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De sus estudios sobre la diabetes al tratamiento hormonal de Messi

Bernardo Houssay, un científico apasionado e inspirador - Fue premiado con el Nobel de Medicina y Fisiología por descubrir el papel de la hipófisis en la regulación del nivel de azúcar en sangre y su injerencia en la diabetes. Su legado perdura en la ciencia argentina a través del Conicet y todas las instituciones que fundó e inspiró..

Las investigaciones de Bernardo Houssay sobre la hipófisis y la regulación del nivel de azúcar en sangre le valieron el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1947. Sus hallazgos fueron fundamentales para comprender la diabetes y abrió las puertas al desarrollo de líneas de investigación en endocrinología que mantienen hasta hoy sus principios, como el tratamiento hormonal que recibió Lionel Messi, destacó el doctor De Nicola.

“El principal aporte de Houssay fue demostrar la importancia de la glándula hipófisis, dentro de nuestra cabeza, en la base del cerebro, en el metabolismo de los azúcares. Todo empezó cuando Banting y Best, dos científicos canadienses, descubrieron el papel del páncreas en la diabetes: le sacaban el páncreas a un perro y el perro se volvía diabético”, explicó De Nicola. “Lo que Houssay descubrió es que si a ese mismo perro diabético le sacaban la hipófisis, mejoraba su diabetes. Ese fue su gran descubrimiento, porque se sabía poco de lo que hacían las glándulas y las hormonas”.

Otro de las contribuciones de Houssay fue mostrar el rol de la hipófisis en la producción de la hormona del crecimiento, “A través de experimentos muy simples: tenía dos o tres perros hermanos, a uno le sacaba la hipófisis y el perro no crecía. Cuando se le administraba un extracto de hipófisis, el perro volvía a crecer. Era un hallazgo experimental, pero después se usó en humanos, con hipófisis cadavéricas a las que se le sacaba la hormona del crecimiento y se hacía crecer a chicos chiquitos”, añadió.

“Luego se hizo una hormona de crecimiento recombinante en bacterias, que es el caso de Messi”, apuntó De Nicola, quien tuvo oportunidad de hablar en España con uno de los médicos endocrinólogos que trató al futbolista. “Con la hormona de crecimiento recombinante lo hicieron crecer unos ocho centímetros”, detalló el investigador, y se emocionó al pensar cómo “lo que descubrió Houssay en los perritos le sirvió a Messi. La cosa cambió mucho, pasaron los años y varió la tecnología, pero el principio es el mismo”, remarcó.

El Ibyme, uno de sus mayores legados

Victoria Lux-Lantos y María Silvia Bianchi, investigadoras del Instituto de Biología y Medicina Experimental (Ibyme) creado por Houssay, destacaron la relevancia de sus investigaciones sobre la diabetes y aseguraron que sus valores aún siguen vigentes en esta institución que fundò en 1944 junto a los reconocidos doctores Eduardo Braun Menéndez, Oscar Orías, Juan Lewis y Virgilio Foglia, en una antigua y pequeña casa en Costa Rica 4185 del barrio de Palermo.

Allí, Houssay, su secretaria Josefina Yanguas y su equipo recibieron el telegrama que le anunciaba que era ganador del Nobel. Recién en la década del 70 el Ibyme se mudó a un edificio más adecuado, cuando pasó a depender de la Universidad de Buenos Aires y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

Lux-Lantos, doctora en Bioquímica y actual directora del Ibyme, asegura que “tiene una carga simbólica grande” dirigir este espacio creado por Houssay, que supuso “uno de sus mayores legados junto al Conicet” y que hoy tiene más de 300 investigadores. Si bien ella no fue contemporánea del fundador, desde que ingresó al instituto en 1980 tuvo “el privilegio de compartir con profesionales que lo conocieron y que se encargaron de mantener viva la figura del prolífico maestro”.

La doctora Bianchi, bióloga de formación y también investigadora del Ibyme, estudia junto a Lux-Lantos terapias alternativas para el tratamiento de la diabetes. Aseguró que Houssay “fue un pionero y visionario al estudiar la enfermedad, considerando la relevancia que hoy tiene”. Hoy la diabetes es definida por la Organización Mundial de la Salud como “una pandemia, al igual que la Covid”, ya que afecta a más de 420 millones de personas en el mundo y a un 10% de la población en la Argentina.

Bianchi advirtió que “Los números están creciendo y alarma a incidencia en niños y adolescentes”, lo que atribuye “Principalmente a los cambios en la alimentación y el sedentarismo, y esto supone un aumento en la cantidad de personas que deberán estar medicadas toda su vida". Ambas investigadoras enfatizaron la importancia de las investigaciones iniciadas por Houssay, y la necesidad de seguir trabajando para que “su sueño de promover la ciencia para impulsar el desarrollo del país se cumpla realmente".

Su archivo, al alcance de todos

Los primeros 2.500 documentos digitalizados y la web del Archivo Bernardo Houssay estarán a disposición de los científicos y del público a partir del sábado 10 de abril, declarado Día del Investigador Científico en memoria del Nobel. “El archivo tiene más de 55.000 documentos en papel, entre discursos, temas de investigación y cartas con colegas”, explicó Santiago Palazzo, director ejecutivo de la Fundación para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Fecic).

Las misivas son “Parte del intercambio epistolar con colegas investigadores como los Premios Nobel Severo Ochoa (Medicina, 1959), Luis Federico Leloir (Bioquímica, 1970), médicos del exterior como Carlos Chagas (Brasil), Alejandro Lipschutz (Chile), Christiane Dosne y Hans Selye (Canadá), Gregorio Marañón (España), y destacados argentinos como Eduardo Braun Menéndez, Juan Carlos Fasciolo, Oscar Orías, Martín Ferreyra y Virgilio Foglia, entre otros”.

Para 2022 tienen previsto “digitalizar la serie discursos y la serie temas de investigación, aproximadamente otros 5.000 documentos más, y a largo plazo, ya en 2023, tenemos pensado cubrir el fondo completo, que es mucho más grande que los 55 mil documentos. Pero no se digitaliza absolutamente todo”, señaló. La digitalización fue posible porque en 2020, la Fecic ganó un subsidio para proyectos de conservación documental, “fundamental para mantener vigente la memoria, la historia de la ciencia y la cultura”, señaló. “Así se puso en marcha la realización de una web interactiva que contiene parte de ese archivo histórico digitalizado, enfocado en esta primera etapa en el intercambio epistolar con colegas de todo el mundo”, precisó.

“Los países ricos lo son porque dedican dinero al desarrollo científico-tecnológico, y los países pobres lo siguen siendo porque no lo hacen. La ciencia no es cara, cara es la ignorancia”, decía Houssay. “La creación en 1958 del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) como centro de investigación nacional, y a través de este organismo el cargo de investigador con dedicación exclusiva es un hecho fundamental para la Argentina. Y eso también lo hizo Houssay”, destacó Palazzo.

“Este legado toma otro valor en estos tiempos difíciles que vivimos. Houssay fue el principal impulsor de las ciencias en nuestro país y la crisis sanitaria producida por la Covid-19 nos ha demostrado la importancia del desarrollo de la ciencia”, aseveró Palazzo.

*Agencia Télam