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CARTAS DE LECTORES

Sobre el partido Argentina - Brasil 

REALISMO MÁGICO


Señor director de NORTE:

¿Que somos informales?  ¿Que somos ventajeros? ¿Que padecemos de viveza criolla? ¿Que hacemos trampa para alcanzar lugares? ¿Que queremos excepciones porque "somos nosotros"? Latinoamérica padece estos males. Son conductas de sus dirigentes, que son imitadas por sus ciudadanos. Y esto lleva a un desorden generalizado en que se beneficia el más pícaro y las mayorías padecen. 
El bochorno de esta tarde en el Brasil - Argentina resta. Divide. Ensucia la nobleza que corresponde a una justa deportiva. Reduce a nada los gestos de confraternidad y afecto de Messi y Neymar. Y lo peor de todo, nos dejó sin el fútbol, sin comprender cabalmente la razón y los culpables. Porque acá los hay. Desde FIFA, Conmebol y Federaciones, por no haber previsto este desenlace en su calidad de organizadores; del país anfitrión, Brasil, por no haber accionado en tiempo y forma. De los responsables técnicos, por tensar la cuerda y finalmente de los propios jugadores que con tal de estar asumen conductas contrarias al interés del grupo.
Me explico:
1) FIFA y Conmebol debieron emitir criterio anticipado respecto a las restricciones impuestas por la autoridad sanitaria brasileña en situación de una pandemia desastrosa para la humanidad. Esto es respetar las consideraciones del país anfitrión o reprogramar otra sede, como sucedió con la Copa América cuando Chile y luego Argentina se negaron a realizarla. No lo hicieron pensando en el negocio y no en el interés común. Porque tanto FIFA como su filial americana, Conmebol, distan mucho de ser entidades defensoras del desarrollo deportivo y, por el contrario, conforman una multinacional privada que monopoliza un súper millonario negocio en dólares que extrae beneficios de todos los rincones del planeta.
2) El gobierno brasileño armó una puesta en escena y logró su objetivo de ser visibilizado por sus ciudadanos en una actitud de "hacer respetar sus decisiones" soberanas, sin importarle a quien le toque someterse a las mismas. Y fue una puesta en escena pues tuvo todo el tiempo necesario para actuar antes del inicio del juego y no lo hizo. Esperó que el mismo empiece y transcurran cinco minutos. Es decir que estaba programado de antes. ¿Qué logró con esto? Que todos, todos, estuviéramos frente a la pantalla mágica prendidos del evento. Visibilización mundial, impacto político (más si consideramos que los afectados eran nada menos que argentinos, verdugos a domicilio de la verde-amarela en la última copa América. "¡Ojo, con Bolsonaro no se jode!") fue el mensaje subliminal para adentro de alguien que llegó a la presidencia del Brasil transitando un sinuoso camino. Si todo salía bien, obtenía una gran ventaja deportiva pues Argentina, para continuar en la cancha, se veía obligado a realizar los tres cambios, con los que agotaba toda chance de hombres de refresco o corrección táctica, lo que no hubiera ocurrido si el procedimiento se realizaba horas antes del inicio.
3) De los responsables legales de AFA que no previeron los riesgos de que esto suceda y buscan odiosas excepciones para jugadores de elite que en cualquier lugar del mundo deben someterse a las exigencias reglamentarias y legales que afectan a cualquier ciudadano común. No hay burbuja ni evento que justifique ciudadanos del mundo de primera, de segunda o de tercera. 
4. Los jugadores y el DT, que —más allá del deseo de los unos de estar presentes y la necesidad del otro de no sufrir un traspié que interrumpa la recuperación del seleccionado— no debieron exponerse ni exponer al grupo a este muy factible desenlace y, lo que es peor, a la posibilidad de perder puntos sin siquiera jugar, pues lo que es innegable es que los jugadores "debían estar aislados en el hotel haciendo cuarentena" como lo exige la autoridad sanitaria brasileña, con lo cual, ni deberían haber pisado territorio brasileño pues, sin excepciones o concesiones, no hubieran podido integrar el equipo.
En fin, habrá alguna vez que se actúe seria y responsablemente. Pero dudo. 
Con la misma irresponsabilidad e improvisación y con la fantasía de que se recibirían apoyos extraordinarios de quienes nunca fueron amigos, la dictadura cívico militar inició una guerra en la que sacrificó miles de jóvenes argentinos. Y hay quienes muy pronto olvidaron los apellidos de los responsables civiles de aquella tragedia ...y de otras tantas más recientes.
Nuevamente, el mayor afectado es el ciudadano común, tanto argentino como brasileño, dispuesto a un pequeño paréntesis de calma para disfrutar de un espectáculo del más popular de los deportes reunidos en familia o con amigos, en tiempos de desazón, angustia, incertidumbres y miedos.


