Se puso en marcha el “tango terapia” en Charata
La propuesta apunta a recuperar la salud física y mental en adultos mayores durante la pandemia
CHARATA (Agencia) Con el objetivo de brindar una oportunidad a adultos mayores, quienes más restringidos estuvieron en los últimos 17 meses por la pandemia, un grupo de profesionales lleva adelante “tango terapia”, una propuesta integral para recuperar y cuidar la salud física y mental

Cristina Romero, encabeza el proyecto junto a los profesores de danza Verónica Gallardo, Rigoberto Sánchez, Julieta Amaya (danzas españolas), y la profesora de educación física Natalia Rodríguez, que se lleva adelante todos los viernes, de 18 a 20, en el Salón Parroquial de Charata, ubicado frente a la plaza principal, en calle Monseñor de Carlo.
“La danza mejora la calidad de vida. Estamos pasando por momentos especiales, y pensamos en la gente mayor, que está en su casa, encerrada, limitada. En este espacio se plantea conocernos para amarnos y sanarnos, no es necesario saber bailar. La idea es pasar momentos de esparcimiento, aprender, divertirnos, aplicando la danza que es una terapia maravillosa”, explicó Cristina Romero.
Romero adelantó que se ha invitado a profesionales de salud a sumarse al proyecto, para hacerlo más complementario. El taller es gratuito, solo se pide una contribución para el mantenimiento del salón.
Tango como terapia
Una investigación dirigida por el cardiólogo Roberto Peidro, director del Centro de Vida de la Fundación Favaloro, y su colega Ricardo Edgar Comasco, quienes publicaron el libro Con el corazón en el tango, terminaron en la aplicación del tango en tratamientos en diferentes países no solo Argentina.
El doctor Comasco, señaló (en una nota publicada en La Nación, tras el Primer Congreso Internacional de Tangoterapia, que se hizo en Rosario, en 2008) que el baile de tango es una actividad física con un alto componente psicosocial y sentimental que brinda la posibilidad de "verse y sentirse mejor". La importancia reside en procurar la ejecución de esfuerzos de intensidad moderada en forma frecuente.
"En el ejercicio, se liberan compuestos químicos del cerebro, responsables de la sensación de bienestar: las beta endorfinas, sustancias del propio organismo. El aumento de estas sustancias en el cerebro, se producen con tan sólo 20 minutos de ejercicio aeróbico y sus efectos benéficos pueden llegar a durar mucho tiempo después", aclaró Comasco.
Para el experto, la actividad física disminuye el grado de agresividad, ira, ansiedad, angustia y depresión. También estimula el manejo positivo de la autoestima y posibilita una mejor predisposición a la integración social.











