Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/212843
Mariana Alegre

Columnista

Los jóvenes, los adultos y viceversa

"No sé si me veo como un referente. Tampoco sé si quiero serlo…. En todo caso, prefiero ser un ejemplo de lo que cualquier joven argentino es capaz de hacer si se le dan las condiciones". La frase, de Mateo Salvatto, el joven argentino que inventó Háblalo*, y que es promocionado por todos los medios, como el "joven modelo a seguir".

 La sinceridad de Salvatto, es esencial para los adultos y para los jóvenes. Todos fuimos jóvenes (podría ser el título de una canción), y todos tuvimos, en mayor o menor medida objetivos, sueños. Este año he tenido algunos debates con gente de "mi generación" es decir los que están entre los 35 y 45 (y también un poco más) que tienen en sus labios siempre la frase "los chicos de hoy….son tan irresponsables". También escuché de docentes "no podemos hacerles entender, no nos escuchan". Los chicos me decían "estoy con las cripto", o "me quedo acá, no voy a estudiar". Yo quería convencerlos de que no era la única opción, pero ¿qué sabía yo?. Y sí llegamos al espacio, no podríamos encontrar un punto donde los chicos que manejan criptos puedan ser algo más que usados para sostener la nueva "finanza". Abstenerse moralistas defensores del NFT, y el blockchain, nada es perfecto y puro en esta vida. Para más inri, les recuerdo la "buena voluntad de la energía atómica".

Volviendo de la rama, nuevamente. Recuerdo mis primeras pasantías. Me mandaban al quiosco a comprar yerba o cigarrillos. Yo miraba. No me enseñaban. Repaso las búsquedas laborales actuales con todos estos híper requisitos que tenes que tener antes de cumplir 24, y si es posible una carrera de grado, posgrado, máster o mínimo 2 años de experiencia en el puesto.

Hace poco me enganche con una serie de Netflix Titanes, el lado C de los superhéroes que no entraron a la Liga de la Justicia o al selecto grupo de amigos de Bátman y Superman. Muchos son adolescentes, frustrados porque tienen estos súper talentos que no saben manejar –apenas los reconocen- pero rodeados de un montón de adultos que no saben cómo incluirlos "como llegar a ellos". Me pareció una metáfora tan cercana a la realidad.

¿Cómo escuchamos a los adolescentes y jóvenes de hoy? ¿Los escuchamos?. Nosotros también creíamos en paradigmas que se destrozaron, en ideales revolucionarios que eran una propaganda. Nos fuimos chocando muros, pero siempre pensé –al menos en mi caso- que sin alguien que me diera la oportunidad, que creyera en mí, y además me enseñara, jamás comenzaría a lograr mi experiencia. Por supuesto, la cuota de mis ganas de aprender y arriesgarme a tomar trabajos fue esencial (lo sigue siendo). Pero, a veces eso no alcanzaba, no alcanza.

Pienso: ¿y si nadie hubiera creído en Mateo Salvatto? El ex senador Esteban Bulrich no hubiera podido hablar con su hija, y tantas personas más a las que ayudo. Si nadie hubiera creído en Messi (bueno, en Argentina no lo hicieron) para apoyar su tratamiento con vacunas. Si nadie hubiera creído en Michael Jordan, quizá no hubiera habido Manu Ginóbilli. Pienso en Los Beatles. Tenemos muchos ejemplos en la historia de jóvenes que rompieron moldes. Sí, es cierto había talento, sí es cierto había perseverancia, había trabajo, recuerdo que trabajé gratis mucho tiempo. No, no es un camino de rosas.

Pero, en este tiempo veo como se deteriora ante ejemplos imposibles tanto los sueños de los jóvenes, como la paciencia de los adultos para creer, formar.

¿Es la única forma de seducirlo un buen sueldo?..

No, no todos quieren vivir de asistencia social. Mucha gente quiere aprender.

"A la empresa le cuesta x dinero, x tiempo formar un chico", Me pregunto ¿cuánto tardaron los jefes o personas en puestos específicos en aprender todo lo que saben?

¿Dónde encontramos el punto medio?

Esta pandemia nos empujó muchas veces a buscar esa utopía del "punto medio", pero, ¿realmente nos esforzamos, desde cada generación, en dar paso por paso?

Todos ponen a Salvatto como "el modelo a seguir", él mismo se ha quitado de ese lugar. Él necesito creer y alguien que crea en él. Nadie puede ver más allá de "ese modelo de virtud", que pone la vara alta para el resto, en lugar de mostrarlo como un espejo que como él mismo dice "cualquier joven argentino es capaz de hacer si se le dan las condiciones".

Pienso en Harry Potter, soy gran fan de la saga, y cuando digo gran no exagero. Como ya pasaron 10 años de la primera película y casi 20 del libro, puedo contar detalles. Harry "el elegido" apenas nacer, mientras lo preparaban como el "gran mago que debía ser", vivía con humanos comunes y silvestres, y como todos tenía su lado oscuro y su lado de luz. Prepararse para su "gran rol" en la historia, junto a sus dos mejores amigos, no fue un camino de rosas. No solo era huérfano, sino que además como toda persona destinada a lo grandioso casi no tenía en quien confiar. ¿Fue un mago más poderoso que el resto? No, lo único que lo diferenciaba era la cicatriz que marcó su destino: perdió, mató, fue desagradable con sus amigos, era vago como alumno, era más arrogante que valiente, y en casi toda la historia actúa más por venganza que por salvar el mundo mágico, algo que sobre el final entiende no podrá hacer solo. Que la confianza de los adultos, y la compañía de sus pares eran necesario para que él creyera que era capaz.

Últimamente, vemos mucho esta filosofía del creer en un mismo. Sí, es súper necesario, pero nadie puede solo. Absolutamente nadie. Nadie puede aprender sin fracasar, sin intentarlo.

Quizás, como Háblalo*, esta app que permite a personas comunicarse, como único medio, podríamos encontrar ese idioma, este mecanismo, esta nueva forma de pensar, este punto entre dos mitades donde poder escuchar y hablar, para construir –nuevamente- un puente que ha sido dinamitado no solo por la pandemia: el de la oportunidad, unos podemos darlas otros recibirlas, y viceversa.

*Háblalo es "multiherramienta con distintas funcionalidades", que permite a los usuarios -no solo sordos, sino cualquier persona con un problema que le dificulta el habla- poder comunicarse, ya sea escribiendo un texto que es transformado en audio, o utilizando dibujos, imágenes o fotos, entre otras opciones. En enero de 2017, la app fue lanzada al mercado. Debido a su éxito, al año siguiente, con tan solo 18 años, Salvatto fundó Asteroid Technologies para poder administrar su emprendimiento. La aplicación es totalmente gratuita y no es necesario estar conectado a Internet para que pueda funcionar. En la actualidad, es utilizada por 200.000 personas de 55 países a lo largo de cinco continentes y está disponible en más de 35 idiomas.