ANGEL ALBERTO RODRÍGUEZ
Resistencia 

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¿AUDIENCIA PÚBLICA O VERGÜENZA PRIVADA?

Señor director de NORTE:
El pasado 30 de agosto tuvo lugar en la ciudad de Resistencia una burda recreación de lo que debiera ser una audiencia pública con el objetivo de escuchar la opinión que del pueblo emanase respecto del proyecto de rezonificación del municipio capitalino. La mentada instancia consultiva estuvo viciada de nulidad desde su misma convocatoria, como hemos argumentado numerosos asistentes y como lo han corroborado el abogado Pablo Fernández Barrios, así como también Ana Dorys Pérez Zamparo, por la Defensoría del Pueblo, todos munidos con la letra de la ley. Por solo nombrar algunos elementos: la inexistencia de actas de las “reuniones” con distintos sectores mencionadas (sin haber dado —cuanto menos— acceso a ellas), en tanto lo manifestado por los presentes no fue reflejado en los “resúmenes” y mucho menos en las publicaciones oficiales; la dualidad —contradictoria— de información provista por el sector oficial; entre otras y formalidades previstas por las normas que no fueron debidamente cumplimentadas. Todos hechos que a las claras no promueven y muchos menos garantizan el acceso a la información pública.
Cabe aquí dar a conocer a los lectores una de las intervenciones en particular, la del abogado Emilio Caravaca Pazos, quien llamó “contradictorias” a las posturas de quienes aseveramos que esta no reunía las condiciones de una verdadera instancia de participación. Sobre lo planteado por el corredor inmobiliario, debemos sugerirle: a) que recurra al diccionario de la Real Academia Española, que establece la diferencia entre “participar” y “exponer”; y, b) que repase cuidadosamente las leyes argentinas (o que en todo caso las estudie, si es que no lo hizo en su paso por la Facultad de Derecho), donde también han quedado claramente establecidas las condiciones que deben darse para que pueda denominarse participativa, entre ellas el “Acceso a la Información Pública” (que también emana de la ley madre: la Constitución Nacional de la República Argentina). Al respecto debemos decir que, a saber, audiencia pública es “el acto de oír los soberanos u otras autoridades a las personas que acuden”, entiéndase: tiene lugar para que los ciudadanos se expresen y para que los mandatarios escuchen. Por lo que nos cabe la pregunta: ¿por qué se toman con liviandad el derecho y hacen uso de la palabra en un marco que no les correspondería? Además, la característica de “pública” implica: “accesible a todos”, “destinada al público”, “vista o sabida para todos” y para ello es fundamental e ineludible: el acceso a la información pública.
En general, quienes respaldan el proyecto han hablado de “normas claras”, entre ellos el señor Martínez Quiles y también el abogado Emilio Caravaca, entonces nos preguntamos: para ellos, las normas existentes: ¿existen realmente? Quizás algún letrado podría escribir para ellos un estudio previo, de modo de no dejarles lugar a dudas. ¿Por qué años atrás estas mismas personas no emergieron “en defensa de los derechos de la comunidad” oponiéndose a las mentadas excepciones? Por el contrario, parecería ser que la solución a la existencia de excepciones es, para ellos, hacer ley lo prohibido: esa es la única claridad que parecen pretender lograr. Y allí sí que todo se vuelve contradictorio, pues la misma existencia de una excepción implica la claridad de la norma a la que esta se opone.
Para Miguel Warnier, por su parte, el único problema parecen ser los pobres, así lo expresa cuando sostiene: “contaminan como nadie y no pagan impuestos”. ¡Ha hallado el santo grial! ¡Que contaminen! (siempre y cuando cumplan en abonar al fisco).
Entre las cantinelas y chicanas de siempre no se hicieron esperar el “esto se ha transformado en un superclásico” por parte de Katia Blanc, desprestigiando claramente el debate; “Mejorar la ciudad”, como si existiera un solo punto de vista; sumado a la ya más que clásica: “se ponen pequeñas trabas” (Katia Blanc) o “palos en la rueda” (Lucero), menoscabando el aporte de la población que defiende los derechos difusos.
