Hacia un año con más oportunidades para el campo
La industria a cielo abierto, donde nadie garantiza resultados sino el propio esfuerzo que hace el productor para seguir apostando en esta ronda de oportunidades donde cada uno apuesta a lo que sabe hacer, espera que el 2022 genera mejores condiciones para el desarrollo.
Poco a poco, el sector productivo se va dando cuenta que la clase política tanto la que gobierna como la oposición, está enfrascada en otros temas y no en los que generan riquezas para el país.

La manera en que se llevó adelante el debate por el Presupuesto 2022, la nueva política tributaria, y otros temas que fueron aconteciendo en las últimas semanas, hace que el campo mire de reojo a la clase política.
¿No será hora de pensar en activar los mecanismos de participación propia?, debería ser una de las preguntas que el sector debe hacerse.
Para ello, previamente, deberá reconciliarse con la sociedad en general, y salir a persuadir a la comunidad del rol que le cabe al productor, porque en la ciudad, o en los pueblos mismos, no se percatan que el pan viene del trigo, que las sábanas y las prendas de vestir fueron el esfuerzo de un algodonero, y tampoco admite que el asado de fin de año que puso en la mesa, a un productor ganadero le costó invertir varios años para tener un animal terminado para faena y en buenas condiciones sanitarias. Arduo trabajo de marketing que deberá hacerlo y no debe escatimar recursos para ello.
MIRAR El 2022
El campo deberá estrechar filas y no ser caer en el engaño de la grieta que los sectores políticos ya la tienen bien ensayada. Habrá que encaminarse detrás de objetivos solidos orientados a que sea escuchado el sector. En tal sentido, es destacable lo realizado por las mesas productivas y técnicas que no escatimaron tiempo para hacer propuestas concretas para que sean tomadas por los legisladores nacionales y provinciales, y aun por el propio gobierno.
Hay decisiones que se toman en los centros de poder, y hay que llegar a ellos con propuestas. El campo solo quiere producir, y que se terminen tantas intervenciones del Estado. Es decir, dejar producir, y dejar desarrollarse, lo cual traerá como resultado, mayor inversión, mayor cantidad de mano de obra, y mayores ingresos para el país.










