Más de 20 familias a la deriva y con temor por el futuro de Garbarino
La incertidumbre sobre el destino de la empresa en Resistencia recibió señales de alerta con la reciente convocatoria a acreedores de Ribeiro.
El declive de Garbarino no deja de profundizarse en todas las sucursales que posee alrededor del país, y en el Chaco, cada día que transcurre representa una auténtica pesadilla para las más de 20 familias que dependen del futuro económico de la cadena.
Mientras continúa la indefinición en torno a la potencial convocatoria de acreedores en la que ingresaría la firma, los trabajadores se preparan para iniciar un cuarto mes sin cobrar haberes.

Roque Schulz, secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio del Chaco, dijo a NORTE que Garbarino “se encuentra buscando inversores para poder levantar la empresa”, pero agregó que la realidad es que desde la firma “no dan respuestas a nada”.
“La empresa está manejada por un gerente que sabe lo mismo que sabemos nosotros, desde las cúpulas de la empresa no dan respuestas alguna”, señaló el sindicalista, afirmando que a nivel nacional se han hecho varias audiencias pero que aún no han podido lograr algún tipo de respuesta que calme la incertidumbre entre los trabajadores del negocio de Juan Domingo Perón 146 de la capital chaqueña.
Además, Schulz indicó que hay una deuda por parte de la Ciudad de Buenos Aires hacia la firma de alrededor de $440 millones que de regularizarse se utilizará para el pago de deudas.
“Los directivos esperan cobrar eso para poder levantar la empresa”, señaló el titular de los Empleados de Comercio del Chaco, quien comentó que del total de los empleados, solo a uno no se le cortó el acceso a la obra social (Osecac). “Siendo que los demás empleados están inscriptos a prepagas, en ese caso no podemos hacer nada”, lamentó Schulz.
En otro orden, el delegado de los comerciantes chaqueños informó que la Federación de Empleados de Comercio está llevando adelante acciones a nivel nacional para dar respuesta a los trabajadores suspendidos.
“Al tratarse de una empresa de Buenos Aires, las soluciones van a venir desde allá. Acá podemos hacer muy poco”, expresó el representante gremial, detallando que ya han intentado intervenir en el tema mediante la Dirección Provincial de Trabajo, pero sin éxito. “Es difícil conseguir una audiencia acá, pero de conseguirla sería en vano”, explicó.
Otro caso similar es el de la tienda de electrónica Ribeiro, que en Resistencia supo tener una pequeña sucursal pero, por problemas económicos previos a la pandemia, decidió cerrar sus puertas prematuramente.
En el caso de Garbarino, si bien los problemas se acentuaron con la pandemia, ya venía con bajos niveles de venta a raíz del poco consumo entre la población en los años previos que las empresas vienen padeciendo. La sucursal de Juan D. Perón no es la única que se encuentra en esta situación de conflicto.
Otros dos locales, en Sáenz Peña y en el Hipermercado Libertad de Resistencia, cerraron por completo.
Al finalizar, Schulz brindó su punto de vista diciendo que, para él, la empresa “no tiene ninguna intención de solucionar esta crisis, porque la viene arrastrando hace bastante tiempo











