Renault pudiera competir con un rival directo como Fiat.
Y aquí es donde interviene Alfa Romeo que, por aquel entonces, mantenía una rivalidad con la casa Agnelli y así se mantuvo hasta que fue adquirida en 1986.
Fiat era un enemigo común para Alfa Romeo y Renault, de manera que estas dos unieron fuerzas para derrotar al primero y asi nació esta alianza en 1959, que permitió a los franceses utilizar las fábricas de Alfa en Portello y Pomigliano para fabricar los Dauphine y R4 "Made in Italy" , superando los impuestos a la importación de vehículos.
El Renault 4 italiano era un coche muy competitivo en ese país y de entrada contaba con la red de Alfa Romeo en cuanto a ventas y servicios, tenía todo para ser un ganador.

La versión italiana se diferenciaba de la francesa en que tenía un motor con 100 centímetros cúbicos más y una caja de cambios diferente. Por lo demás, era el mismo coche, incluso, mantenía el logo original de Renault, por lo que era imposible distinguirlo estéticamente a no ser que se prestara atención a la parrilla.
LA "VENDETTA"
Como era de esperar, los Agnelli reaccionaron al estilo italiano intentando desprestigiar al producto francés mediante campañas de prensa y periodistas "convencidos" de que Renault era lo peor que se fabricaba en el pais.

Al mismo tiempo la operación de Fiat llegaba hasta lo mas alto del gobierno operando para que se cambiara la manera de calcular los impuestos sobre el automóvil.
Hasta ese momento, el sistema de impuestos de calculaba tomando como referencia el cubicaje del motor. Ahora, a "sugerencia" de los asesores de Comercio el impuesto pasaría a calcularse sobre el largo de la carrocería.
Esto favoreció a FIAT y a su 850, que era 9 centímetros más corto que el Renault 4 y la marca del rombo se vio claramente perjudicada, al encarecerse los precios de su popular modelo, hasta tal punto que se hizo menos atractivo para el público.
La producción del R4 italiano se mantuvo solo dos años, hasta la última unidad salió de la fábrica de Pomigliano en 1964.










