Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/213084

La faena clandestina, potencial peligro para la salud de la comunidad

"El consumo de carne que no pasa por los controles que aseguren su inocuidad significa innumerables riesgos para la salud", explicó el médico veterinario, Mario Gauna.

SÁENZ PEÑA (Agencia) La carne obtenida de la faena clandestina de animales robados "es un peligro para la salud pública", siendo en consecuencia el delito de abigeato doblemente perjudicial ya que afecta la economía del productor y puede ser generador de enfermedades en el consumidor".

“La policía realiza un trabajo activo contra el abigeato y la faena clandestina, confluyendo dos factores graves en este delito”, expresó Mario Gauna.

"El consumo de carne que no pasa por los controles que aseguren su inocuidad significa innumerables riesgos para la salud de los consumidores porque, por un lado, desconocemos el estado sanitario de ese animal tanto vivo como ya muerto", resumió en la advertencia el médico veterinario, Mario Daniel Gauna, del departamento de Seguridad Rural Machagai de la Policía del Chaco.

En los pormenores que ocurren hasta que esa carne llega a un mostrador, de un comercio habilitado o no, "se desconoce el lugar en el que se realizó la faena, el material que se utilizó para dar muerte al animal, el vehículo utilizado para el traslado del producto, además de no tener conocimiento si la carne tuvo el descanso que necesita antes de ser apta para consumo".

En los riesgos que se tiene al consumir un producto sin control, "no se sabe si el animal estaba bajo algún tratamiento veterinario que restringe la posibilidad de consumo de su carne".

"Los animales que son destinados para el consumo humano no pasan por controles bromatológicos por un capricho de las autoridades, ya que las fiscalizaciones se realizan porque se debe garantizar que el producto que sale a la venta no presenten un riesgo para la población", insistió Gauna.

ENFERMEDADES TRANSMISIBLES

El consumo de producto animal sin control bromatológico, implica que la población pueda ser receptora de parasitosis, infecciones producto de la contaminación cruzada, enfermedades digestivas, entre otras problemáticas más graves, como las zoonosis. "Si no se cuenta con un control estricto a la hora de faenar, estamos contaminando toda la carne", remarcó el profesional de la Policía del Chaco.

"Las consecuencias sobre la salud de la población pueden ser bastante complicadas, con la transmisión de enfermedades que pueden generar una simple indigestión o bien que pueden ser de mayor gravedad y terminan siendo crónicas, limitando la calidad de vida del ciudadano de por vida", acotó el veterinario policial.

La problemática que puede afectar al que consume carne mal habida puede ser de gravedad si se tiene en cuenta la posibilidad de enfermar por causa de la triquinosis (en el caso de los cerdos), brucelosis o, lo que trae consecuencias muy negativas, rabia paresiante. "Sólo por nombrar algunas enfermedades, entre ellas zoonosis, que se evitaría afecten a la población si el animal pasa por los controles veterinarios y bromatológicos en un frigorífico", añadió.

"Es muy probable que algún día esa carne que no tiene control, pueda llegar a generar graves complicaciones en la salud de la población por eso se debe tomar conciencia y exigir se exhiba el comprobante o sello de procedencia del producto", volvió a insistir el veterinaio Mario Gauna.

CONSUMIDOR ENGAÑADO

En la adquisición de carne, el consumidor "es el que peca de inocente", porque no puede identificar si el costillar, la molida o el corte que le venden es de un animal que reúne las condiciones óptimas para consumo humano.

"El ciudadano debe saber que tiene el derecho de exigir al comerciante que le exhiba el sello o la certificación de que los cortes que adquiere provienen de un animal que tiene todos los controles bromatológicos, para así evitar complicaciones en su salud, algunas de las cuales pueden ser graves", reclamó el profesional veterinario.

En los controles, el trabajo de las áreas de bromatología de los municipios "es esencial" con controles periódicos que deben realizarse en los punto de venta de alimentos de origen animal. La fiscalización implica además que se frustre cualquier intento de comercialización "improvisada" de cortes en lugares que ni siquiera están habilitados comercialmente. En este punto, es de destacar que la presencia en una heladera o cámara de carne producto de la faena clandestina y otros cortes adquiridos  en el mercado formal, "podrían generar una contaminación cruzada y afectar a la carne que pasó por los controles".

PELIGRO LATENTE

En la muestra de lo que ocurre en localidades y ciudades del interior, vale mencionar el procedimiento realizado a mediados de semana por personal de la división rural de la Policía, con aporte de la inspección de bromatología de la municipalidad de Quitilipi.

Las intervenciones fueron la consecuencia de la denuncia de robo de animales vacunos realizada por productores del departamento Quitilipi, que requirió la intervención del departamento de Seguridad Rural Machagai de la Policía del Chaco. La investigación, mediante el seguimiento de rastros y el aporte anónimo de vecinos, logró la detención de los propietarios de dos carnicerías de la Ciudad de la Amistad, que comercializaban carne "de dudosa procedencia".

"En la investigación se detectó carne que no tenía sello ni aval bromatológico, además de encontrarse elementos y vehículos que podrían ser de interés para la investigación, aprendiéndose a los propietarios de dos comercios por supuesto encubrimiento al delito de abigeato", explicó el comisario Alejandro Báez, jefe del departamento de Seguridad Rural Machagai.

"La policía realiza un  trabajo activo contra el abigeato y la faena clandestina, confluyendo dos factores graves en este delito: el daño económico para el ganadero y el peligro para la salud de los que adquieren esa carne mal habida", finalizó, el veterinario Mario Daniel Gauna, profesional de la división rural de la Policía del Chaco.

Varios intentos de faena fueron frustrados por la división Rural

SÁENZ PEÑA (Agencia) En la semana que finaliza, a uno de los productores víctima del accionar de los cuatreros en jurisdicción de Quitililipi, le faenaron seis animales "en el propio campo". El mismo accionar habían utilizado los delincuentes unos días antes en otro campo vecino, en el que carnearon otros cinco vacunos.

Una dinámica similar a la de otros casos: se hace la faena en el propio campo y luego trasladan las piezas a la zona urbana.

La dinámica similar en los casos conocidos, hace creer que los autores del delito de abigeato tienen una logística armada para, sin temor a nada, realizar la faena de los animales en el propio campo y luego trasladarlos hasta la zona urbana para su comercialización para consumo humano.

A esos casos, se añade la sustracción de dos semovientes a un productor de Colonia Uriburu, cuyos restos fueron encontrados por el personal de policía rural en una intervención realizada en un domicilio del barrio Nueva Esperanza de Machagai. La vivienda fue intervenida al tomar conocimiento el personal policial que en el lugar se comercializaba "productor carneo de dudosa procedencia", tomándose conocimiento de que "parte de esa carne había sido trasladadas en un automóvil tipo sedán". Los restos encontrados en el domicilio de Machagai coincidían con la descripción de los animales sustraídos al productor de Quitilipi. El hallazgo provocó "la conducción de la moradora del domicilio, una mujer de 43 años".

FAENA FRUSTRADA

En un mes de diciembre en que se incrementan los hechos de abigeato, varios intentos fueron frustrados por la división rural de la Policía del Chaco que, con asiento en Machagai, tiene jurisdicción hasta Avia Terai. En las últimas horas en Colonia Aborígen, por ejemplo, el personal de Machagai recuperó un animal que había sido robado en la tarde.

En los días previos, también fue frustrada la matanza de otros semovientes que habían sido robados a los chacareros de la zona de Colona Blas Parera y con en la recorrida, tras las denuncias, los efectivos policiales lograron encontrar a los vacunos preparados para la faena.