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No dejemos a nadie atrás

El sábado 9 de octubre se conmemoró el Día Mundial de los Cuidados Paliativos. A pesar de conocerse y usarse desde la edad media, actualmente solo llegan a un pequeño porcentaje de los enfermos terminales que los necesitan, dejando desprotegido al resto ante el dolor y el sufrimiento.

La OMS considera que aproximadamente el 75% de las personas en etapa terminal fallecen aquejadas con dolor emocional, lo que evidentemente es muy lamentable. En la Argentina, se calcula que entre el 1,5% y el 7% de la población mayor de 65 años necesita atención paliativa. Sin embargo, solo un 10% de quienes lo requieren obtiene este tipo de asistencia. El bajo porcentaje no es exclusivo de nuestro país: incluso en los países desarrollados, la estadística no supera el 30%.

Más allá de la importante fecha, es necesario considerar que en el contexto de esta pandemia, ante la enorme, acelerada e inesperada pérdida de vidas humanas, muchas ocurridas en aislamiento y con los pacientes intubados y necesariamente sedados, se vio denegada a los enfermos terminales de Covid-19 y a sus familiares la posibilidad de despedirse y permanecer juntos mientras llegaba el desenlace fatal, cuando la necesidad de los cuidados paliativos, en su más amplia concepción, se tornaba aún más importante, esencial y prioritaria.

El lema del Día Mundial de los Cuidados Paliativos 2021 es "No dejar a nadie atrás: equidad en el acceso a los cuidados paliativos". El objetivo es exigir a los gobiernos un paquete de medidas para que los cuidados paliativos formen parte de los sistemas de salud públicos. Ahora que la pandemia de Covid-19 los han hecho aún más imprescindibles, se pedirán mejoras a los responsables políticos para reconstruir mejor.

La Organización Mundial de la Salud ha decretado que los cuidados paliativos son un derecho esencial para todas las personas. Los especialistas en cuidados paliativos centramos nuestra atención en brindar al paciente terminal una nueva visión de su situación, una en la que pueda centrarse en todo lo bueno que sembró y en dar gracias a la vida por haberle permitido disfrutar de ella, así sea un breve momento. Otra meta que tenemos los especialistas es la de ayudar a las familias a prepararse para lo inevitable y poder sobrellevar de mejor manera la pérdida.

El cuidado paliativo (CP) constituye una labor fundamental en el acompañamiento de los pacientes que cursan con una enfermedad que condiciona su vida. El acceso temprano y manejo integral dentro de los servicios de CP mejora la calidad de vida de estos pacientes y sus familias. Cobran especial valor los aspectos biopsicosociales en la evaluación y abordaje de los pacientes en CP, al igual que una excelente relación equipo de salud-paciente, donde se priorice una adecuada comunicación. 

Tanto las decisiones que involucren el manejo farmacológico como aquellas que no requieren fármacos deben responder a las necesidades individuales de cada paciente, teniendo en cuenta no solo su cuadro clínico, sino también sus preferencias. La sedación paliativa debe ser considerada y ofrecida como alternativa terapéutica cuando el manejo de los síntomas se vuelve refractario a cualquier otra forma de tratamiento. Se requiere mayor trabajo en las áreas de salud pública para superar las barreras al acceso e integración del cuidado paliativo en los pacientes que cursan enfermedades que comprometen su vida hacia el final de la misma.

El cuidado paliativo está indicado en cualquier paciente con una enfermedad seria, que condicione la vida con repercusiones en las esferas física, psicológica o espiritual, causando distrés como resultado de su condición médica o su tratamiento. Se incluyen pacientes con cáncer, falla cardiaca, enfermedades pulmonares y renales, VIH/SIDA, enfermedad valvular severa, condiciones neurológicas.

Algunos de los problemas que abarca el cuidado paliativo son el manejo y alivio del dolor, manejo de la fatiga, falta de aire, problemas del sueño, pérdida del apetito y náuseas, problemas relacionados con la figura del cuidador, consejería familiar y manejo del duelo. Los signos y síntomas que pueden ser de ayuda para identificar pacientes al final de la vida incluyen: agitación, alteración del patrón respiratorio, deterioro del nivel de consciencia, respiración ruidosa, pérdida progresiva de peso, fatiga o pérdida del apetito, cambios en la comunicación, deterioro de la movilidad o abandono de los nexos sociales.

Octubre fue el mes de los Cuidados Paliativos, dedicado a todos los profesionales que acompañamos a los pacientes durante sus enfermedades, recordando la importancia de esta clase de cuidados y la necesidad de que todos accedan a ellos. “Una asistencia paliativa temprana reduce las hospitalizaciones innecesarias y el uso de los servicios de salud”.

*Licenciada, especialista en Cuidados Paliativos.