Afrontan una causa por desalojo contra un padre y exesposo al que denuncian por violencia
Nora Allín y su hija Susana Ozic reclaman que se acelere la causa por desalojo contra su exesposo y padre, respectivamente. La causa llegó hasta el STJ pero deben esperar tres meses para una resolución y temen por sus vidas.
Las damnificadas se presentaron ante el Superior Tribunal de Justicia para conocer el estado de la causa por desalojo debido a reiterados hechos de violencia familiar por parte de José Ozic contra Nora Allín, exesposa y su hija Susana Ozic.

La causa se originó en el Juzgado de Familia N° 1 de Resistencia por violencia familiar y sirvió para que dicho juzgado dicte una restricción de acercamiento al hogar. Sin embargo, el denunciado apeló en el fuero civil en dos instancias y logró continuar viviendo en la propiedad donde ocupa el 7º0 por ciento ya que allí funciona un taller mecánico.
“Mi padre fue un violento toda su vida. En el 2008 tuvo un acto de violencia con mi hermana, con mi marido, le rompe la cara. Lo sacan del domicilio, ahí se hace el desalojo y se hace el juicio de divorcio”, relató en diálogo con NORTE Play, Susana Ozic. Y repasó las instancias que atravesaron: “Por otro lado los juzgados civiles se contraponen al juzgado de Familia que hasta el día de hoy tenemos una perimetral de tres cuadras pero lo hacen ingresar al domicilio, al fondo de la casa. Todo el mundo sabe dónde es el taller Ozic, y todo el mundo lo conoce a Ozic, él es recontra agresivo con la gente se imagina lo que es con nosotros”.
“Nosotros nos criamos así, con un padre agresivo. Lo que pasa es que antes no se podía hacer nada. Inclusive el no entiende, nos sigue agrediendo constantemente”, lamentó.
TEMOR CONSTANTE
Actualmente, el expediente se encuentra en la Sala II del STJ desde donde hoy les manifestaron que deberán esperar tres meses para conocer la resolución final. Por ello, las denunciantes pidieron que dicha instancia se acelere ya que temen por sus vidas.
“¿Que está esperando la justicia chaqueña? que nos maten para que mis hijos salgan con un cartel diciendo justicia por mi mamá”, se preguntó Ozic. Y aseguró: “Mi madre está encerrada, yo tuve que venir a vivir con ella porque si no estaría muerta”.

“Vivimos con miedo permanentemente y nos acompaña nadie, ni la policía, no tenemos botón antipático, hace 10 años pedí y me dicen que no hay, que no tienen pilas. Entonces tuve que poner un circuito de cámaras y un teléfono para cuando mi mamá está sola me llame”, lamentó.












