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DESCUBRIENDO ARGENTINA

San Javier, un lugar mágico para descansar y disfrutar de la naturaleza

Es una de las tantas perlas del Valle de Traslasierra. Ofrece tranquilidad, naturaleza... y un atardecer único que transforma las Altas Cumbres. ¿Te lo vas a perder?

Es uno de los rincones más hermosos de las sierras cordobesas. Ubicada a unos 220 kilómetros de Córdoba Capital y a 20 de la ciudad de Villa Dolores, San Javier y Yacanto es una de las perlas del Valle de Traslasierra, más allá de Mina Clavero, Nono, Las Rabonas, Los Hornillos, Las Rosas y Las Tapias (una más hermosa que otra).

Se trata de un rincón serrano único, para disfrutar en cualquier época del año.

Se caracteriza por sus angostas callecitas de tierra, rodeadas de enormes árboles; sus antiguas casonas de estilo inglés y ranchos de adobe; la iglesia de 1910; una pulpería; tres bodegas; casas de artesanías y las montañas que se tiñen de color magenta cuando cae el sol.

En San Javier no hay grandes ríos, pero sí algunos arroyos que bajan de las sierras y sirven para refrescarse en verano o pasar una jornada al lado de esos hermosos cursos de agua.

La plaza es el corazón del pueblo, el lugar de encuentro. Está rodeada de bonitos negocios que ofrecen bellísimos objetos hechos a mano. Trabajos en madera, cuero, cerámica negra (típica de Traslasierra), lana de oveja y de llama, alpaca y plata.

Frente a la plaza también se ubica la iglesia, que data de 1910 y se encuentra en perfecto estado de conservación.

Además, hay una pulpería, un supermercado, un paseo de compras, una panadería que aparte de preparar exquisitas facturas vende mantecol artesanal (uno de los productos más solicitados) y restaurantes. Incluso hay caballos y burros, por si alguno se cansa de caminar.

Para los amantes de las caminatas, existen muchas alternativas. Una es subir el cerro Champaquí, un trekking de alta dificultad que sólo puede hacerse acompañado de un guía. Pero también hay opciones de menor dificultad: por ejemplo, el ascenso al puesto Ferreyra o al Cerro de la Cruz, que demandan unas dos horas y media. También se puede pasear por la Quebrada de Ambrosio, lugar ideal para tomar mates y pasar una hermosa tarde.

El avistaje de aves, los safaris fotográficos, las cabalgatas y los paseos en bici son otras actividades imperdibles a realizar.

Cada tarde, en San Javier, ocurre algo maravilloso: en cuestión de minutos las montañas dejan de ser marrones, se tiñen de un tono rosado intenso, luego adquieren un color violeta y finalmente se ven azules. Un espectáculo de la naturaleza, mágico.