Lepra: invitan a informarse para despejar temores
El programa de Control de Lepra y Leishmaniasis del Chaco impulsa una nueva campaña anual para conocer más sobre un tema sanitario de plena vigencia.

En el Chaco unas 40 personas se encuentran en tratamiento por lepra, y 14 de ellas fueron diagnosticadas en 2020.
En el país unos 500 pacientes tienen el mismo diagnóstico. Aunque la cifra parezca menor, la enfermedad todavía representa un desafío porque a pesar de la efectividad de los tratamientos terapéuticos, muchas personas conviven con ella sin haber sido diagnosticadas.
Además se mantiene una estadística a lo largo de la última década: se detectan sostenidamente unos 300 a 400 casos nuevos por año.

Al área endémica la integran las regiones Noroeste, Nordeste y Centro.
En términos epidemiológicos el valor más importante lo aportan poblaciones del NEA, norte de Santa Fe y de los conglomerados poblacionales del Gran Resistencia, Rosario y Gran Buenos Aires.
Otra característica a tener presente es que las migraciones internas condicionan la posibilidad de tener un enfermo de lepra en cualquier punto del país.
¿Qué es la lepra?
La lepra es una enfermedad infecciosa producida por un microbio llamado Mycobacterium leprae que afecta preferentemente la piel y los nervios periféricos, y en ocasiones a las mucosas y órganos internos.
Dependiendo del contexto psicológico y cultural de la persona que la desarrolla, sus relaciones sociales, laborales y familiares pueden verse afectadas debido al rechazo y temor que la lepra siempre ha provocado.

En el pasado se recluía a los enfermos en sanatorios (leprosarios) pero hace tiempo que se sabe que no hace falta hacerlo porque existen medicamentos muy eficaces que permiten que un tratamiento ambulatorio. Además hoy se conoce que la lepra es de difícil contagio.
Diagnóstico, síntomas, tratamiento y cura
La información que se comparte para esta fecha forma parte de una campaña nacional y provincial de educación y prevención de la lepra.
Uno de los aspectos en los que se suele hacer hincapié es el diagnóstico temprano, que permite abordar con un tratamiento adecuado y curar la enfermedad.
También permite cortar la cadena de contagios y evitar discapacidades que la enfermedad puede provocar.
Primeros síntomas
Una forma de advertir la presencia de la enfermedad es en la piel, con la aparición de manchas (máculas) y disminución o pérdida de la sensibilidad, del vello y/o de la transpiración.
Según la forma clínica pueden presentarse nódulos (lesiones tubérculo - nodulares llamadas lepromas) y engrosamiento de la piel (placas, infiltración) y/o nervios periféricos con dolor espontáneo o a la compresión.

Generalmente se produce un trastorno de la sensibilidad, que va desde una leve hipoestesia (adormecimiento) a una anestesia total.
Así, poco a poco, por falta de cuidado y de un tratamiento oportuno, las heridas se infectan ocasionando un daño que al cabo del tiempo producen las discapacidades y deformidades.
Otra de las lesiones que se puede presentar es una obstrucción nasal persistente, con o sin hemorragia nasal de causa no justificada. Además de hormigueos (disestesias, parestesias) en pies y manos.
Por lo que la principal recomendación a tener en cuenta es que toda mancha con adormecimiento que persiste en el tiempo, debe hacer pensar en lepra.
con el acompañamiento de la Dirección de Epidemiología, la Sociedad Argentina de Dermatología y el Patronato del Enfermo de Lepra.
Muy difícil contagio
La lepra se contagia de persona a persona por un contacto directo y prolongado, calculado en aproximadamente de 3 a 5 años. Se produce entre un enfermo con posibilidad de transmitir la enfermedad (ya que no todos los que padecen lepra eliminan bacilos fuera de su organismo) y una persona sana susceptible. Es decir que debe mediar una predisposición especial para poder enfermar. Y la mayoría de las personas posee resistencia natural.
Hoy se pudo comprobar que la lepra no es hereditaria. De una madre o padre enfermo nace un hijo sano. La mejor protección que se le debe dar al recién nacido es que el progenitor afectado realice y complete el tratamiento. Por lo que no se debe suspender el tratamiento durante el embarazo.
Por el momento no existe una vacuna eficaz. Hasta la fecha se cuenta con el tratamiento efectivo y el diagnóstico precoz a través del examen periódico de convivientes.
Una vida libre de estigmas
Una persona enferma de lepra puede y debe realizar una vida completamente normal, con todos sus derechos y deberes sociales y civiles. Puede casarse, deambular, trabajar sin ningún tipo de restricción ni consideración especial. Lo único que debe hacer diferente, es realizar el tratamiento adecuado y completo y tomar todos los recaudos para prevenir las eventuales discapacidades.











