Graves consecuencias del cambio climático
El extenso informe que acaba de publicar el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, el organismo de la ONU que reúne a especialistas en clima de todo el mundo, afirma que el planeta tiene la concentración más alta de CO2 en dos millones de años y que la temperatura global está cambiando en forma acelerada debido a la quema de combustibles fósiles. Advierte también que, si los países no reducen las emisiones de gases de efecto invernadero, en las próximas décadas la humanidad sufrirá más fenómenos meteorológicos extremos como olas de calor, sequías, inundaciones e incendios forestales.
Así lo señala la primera parte del sexto informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, publicado ayer, que actualiza los datos que había arrojado un estudio similar realizado en 2014. Se trata del mayor y más completo documento que existe sobre la materia y de ahí la importancia que tienen las advertencias que presenta este trabajo realizado por representantes de la comunidad científica internacional, como, por ejemplo, la que señala que, si no se adoptan en forma urgente medidas para mitigar los efectos mencionados, las temperaturas globales sobrepasarán el límite de 1,5 grados fijado en el acuerdo climático de París. En rigor, el informe agrega nueva evidencia a lo que, en términos generales, ya se sabía: el planeta está experimentando un cambio de temperaturas a pasos acelerados debido, fundamentalmente, al uso de combustibles fósiles y por eso es necesario un giro muy marcado en la economía global antes de 2025 para evitar ingresar en una zona en la que la situación será aún más grave. Estas y otras conclusiones se basan en más de 14.000 estudios que documentan el preocupante proceso que vive el planeta y, a la vez, confirman que la actividad humana es la principal responsable del calentamiento global.
Ahora todas las miradas se dirigen a la próxima cumbre de la ONU sobre clima que se debe realizar en noviembre en Glasgow. Allí, los representantes de los distintos gobiernos deberán encontrar una fórmula que permita unir los esfuerzos de las distintas naciones para reducir las emisiones. Se espera que el encuentro sirva para tomar conciencia del grave error que se cometió al demorar la aplicación efectiva de medidas que se habían recomendado para reducir las emisiones de combustibles fósiles. Si bien el panorama no es muy alentador, los expertos de Naciones Unidas que participaron del informe aseguran que todavía queda una oportunidad para actuar y evitar que las temperaturas aumenten todavía más de lo que está previsto como consecuencia de la quema de carbón, petróleo y gas para obtener energía. Se necesita, advierten, un compromiso de todos los gobiernos para que reduzcan en forma drástica las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera. Esa decisión no se puede postergar, es decir, que sin más demoras los países tendrían que comenzar a reemplazar el uso nocivo de combustibles fósiles. Esa es la última carta que dispone la humanidad para detener la marcha del calentamiento global que ya está provocando daños en distintas zonas del planeta, con olas de calor en Estados Unidos y Canadá, inundaciones en Alemania y China, y grandes incendios forestales en Siberia, Turquía y Grecia. Ninguna región está a salvo de estos fenómenos extremos y, en ese sentido, hay quienes advierten que la extraordinaria bajante que experimenta el río Paraná este año tiene una estrecha relación con los cambios en el clima.
Según los expertos, las mayores cantidades de emisión de CO2 se producen en las zonas urbanas, que es donde vive casi un tercio de la población mundial. Los diez mayores emisores de gases de efecto invernadero son China, Estados Unidos, la Unión Europea, India, Rusia, Japón, Brasil, Indonesia, Irán y Canadá. Si estas naciones se comprometen a adoptar medidas sin demoras, entonces se estará dando un gran paso para detener un proceso que llevó a que la última década sea la más calurosa del planeta de los últimos siglos. El secretario general de la ONU, Antonio Gutiérrez, dijo que las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por los combustibles fósiles y la deforestación están asfixiando al planeta. “Es una alerta roja para la humanidad”, advirtió. Es de esperar que, esta vez, los líderes mundiales no ignoren la advertencia.










