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Sáenz Peña, una ciudad difícil para personas con discapacidad visual

Pedido de una joven que perdió la visión cuando era niña: "Por favor, con toda humildad, avancemos como sociedad hacia el respeto".

SÁENZ PEÑA (Agencia) - Las barreras arquitectónicas en una ciudad están presentes en Presidencia Roque Sáenz Peña, siendo ‘una ciudad muy difícil‘ para las personas que tienen alguna discapacidad y se les complica movilizarse ante tanta inseguridad estructural.

Lumila More es ciega y padece las consecuencias de tener una ciudad con veredas caóticas, donde el mayor problema, como en las calles, es la responsabilidad y sentido común de las personas.

‘En las ciudades, las obras deberían ayudarnos a tratar de llevar una vida normal incluyéndonos al momento de los diseños urbanísticos porque la inclusión no puede ser a medias, debe comprender todo y para eso se necesita que toda la sociedad aporte‘, comentó Lumila More que es una joven que perdió la visión cuando era niña e intenta que su vida transcurra con normalidad en una ciudad con muchos obstáculos.

‘Sáenz Peña es realmente una ciudad muy difícil para que los que tenemos una discapacidad nos desplacemos libremente‘, indicó.

MOTOCICLETAS EN LAS VEREDAS

Las calles de la segunda ciudad del Chaco son un caos para el tránsito y también para los peatones es complicada la circulación por las veredas, especialmente para aquellas personas que tienen alguna discapacidad y les resulta peligroso moverse en veredas desparejas y que funcionan como vía para las motos.

La ciudad tiene la característica de contar con veredas anchas, lo que debería ser útil para las personas con inconvenientes para movilizarse. La utilidad se pierde cuando se colocan obstáculos, como motos, mesas, macetas o cualquier otro elemento que entorpece el paso. ‘Los que somos ciegos, y en mi caso particular, necesitamos guiarnos por las paredes y si se colocan elementos contra las mismas, es imposible que completemos un trayecto‘, ejemplificó Lumila.

OBRAS QUE AYUDARÍAN

Las personas ciegas necesitan de guías que los ayuden a movilizarse entre la infraestructura de una ciudad.

En las veredas ‘se requieren de baldosas con un diseño determinado para ayudar al desplazamiento de los ciegos y Sáenz Peña carece de esa opción‘. En la segunda ciudad del Chaco, solamente existe un tramo de veinte metros con las baldosas guías en la vereda del nuevo edificio del Poder Judicial, por la calle 11 entre 8 y 10.

‘Las aceras con las guías en el piso son muy necesarias‘, aseguró Lumila More que es una vecina sin visión, que desde su experiencia mencionó que ‘son útiles porque guiándonos por el suelo, sabemos dónde llegar y con seguridad‘. La herramienta de las baldosas guías, de instaurarse, debería tener una continuidad de trayecto.

‘En algunas ciudades, como en la terminal de ómnibus de Resistencia, ocurre que dentro de la estructura tenemos una muy buena guía mediante la señalización en los pisos, pero saliendo no dieron continuidad a la baldosas guías hasta la parada del colectivo urbano‘, detalló.

PROBLEMAS PARA TODOS

‘No somos solo las personas ciegas, somos todos los que tenemos alguna discapacidad, sea visual o auditiva o de movilidad‘, consideró la colaboradora de la Fundación Tiflo Luz. En este sentido, indicó que ‘son varios los inconvenientes en las aceras, inclusive con las rampas que deberían tener el cuidado de que no sean empinadas y que tengan la medida acorde para que pase fácilmente la silla de ruedas‘.

En la problemática, ‘cada uno de los integrantes de la sociedad debe aportar su granito de arena, porque de nada sirve que existan disposiciones de las autoridades para ordenar la ciudad si el vecino no las respeta‘. ‘La mesa tiene cuatro patas y necesita de esas cuatro patas para sostenerse, lo que significa que para lograr una verdadera inclusión se necesita de todos los actores sociales‘, comparó.

La inclusión de las personas con discapacidad ‘se logra con el aporte de todos‘.

‘Aunque les parezca insignificante, para nosotros los ciegos, que el vecino deje una bolsa de basura en la acera es un inconveniente porque nuestro bastón blanco las golpea y al plegarlo tomamos contacto con la contaminación de los residuos‘, refirió la joven Lumila More. ‘Nos falta mucho como sociedad para incluir a las personas con alguna discapacidad, pero estoy convencida de que lo podemos hacer‘, finalizó optimista Lumila More.