También se sostuvo con una abrumadora liviandad el siguiente discurso: “Resulta imperioso que nuestras ciudades sigan creciendo” (Matías Sironi), olvidando que todo tiene su límite y que nada puede crecer hasta el infinito en un mundo finito. ¿Cuál será el costo ambiental que iremos a pagar por ello? Sostener que “celebramos el crecimiento de la ciudad” y desear una “ciudad densa” se presentan como criterios, a nuestro criterio, desacertados. ¿Por qué el crecimiento debe interpretarse como bueno? ¿y los fenómenos de “islas de calor”? ¿y los del “edificio enfermo”?, entre tantos otros impactos negativos asociados al crecimiento (sea este ordenado o no): ¿son estos —inevitables— impactos también buenos? ¿Cuándo entenderemos que debemos definir primero el límite de crecimiento? En palabras de Alberto Acosta, debemos romper con la “religión del crecimiento económico” como solución.
Si para Sironi la “pobreza” se traduce en la falta de acceso a servicios básicos, entonces una ciudad que no puede autoabastecerse —entre otros: de comida— debe considerarse una ciudad pobre. Por ende, Resistencia se encontraría bajo la línea de la indigencia.
La perspectiva del autodefinido “joven arquitecto”, Alexander Yamil Borges, quien sostiene que el Estado debe “administrar recursos cedidos por el sector privado” se traduce como el resultado de un posicionamiento en extremo capitalista y por demás ignorante respecto del derecho colectivo, que debe —por DDHH— encontrarse siempre por encima de lo privado. Borges manifesta que “los espacios verdes tienen que ser urbanizados” y que el río Negro es “una barrera urbana”, como si este se hubiera colocado a posteriori de la urbanización y fuera un escollo para la misma. Del mismo modo, expresa: “las razones de la informalidad es el ámbito académico”, atacando, denostando y desprestigiando a los ámbitos de formación universitaria.
Es claro que la voluntad de todos quienes se han manifestado a favor del proyecto, sumados a ciertos concejales, como Jorge Woznizcka, quien aseveró: “lo que ya está, ya está destruido”, “la ecología está mal”, “todos estamos en la ecología” y “no podemos ser culpables cuando ya es tarde” (extraña afirmación para un abogado), es la de urbanizar a toda costa. Además, en el caso de este último, deja mucho que desear en su rol de representante público, mostrando una ignorancia tal que sus decires caen por absurdos. Recordamos a Wittgenstein cuando, en su Tractatus lógico filosóficus, estudiaba cómo la forma de expresarse deja ver el grado de desarrollo intelectual de alguien, cada lector podrá sacar sus propias conclusiones…
Hemos dotado nuestro equipamiento personal de softwares y cámaras (extras) que permitieron la grabación de la irregular audiencia. Ello nos permitirá corroborar si la transcripción taquigráfica se realiza con la precisión que amerita y gracias a cuyo registro podemos hoy brindarles a ustedes, queridos lectores, estos entrecomillados para que sepan de qué decires son capaces cada uno de los actores.
En primera medida, desde toda perspectiva, tanto física, territorial, biológica, ecológica y ambiental (entendiendo a este como territorio+cultura y englobando todos los aspectos), lo que debe primero establecerse —si “reglas claras” se pretenden— es el límite de crecimiento de la ciudad de Resistencia. 
En segunda medida, si “soluciones habitacionales” se pretenden, deben esgrimirse mecanismo que limiten el número de propiedades que puede poseer una persona. De ese modo se limitará la especulación y la renta como móvil económico y factor principal de desigualdad. Siendo harto conocido que la desigualdad se da por quienes acumulan el “capital” y los medios de producción —tanto materiales como simbólicos—.
No nos dejemos engañar. Aquí no se presentan “buenos samaritanos”, más bien lobos disfrazados de ovejas, que detrás de la “generación de empleos” esconden su verdaderas y egoístas apetencias. Ya lo ha reconocido el mismo Sinat (en el Conversatorio sobre el río Negro, organizado por la FAU-UNNE en septiembre de 2020), que ese “trabajo estable” se termina no bien culmina la obra, entonces no habría que buscar otra estabilidad laboral o al menos debieran hacer una reinterpretación del término y enviar su tesis a la Real Academia Española.
Vergüenza dan ciertos ecónomos del Estado. Vergüenza… 
Por último, deseamos recordar —una vez más— a Jorge Riechman, cuando manifestaba: “No hay en la biosfera bienes ambientales ni espacio ecológico suficiente para satisfacer las necesidades creadas por la cultura capitalista, excepto si restringimos semejante bienestar a una pequeña fracción de la humanidad”.
Por la defensa de los espacios del dominio público, de la identidad, de la memoria, de los sistemas hídricos. Por la defensa de la vida.

