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Un caballo más rápido que Internet

 El ancho de banda es lo que regula la velocidad total a la que pueden entregarse los datos a una computadora u otro dispositivo conectado a Internet. Esta velocidad generalmente se expresa en "Megabits por segundo" (Mbps); cuanto mayor sea el ancho de banda, más rápida será una conexión.

Kappest entregando el sobre al joven jinete. Veinte minutos antes había comenzado a subir sus archivos a WeTransfer, y aun así ganó el caballo.

 “Banda ancha” de alta velocidad, según lo define la FCC, es una conexión a Internet que tiene una velocidad de descarga de 25 Mbps o superior y una velocidad de carga de 3 Mbps o superior. En nuestra zona, la mayoría de las conexiones hogareñas tienen contratados paquetes de 20 Mbps, o 50, pero en algunas regiones de Europa no es tan así.

En plena era del teletrabajo, contar con buenas conexiones de Internet llega a ser casi tan importante en el aspecto laboral como tener electricidad. En las zonas rurales lo saben bien, pero los planes de despliegue de fibra han avanzado a buen ritmo y ya hay muchos pueblos que han dicho adiós a las viejas conexiones.

Cuánto ancho de banda consumen las actividades más comunes en la red.

En Alemania -increíblemente- la situación es peor, e incluso en ciudades grandes llega a haber serios problemas al día de hoy; pero en las zonas rurales llega a ser tan lenta, que es costumbre decir que mandar un sobre a caballo es más rápido que conectarse a la red. 

El fotógrafo Klaus-Peter Kappest, de la revista Woll, pensó que era hora de probar el dicho, y como aún no le habían instalado la fibra óptica, frustrado, quiso comparar quién ganaba: si su actual conexión de 1,5 Mbps (de bajada) subiendo 4,5 GB de fotos por Internet, o un jinete a caballo recorriendo 10 km para llevar el DVD con las fotos desde Oberkirchen a Schmallenberg, que era donde se iban a imprimir.

Ocho meses para conectarse

Kappest contrató a un joven jinete y le dio un DVD con las fotos para que lo llevara al destino. Antes de que llegara el mensajero a su casa, el fotógrafo ya había comenzado a subir a WeTransfer (sitio dedicado a subir archivos para ser bajados por otros) los 4,5 GB de fotos 20 minutos antes de que el caballo partiera rumbo a Schmallenberg. Y aun así, ganó el caballo: tardó aproximadamente hora y media para hacer los casi 7 km del desafío, mientras que la subida a WeTransfer tardó más de cuatro horas. De hecho, el jinete había vuelto a Oberkirchen mucho antes de que la subida acabara. 

El mapa muestra la línea de internet de Kappest, y en línea de puntos el camino utilizado por el jinete con el DVD con las fotos.

Es una situación que ilustra a la perfección lo mencionado al comienzo: el teletrabajo puede ser complicado en ciertas condiciones: 4,5 GB ni siquiera es una cantidad desorbitada de información, si se compara con archivos de video.

El caso de Klaus-Peter Kappest es también gracioso, porque el cable de fibra óptica estaba listo para su casa desde ocho meses antes de la competición entre el caballo y WeTransfer, listo para finalizar la activación de la línea. Pero Deutsche Telekom, su operadora, seguía demorando al “técnico” que debía encargarse del tema.