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Hugo Peralta

Columnista

El caso emblemático de la radióloga que obligó la sanción de una ley

Desde el crimen de Tatiana Kolodziey, hubo un total de 87 femicidios en el Chaco

Un caso que conmocionó a la opinión pública provincial y nacional: el secuestro, violación y asesinato de la joven radióloga Tatiana Kolodziey (32) a manos de Juan Ernesto Cabeza, un remisero con antecedentes por delitos sexuales que poco antes del crimen había sido beneficiado con la excarcelación.

El homicidio de la chaqueña obligó a un debate en el Congreso que aprobó el 14 noviembre de 2012 la ley 26.791, reformándose el artículo 80 del Código Penal para criminalizar de modo agravado ciertos homicidios especialmente relacionados con el fenómeno de la violencia de género. A nueve años de la ley, en nuestra provincia se contabilizan 87 femicidios y un transfemicidio.

Una de las manifestaciones del padre de Tatiana Kolodziey exigiendo justicia por el asesinato de su hija. Por el caso fue condenado el remisero y exconvicto Juan Ernesto Cabeza.

El trágico destino puso a Cabeza al volante del remís, que Tatiana abordó hace nueve años, el 20 de octubre de 2012. Pasadas las horas desde que se conoció el último movimiento de la joven, la familia comenzó a pedir su aparición a través de los medios de comunicación. Lamentablemente, la profesional de 32 años fue hallada sin vida en un descampado de la zona norte de Resistencia.

La familia de Tatiana, con su padre Alfredo Kolodziey como referencia, inició una implacable lucha por justicia con el acompañamiento de toda la sociedad, representada en la agrupación Vecinos Autoconvocados.

La investigación policial y judicial no tardó en dar sus frutos y se centró sobre Juan Cabeza, el remisero que la agencia a la que llamó Tatiana había enviado para buscarla. Se conocerían posteriormente sus antecedentes y el peso de las evidencias forenses no dejarían lugar a dudas sobre su participación.

El juicio contra Ernesto Cabeza se desarrolló recién en 2014, con resolución y condena el 9 de octubre del mismo año. El Tribunal presidido por Marisa Lehmann y las vocales Lucía Martínez Casas de Sanchís y Glenda Vidarte lo sentenció al tucumano a reclusión perpetua al hallarlo culpable de la privación ilegítima de la libertad, abuso sexual con acceso carnal, homicidio criminis causa y uso de documento público falso, todos en concurso real.

El crimen más reciente fue el femicidio de Soledad Sotelo, hermana de la delegada local del Inadi, Nancy Sotelo.

Más allá de la condena sobre el autor material que pasa sus días en la prisión federal de Rawson (Chubut) el caso Tatiana dejó otras líneas investigativas, pero al transcurrir el tiempo, los fiscales intervinientes de esas investigaciones solicitadas por el tribunal no comprobaron participación de terceros u otras pistas que pudieran dar con posibles autores cómplices de Cabeza.

6000 denuncias y 2000 prófugos

Ernesto Cabeza no fue condenado por femicidio, pero el crimen de la joven del Chaco motorizó el debate y la creación de esta nueva figura penal que rige desde 2012, el mismo año que fue asesinada Tatiana, pero los homicidios de mujeres siguen siendo un problema sociocultural sin resolverse con denuncias de violencia de género que estarán este año arriba de las 6000 solo en la primera circunscripción judicial y unos 2000 prófugos por dicho delito, donde queda reflejado las fallas de los organismos estatales que deben abocarse a poner a disposición de la justicia a los denunciados.

Los equipos fiscales de género libran las órdenes de capturas pertinentes para que la Policía del Chaco ponga a derecho a los agresores, pero es alarmante la cantidad de marginados de la ley que pululan por las calles convirtiéndose en un verdadero peligro para las víctimas que lograron salirse de ese espiral de violencia, dependiendo sus vidas que lo antes posible se le entregue un botón antipánico.

No se puede obviar el lamentable final de Marilú Robledo, asesinada el 15 de octubre por su expareja Héctor Gutiérrez, quien también dejó malherido al novio de la joven. Luego Gutiérrez se mató. Este hecho sacó a luz la cantidad de denuncias que hizo la víctima, que había logrado una condena para Gutiérrez, tenía botón antipánico y el hombre siguió hostigándola hasta asesinarla.

Una de las marchas por la muerte de Marilú Robledo, la mujer asesinada por una expareja, contra quien ella había planteado innumerables denuncias que no generaron reacciones institucionales acordes.

El suceso obligó la renuncia del fiscal de temática Héctor Valdivia porque la familia de Robledo había promovido un jury de enjuiciamiento en su contra. Quedó pendiente que sucederá con otros fiscales y una jueza que también fueron denunciados ante el Consejo de la Magistratura y Jurado de Enjuiciamiento por parte de la abogada querellante Alma González, de la secretaría de Derechos Humanos y de Género.

La abrupta salida de Valdivia, considerado por sus pares como un buen fiscal, abocado a la capacitación permanentemente y sin haber faltado un día al trabajo, no ha cambiado nada desde entonces, porque las tres víctimas siguientes de Marilú Robledo (Yolanda Saucedo, Catalina Alvarenga y Mariana Sotelo) nunca habían denunciado a sus femicidas.

Flagelo que no cesa

En noviembre de 2012, un mes después del crimen de Tatiana Kolodziey, el Congreso sancionó con fuerza de ley y en diciembre se comunicó en el Boletín Oficial y comenzó su vigencia en el país.

En el 2013 hubo 13 femicidios en el Chaco; 2014; 14 hechos, en 2016; 5 crímenes, en 2017; 7, en 2018; 9, en 2019; 11 en 2020; 11 y en 2021 ; 10 femicidios y un transfemicidio.

Pasaron nueve años del homicidio de Tatiana y por su caso se sancionó una ley que tipifica los crímenes de mujeres, pero desde entonces en el Chaco ocurrieron 87 femicidios.

Ocho de las once víctimas.

Cada víctima de 2021

Marisol Alcaraz Martínez (35), en General San Martín. Sin detenidos.

Catalina Elba Alvarenga, de 43 años, asesinada este jueves por su marido Roque Almirón en Tres Isletas.

Ester Cardozo (59), en Fontana. Fue detenido Jorge Domínguez (59), expareja, y dictaron la prisión preventiva.

María Esther Baldore (61), en (Machagai). Fue apresado su pareja, Sotero Verón (69). 

En Puerto Vilelas, Carolina Escalante de 32 años y Daira Escalante de 2 años. El femicida Darío Maidana se quitó la vida.

En Resistencia, Marilú Elizabeth Robledo de 27 años fue asesinada por su expareja Héctor Daniel Gutiérrez (39), que se quitó la vida.

En Castelli, Sandra Isabel Fleyta de 34 años fue ultimada por Rubén Ignacio Aguirre, de 41, que está con prisión preventiva.

En Colonias Unidas, fue asesinada Yolanda Zulema Saucedo (49) y se detuvo a su primo Jorge Saucedo como posible autor.

Antes estuvieron presos el novio y la expareja de la víctima.

En Tres Isletas, Catalina Elba Alvarenga (43). Su marido Roque Lustiano Almirón (45) se quitó la vida.

En Resistencia, Mariana Soledad Sotelo (30). Se aprehendió a su pareja Maximiliano Quiróz (27), quien se quiso matar.

Además, el transfemicidio de Fabiola Ramírez (Resistencia): están con prisión preventiva los hermanos Ramiro y Hernán Rodríguez.