Eugenio Rolón
Ernesto Eugenio Rolón
Ramón Darío Esteban
Fundación Casco Histórico Barranqueras

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SOBRE LAS MENTIRAS OFICIALISTAS

Señor director de NORTE:
Esta carta tiene relación a una publicación del ingeniero Fernando A. Cucchi (1/9/21), en respuesta a una mía del 30/8/21 sobre el tema de las continuas falsedades emitidas por los gobiernos nacional y provincial acerca de la historia de la obra pública.
Respecto del tema de la vivienda social en particular, es necesario destacar que la gestión kirchnerista anterior a Mauricio Macri se caracterizó por una maraña de planes y políticas que se materializó en una enorme e ineficiente burocracia a nivel nacional, provincial y municipal. La paralización de las obras en buena medida se debió a la gran cantidad de situaciones judicializadas por la corrupción detectada. En este sentido, sobresalieron provincias como Jujuy, Buenos Aires, Río Negro, San Juan y Chubut. Este estado de cosas implicó, lógicamente la necesidad de corregir, ordenar y centralizar el control de los fondos, con la consiguiente demora en encarar las acciones proyectadas.
En relación con el contenido de mi carta específicamente, puede observarse que Cucchi no pone en duda —por lo menos explícitamente— los datos enumerados en ella acerca de las entregas de viviendas realizadas por la gestión provincial del ingeniero Peppo  y el gobierno nacional de Macri. 
Tampoco cuestiona las palabras citadas por mí, pronunciadas por Hugo Acevedo, titular del Ipduv, destacando el trabajo articulado de Nación y Provincia en ese momento. 
Lo más importante: no discute tampoco lo declarado por Peppo, afirmando que durante su gestión se terminaron más de 3500 viviendas.
Estos datos, como consta en mi carta, fueron de tweets del propio gobernador, del diario Chaco Día por Día y en páginas oficiales del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de la Nación. 
En cuanto al Plan Belgrano, y en relación siempre con el engañoso discurso oficialista de la Provincia, me referiré —a modo de ejemplo— al caso de la planta de residuos cloacales. En su inauguración en mayo del corriente año, tanto el jefe de Gabinete Santiago Cafiero como el gobernador de la Provincia se atribuyeron la conclusión de esa planta, lo cual es falso. La obra quedó finalizada en 2018. Solo quedaron pendientes obras complementarias y la capacitación de personal de Sameep.
Con esta carta no pretendo convencer a Cucchi. Su filiación política seguramente lo hace impermeable a cualquier dato que pueda contradecir el eterno pero siempre renovado relato kirchnerista. 

MARTA SUSANA LÓPEZ
Resistencia

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EL GOBIERNO PROVINCIAL SE ACORDÓ DEL AEROPUERTO DE SÁENZ PEÑA


Señor director de NORTE:

Las constantes solicitudes de las instituciones y de las comunidades del interior del Chaco determinaron que el Gobierno de la provincia al fin se acuerde de hacer obras en el aeropuerto de Sáenz Peña. 
Después de varios días de permanecer a oscuras el último martes se realizaron trabajos para su iluminación, que incluyeron el acceso desde la zona de la Unidad Penal Nº 11. 
Los trabajos por supuesto son valorados positivamente por la comunidad en general. Y no perdemos la esperanza porque quizás el domingo 12 de septiembre, además de contar los votos de la PASO, podamos contar que ya el aeropuerto de Sáenz Peña esté habilitado por la EANA y la ANAC. 
Finalmente es oportuno pedirle al Gobierno de la provincia de manera urgente que establezca un servicio de seguridad eficiente, ya que resulta intolerable el descontrol nocturno con gran cantidad de botellas rotas en todo el acceso.


ALBERTO HUGO MATHOT
 Sáenz Peña

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