"En el sudoeste la chacarera y la zamba son los ritmos con más presencia"
Días atrás se presentó en Santiago del Estero el tema Memorial del fuego, música de Manuel Orellana y letra de Brandán. En este contexto hablamos del vínculo de la música con esta región del Chaco.

El docente, poeta y músico Diego Daniel Brandán lleva una relación profunda con la vecina provincia de Santiago del Estero. Este vínculo viene desde la cuna familiar y que despierta siempre en él un sentimiento de amor profundo.
‘Para mí el cancionero folclórico argentino tiene su raíz en la música de Santiago. En esta etapa de la humanidad, que nos encuentra con mucho vacío artístico e ideológico, creo que es oportuno revertir eso y dejar un mensaje diferente para las nuevas generaciones‘, expresó Diego en comunicación telefónica.
El viernes último, en una peña, el cantante y compositor Manuel Orellana cantó un tema que comparte en autoría con Diego. Su felicidad no cabía en sus palabras. En esta ocasión charlamos e hicimos un recorrido, donde el poeta cuenta que sus letras ya está siendo grabadas por grandes referentes de la música popular de nuestro país.
Cabe destacar que, desde Charata, Diego Brandán junto con Germán Kalber hicieron una obra profunda con el disco ‘El otro mundo’, fruto de un lazo hondo de amistad que tiene alas. Ahora, en plena pandemia, ya hicieron otro disco.
-¿Cómo fuiste construyendo el lazo con los músicos de Santiago?
-Tengo lazos afectivos muy profundos. En 2015 tuvimos nuestros primeros encuentros con músicos de Santiago del Estero en Charata. Después viajamos nosotros, con Germán Kalber.
En aquellos años estábamos difundiendo el disco de Germán ‘El otro mundo‘. Con Manuel Orellana hay una historia especial. Es una persona que tiene una apertura que hace posible la confianza y la amistad profunda.
Él no es de compartir sus melodías ni sus letras. Sin embargo decidió compartir conmigo una melodía para que le pusiera letra. Él compuso una chacarera simple. El tema se llama Memorial del fuego’, es una vuelta a la memoria y a la importancia del fuego en nuestra identidad.
-Transcendental en nuestra cultura.
-Sucede que el fuego es parte de las grandes transformaciones de la humanidad. Para nosotros, los provincianos, el fuego es fundamental, todo hacemos al rededor del fuego y de la cocina. Es un lugar físico y simbólico, donde se transmite la vida. En el origen de nuestra infancia tuvimos los primeros recuerdos fundados en lectura de cuentos, en los relatos de historias orales y el diálogo con nuestros mayores. En el texto que escribí también hago mención justamente a estas cuestiones.
Los adultos mayores tienen un dominio de la palabra y una fluidez que es propia de nuestra lengua. En este momento la vida humana está saturada de cosas; cuesta apagar el celular y dejar que se encienda la vida: el momento donde la piel, los ojos y los sentidos nos vuelven al estado físico de la vida más pura.
-Tus letras están comenzando a circular con otros músicos, más allá de Charata. ¿Cómo se vive esa expansión?
-Conozco muy bien a los grandes creadores que tiene y tuvo Santiago desde siempre. Hace poco tiempo estuvo en Charata Mario Álvarez Quiroga. Había llegado a la ciudad para estar en una peña, cantó varios temas y de repente hizo un tema mío y de Germán Kalber. Fue un momento emotivo. Después de tantos éxitos que tiene Mario, escucharlo cantar una letra mía es tremendo, muy estimulante.
Hay un lindo camino que vengo haciendo y que tiene a diferentes músicos, como Germán Kalber, Manuel Orellana, Mario Álvarez Quiroga, Juan Carlos Carabajal, Bruno Arias, entre otros músicos, haciendo mis letras. Creo que mi vínculo con la literatura, ser profesor en Lengua y Literatura me permiten tener un desempeño diferente dentro del mundo de la escritura.
-¿La chacarera tiene una fuerte presencia dentro de la música folclórica provincial?
-Sí, totalmente. El chamamé es bello, profundo. Sin embargo nuestra euforia en la región del sudoeste del Chaco pasa por la chacarera. En Villa Ángela y Sáenz Peña son más hamameceros. En nuestra zona tenemos incluso un acento más cercano a Santiago del Estero. En el sudoeste, la chacarera y la zamba son los ritmos con más presencia.
-Ante el bombardeo que reciben los jóvenes, vos además de escribir y hacer música, también sos docente en un instituto terciario. ¿Cuál es tu aportes desde ese lugar para abrir a los chicos
un espacio de diálogo y conocimiento de las raíces culturales del país?
-Trabajo en el IES de Juan José Castelli desde hace doce años. Hay gente maravillosa y amigos. En este lugar estoy viviendo ciertas experiencias movilizantes. En principio, lo académico se mueve por un ámbito que no lo definimos acá y que está establecido institucionalmente. Sin embargo, tengo mi espacio curricular donde trabajo con literatura regional y local. Aquí tenemos importantes exponentes de la literatura chaqueña, que son necesarios conocer y que hacen a nuestra identidad. Me gusta abrir el panorama sin descuidar el canon. Dentro la literatura chaqueña, abordamos libros como ‘De espalda al cielo’, de Enrique Gamarra. Este libro, si se quiere, es una denuncia muy fuerte al atropello que fue La Forestal en la Argentina, desde 1905 hasta 1965. Todavía vivimos las consecuencias de la eliminación del quebracho
colorado con más de dos millones de hectáreas entre Santa Fe, el Chaco y Santiago del Estero.
Otro libro que abordo es ‘Dios era verde’, de José Chudnovsky. Está ambientado en Charata, el prólogo del libro es de 1965 y lo escribió Miguel Ángel Asturias, es algo extraordinario. Además de otros textos, que acercan una pata en la literatura infantil y juvenil. En la escuela pública está el derecho y la oportunidad de formación y de seguir alentando la alfabetización académica. Es el camino para un futuro más agradable.











