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Aunque la economía crece, es cada vez más criticado por su gestión  

Paraguay: Abdo cumple tres años en la presidencia

Mario Abdo Benítez cumple este domingo tres años en el cargo en medio de fuertes cuestionamientos a su capacidad de gestión, críticas al manejo de la pandemia y al combate a la guerrilla y denuncias de corrupción, enmarcado todo en la campaña para las elecciones municipales que medirán qué peso conserva el gobernante Partido Colorado, no ajeno a una marcada división interna.

 

Una de las pocas virtudes que propios y extraños reconocen a Abdo es su capacidad de supervivencia a las crisis, debida en buena parte al buen desempeño económico-

    Esos problemas dentro de las filas del coloradismo dejaron no pocas veces a Abdo Benítez a merced del sector que encabeza el expresidente Horacio Cartes, que, además, en dos ocasiones evitó con sus votos en el Congreso que el mandatario cayera en el juicio político que impulsaba la oposición.

   Desde el Ejecutivo casi todo el peso del balance está puesto en la economía: Carmen Marín, ministra de la Unidad Presidencia, destacó las “bases macroeconómicas sólidas” que hicieron que Paraguay sea “uno de los países que mejor ha manejado su economía durante los últimos años y, a pesar del golpe que representa esta pandemia, continuar con un proceso de recuperación importante”.

   “Esto ha sido posible por la implementación de medidas económicas y sociales, y por los resultados auspiciosos del sector primario, que permitieron que Paraguay sea el de menor caída en 2020”, resaltó.

   Amparada en datos y cifras de la Cepal, Marín puso de relieve que “aunque todos los países tuvieron que enfrentar los embates de la Covid-19”, el gobierno de Abdo Benítez “pudo implementar medidas coordinadas y focalizadas que estuvieron en la dirección correcta”.

   No es la opinión de medios asunceños, ni de los opositores que, a la falta de respuestas en algunas áreas centrales, suman el manejo errático de la pandemia. Aunque en los primeros meses no generó consecuencias de peso, después sí pareció irse de las manos del Ejecutivo, renuente a disponer restricciones fuertes y con escasa capacidad de negociación para lograr vacunas.

   Más que a la oposición del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) y del Frente Guasú, por ejemplo, Abdo Benítez pareció abdicar ante el juego de aliado/cuestionador que le propuso el cartismo, con notable peso en el Congreso, la Fiscalía General y el Consejo de la Magistratura y en toda la estructura del Estado.

   Fueron los votos del cartismo, justamente, los que salvaron al mandatario de un primer intento de juicio político por la llamada “acta secreta” de Itaipú, que el país firmó con Brasil con condiciones muy favorables para el gigante vecino.

   Aunque el proceso no avanzó, la serie de movilizaciones -con incidentes serios- a mitad de 2019 tuvo dos consecuencias notorias: pareció paralizar a Abdo y acentuar su dependencia del cartismo, por un lado, y fue una primera llama para las que serían las nuevas protestas de 2021, esta vez por el desmanejo de la pandemia. 

   Uno y otro hecho colaboraron para que se instalara como un lema en amplios sectores sociales y opositores -y en redes sociales- la etiqueta #ANRNuncaMás.

   El nombre oficial del Partido Colorado es Asociación Nacional Republicana (ANR) y parte de aquellas quejas podrán canalizarse en los comicios municipales de octubre, cuando el oficialismo arriesga varias comunas, entre ellas la de Asunción.

   La gran deuda del gobierno es el mal manejo de la pandemia, no solo por la tardía adquisición de vacunas, sino por las innumerables denuncias de corrupción, en plena crisis sanitaria, que incluso costaron varios cargos ejecutivos. 

   “Paraguay lideró por muchas semanas el ranking de mayor cantidad de muertes a nivel mundial. Solo se salvó por las donaciones de vacunas de varios países, principalmente de EEUU”, evaluó el doctor en Ciencia Política Marcos Pérez Talia.

   En declaraciones a Télam, el analista, investigador del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) de Paraguay, consideró “como hecho positivo para el Gobierno su capacidad de supervivencia”, porque sorteó los dos intentos de juicio político “a pesar de sus intensas disputas internas”.

   “Logró disciplinar a las bancadas coloradas para sortear ambas crisis y sobrevivir”, opinó. Para Pérez Talia también es una suerte de “virtud que el coloradismo sepa jugar el partido de gobierno y oposición al mismo tiempo”, porque “lejos de ser problemático, amplía sus bases en distintos segmentos de la sociedad, reduce el impacto del relato de la oposición y, más importante aún, hacen jugar a la misma oposición en la dinámica interna colorada”.

   Los escasos cambios en el gabinete de Abdo Benítez, y los más resonantes, también fueron consecuencia de las dos crisis mayores, azuzadas con la chance del juicio político: en 2019 se fue, entre otros, el canciller Luis Castiglioni, y este año el jefe de Gabinete Civil, Juan Ernesto Villamayor.

   Permanece en el cargo, sin embargo, el ministro del Interior, Arnaldo Giuzzio, pese a que carga con la responsabilidad de enfrentar los repetidos bloqueos de rutas por las manifestaciones de camioneros, la creciente inseguridad y los golpes de los grupos armados en el norte, de una resonancia importante.

   Esta última cuestión la comparte con el titular de Defensa, Bernardino Soto Estigarribia, a cargo de la llamada Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), especialmente creada para combatir al Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), a la Agrupación Campesina Armada (ACA) y al Ejército Mariscal López (EML), pequeñas escisiones de la primera organización.

   Ajeno a las críticas, el Ejecutivo difundió a los medios, para este tercer aniversario, una serie de placas que destacan la situación económica del país, que aparece entre los de mayor crecimiento en la región.

   Al 4,5% de crecimiento que el FMI pronosticó para 2021 (un 4,6% para toda América Latina), la administración de Abdo sumó que el sector agropecuario creció 7,1%, muy por encima de países vecinos, según la Cepal, y que el llamado Índice de Clima Económico de la Fundación Getulio Vargas pone a Paraguay delante de todos sus vecinos.

   Además, la variación 2019-2020 de 1,3% en el desempleo es la menor de la región y la de 3,4% en el índice de pobreza para idéntico periodo es más bajo que en otras naciones sudamericanas y que en toda América Latina (4,8%), de acuerdo con el FMI.

   Finalmente, el informe gubernamental destaca que “mientras que los países de la región tuvieron un incremento en la pobreza extrema, en el país se presentó una disminución” de 0,1%.

   Esas cifras son respaldadas por Marín, que reivindicó que las medidas y los programas sociales “implementados a través de mecanismos innovadores evitaron que miles de paraguayos cayeran en la pobreza. No obstante, se continuarán implementando programas de contención para sectores que aún no han podido normalizar sus actividades”, concluyó.

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