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Argentina, líder mundial en producción agroindustrial sostenible

SÁENZ PEÑA (Agencia) -Una declaración conjunta entre el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, el Consejo Federal Agropecuario, Sociedad Rural Argentina, Coninagro, Federación Agraria Argentina, CRA, Aapresid y Consejo Agroindustrial Argentino, hacen un fuerte hincapié en que la Argentina es líder mundial en producción agroindustrial sostenible, tirando así por la borda los argumentos que algunas entidades “ambientalistas” lanzaron en el marco del debate por el cambio climático.

El chaqueño Martín Spada participó de las reuniones junto al ministro de Agricultura Julián Dominguez, donde el titular de la cartera agropecuaria no convalidó algunas iniciativas impulsadas por su colega de gabinete, Juan Cabandié, que habían encendido luces de alarma en el sector agropecuario.

La ganadería extensiva es altamente segura en términos sanitarios, eficiente en materia de bienestar animal y en términos ambientales. Existe evidencia científica que demuestra que la captura y secuestro de carbono de nuestro sistema productivo de naturaleza extensivo pastoril compensa largamente las emisiones, dice enfáticamente el documento en conjunto encabezado por el Ministerio de Agricultura de la Nación.

En el debate público-privado abierto frente al “cambio climático”, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, concedió su apoyo a la actividad que mantiene la producción ganadera en la Argentina y también objetó toda posibilidad de promover un achicamiento del stock vacuno.

COMPROMISO Y REALIDAD

El documento encierra una serie de puntos que son valorados en distintas actividades agropecuarias del país, según los reportes tomados por NORTE RURAL. En este trabajo se toma que considerando que el flagelo del cambio climático nos interpela como sociedad global y requiere el compromiso y accionar coordinado de todos los países, organismos internacionales, sector privado y sociedad civil, para el logro de los objetivos plasmados en el Acuerdo de París, los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas y la Agenda 2030.

Señala que la agro-bio-industria es uno de los sectores productivos más afectados a nivel mundial por los efectos adversos del Cambio Climático, al tratarse de una “industria a cielo abierto”.

Dice el documento que tal como han señalado diferentes organismos internacionales especializados en la materia, lejos de ser el problema, la agro-bio-industria es parte de la solución a los desafíos de sostenibilidad que nos presenta hoy la agenda internacional.

En el sentido señalado, la Argentina es un actor profundamente comprometido en la lucha contra el Cambio Climático, siendo una parte activa de la Agenda 2030, así como del Acuerdo de París.

Dentro del mencionado esquema, se ha actualizado y presentado en diciembre de 2020 nuestra Segunda Contribución Nacionalmente Determinada (NDC). La misma, reduce un 26% el límite de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) al 2030 en relación a la Comunicación de 2016 y establece el objetivo de neutralidad de carbono al 2050.

El sector agro-bio-industrial nacional no es ajeno a este proceso, ya que desde hace años viene implementando (tanto a nivel privado como oficial) iniciativas tendientes a fortalecer la adaptación de nuestro sistema productivo a los efectos del cambio climático así como a la intensificación sostenible de la producción.

Estos esfuerzos han sido realizados fundamentalmente con capitales nacionales, por lo que es imperioso garantizar el efectivo acceso a fondos de financiamiento internacional.

UN TEMA QUE COBRA RELEVANCIA

Este tema cobra cada vez más relevancia en la agenda internacional, por lo que reafirmamos nuestra visión de seguir fortaleciendo la sinergia público-privada, así como continuar coordinando acciones con otros países y organismos internacionales con miradas afines.

Es importante construir una visión común que dé una orientación estratégica a los sectores productivos, así como a los gobiernos de las distintas jurisdicciones de nuestro país sobre los principios y valores consensuados entre los distintos actores que sean la base de una política de Estado.

Señala que estos principios y valores serán la base del posicionamiento internacional de la Argentina en la defensa de la sostenibilidad de nuestro sector productivo.

CRISTALIZAR UNA POSTURA COMÚN

Atento a todo lo expresado, consideramos de suma importancia cristalizar en un instrumento común esta mirada compartida sobre los principios y valores que deben guiarnos en el accionar a nivel internacional y, por ende, en las distintas acciones y políticas a instrumentar a nivel interno.

El comercio internacional es una herramienta sumamente valiosa para fortalecer la seguridad alimentaria y, en este plano, la Argentina juega un rol central como país proveedor de alimentos sanos, seguros, nutritivos y producidos de forma sostenible.

COINCIDENCIA EN SOSTENER POSTULADOS

El documento, en cuanto a la coincidencia en sostener los postulados, dice lo siguiente:

Compromiso con la sostenibilidad: Reafirmamos nuestro compromiso de producir alimentos de forma sostenible, respetando el equilibrio entre los 3 pilares (económico, social y ambiental). Ninguno de ellos debe primar sobre el otro y deben sostenerse en el tiempo. El mundo necesita más y mejores alimentos, producidos de forma sostenible, y nuestro país y nuestra región pueden proveerlos de manera segura y sostenible.

Agro-bio-industria como parte de la solución: Los sistemas agrobio- industriales son parte de la solución al desafío de alimentar al mundo de forma sostenible y erradicar la pobreza. En tal sentido Argentina viene trabajando de forma responsable en nuestra cadena desde hace varios años en pos de su sostenibilidad y estamos comprometidos a seguir trabajando activamente en este camino.

Seguridad alimentaria: Nada de lo que hagamos a futuro puede redundar en una menor producción de alimentos, ya que la seguridad alimentaria es nuestra prioridad y la producción sostenible se basa en la no afectación de los recursos futuros.

Responsabilidades comunes pero diferenciadas: Reconocemos que el cambio climático es un flagelo global y que debe ser abordado de forma responsable y colaborativa, pero no todos los países estamos en la misma situación ni tenemos los mismos antecedentes. En este sentido, Argentina es un país acreedor en términos ambientales. Existen países que tienen una responsabilidad histórica y actual por la degradación ambiental y, por ende, son esos los que deben liderar el proceso de mitigación, así como proveer los medios económicos para que otros se adapten. Según el último inventario global del Banco Mundial (2018), casi el 60% de los gases de efecto invernadero son emitidos por tan sólo 5 países, mientras que Argentina sólo emitió el 0,7% del total.

Nuestra prioridad, la adaptación: La agro-bio-industria se ve fuertemente afectada por el cambio climático. Por eso, para países como Argentina (que tienen una baja participación en las emisiones globales) la prioridad pasa por la adaptación. Si bien nuestro país viene trabajando en la eficiencia de su sistema productivo para llegar a carbono neutro en el 2050, su baja incidencia global en este tema no modifica los efectos adversos del cambio climático y su afectación a los productores. Por esta razón en materia de agro-bio-industria nuestra prioridad es adaptarnos a fin de quitar vulnerabilidad a nuestro sistema productivo, solo de esta manera podremos seguir suministrando los alimentos que se necesitan.