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Un movimiento social con mujeres que trabajan la tierra y son el sostén familiar

SÁENZ PEÑA (Agencia) – Una huerta comunitaria del Frente Popular Darío Santillán en el barrio Matadero muestra la otra cara de un sector de la sociedad que, a través del trabajo en grupo, con la colaboración del INTA, produce hortalizas y con sus ventas sostiene a sus familias.

La falta de lluvias se nota pero “la huerta comunitaria del barrio Matadero”, como se la conoce, muestra lo que va quedando de la producción hortícola que lograron obtener gracias a las lluvias del inicio del otoño.

La huerta del barrio Matadero es el resultado del trabajo de más de cien mujeres.

El trabajo hortícola en esa barriada de Presidencia Roque Sáenz Peña es realizado por 140 mujeres que producen para autoconsumo y para la venta, siendo la base de sus economías familiares.

La propuesta de la producción comunitaria de verduras, con ayuda técnica de la agencia del INTA de Presidencia Roque Sáenz Peña, se inició hace cuatro años en un terreno de diez por cincuenta metros.

40 MUJERES EMPODERADAS POR LA HUERTA

El grupo inicial estuvo integrado por un grupo de cuarenta mujeres pertenecientes al Frente Popular Darío Santillán. Hoy el emprendimiento se desarrolla en tres hectáreas en el barrio Matadero y, calle mediante, dos hectáreas más en lo que es Pampa Napenay. El trabajo lo ejecutan 140 jefas de hogar, con proyección a incorporar un nuevo grupo de cuarenta mujeres.

“No somos piqueteros, somos una economía popular”, definió Verónica Varela, referente del movimiento social que, con la cultura del trabajo, logró modificar la situación de muchas madres solteras que vivían en un ambiente de precariedad.

La sequía limitó la producción de los últimos meses y aunque cuentan con sistema de riego por goteo, las represas de abastecimiento estaban secas y continúan sin agua. La precipitaciones les permitieron reactivar la siembra al inicio del otoño y lograron implantar acelga, remolacha, zanahoria, cebolla de verdeo, rúcula, repollo y perejil, “con poca lechuga por problemas del poder germinativo de las semillas”.

MARCA REGISTRADA

La huerta ubicada sobre la calle 143, en el extremo sudoeste del barrio Matadero, lindante con Pampa Napenay, todavía muestra algo de lo que pudieron producir en esta campaña hortícola. Poco queda porque la huerta logró marcar presencia entre los consumidores, que demandan los productos yendo hasta el lugar a comprar o esperando las ferias municipales para buscar el stand de la agrupación.

La sequía afectó la producción pero algo se sembró con las lluvias del inicio de otoño. Todo el excedente lo comercializan.

“Las complicaciones por la falta de agua se hacen sentir, pero a pesar de ese inconveniente se logró una buena producción que se está vendiendo muy bien”, señaló Verónica Varela. Las quinteras trabajan tratando de respetar un esquema agroecológico y la calidad que les permite comercializar, sin inconveniente, todo el excedente que se genera en un proyecto que inicialmente fue para autoconsumo.

La iniciativa, que surgió para que las madres aporten verduras a la alimentación de sus hijos, fue creciendo y, con la aceptación del consumidor local, en la actualidad las mujeres obtienen mediante la huerta un ingreso económico valioso para sus economías hogareñas.

“NO QUEREMOS QUE NOS REGALEN NADA”

La mujer, ahora saenzpeñense pero nacida y criada con la cosecha de algodón en la zona del lote 10 de La Tigra, remarcó que “al Estado lo que se le pide son herramientas de trabajo”.

“No buscamos que nos regalen nada porque nosotros lo que pretendemos es que la gente aprenda a ganarse el pan de cada día con un oficio y pueda mejorar su calidad de vida”, sintetizó Verónica Varela.

“Queremos un futuro digno para nuestros hijos y hoy vemos que con la labor que estamos realizando como organización social, muchos chicos apuestan a querer estudiar y crecen con la cultura del trabajo”, acotó.

Estigmatización de los movimientos sociales

SÁENZ PEÑA (Agencia) - El entusiasmo de las mujeres que integran los grupos de trabajo, con el acompañamiento de varios hombres que se sumaron, apuesta a sumar emprendimientos y concretar proyectos como el del lavado y empaque de la producción de la huerta. En lo inmediato, antes de finalizar el año, habilitarán un “polo textil” para la confección industrial.

“Los pasos los damos con gente que tiene ganas de trabajar porque, si bien no buscamos ser ejemplo de nadie como movimiento social, queremos mostrarle a la ciudad de Sáenz Peña que el Frente Popular Darío Santillán es una organización que genera trabajo”, indicó la referente en el diálogo con NORTE Rural.

Volver a la cultura del trabajo

SÁENZ PEÑA (Agencia) – La producción de la huerta comunitaria del barrio Matadero, desarrollada por el Frente Popular Darío Santillán, tiene 140 historias de vida que corresponden a mujeres a las que se les hacía difícil proyectar en sus vidas.

“En las reuniones, en el trabajo, en las capacitaciones siempre todas nos vemos las caras y esos rostros tienen historias tristes y emocionantes, que muchas veces uno no las espera”, indicó la referente Verónica Varela.

De esas mujeres, “muchas no saben leer y escribir, pero les están enseñando a sus hijos todo lo que se logra con la cultura del trabajo”. Esas mamás llegan a sus hogares llevando verduras para preparar los alimentos y comparten la experiencia con sus niños, “por eso es emocionante cuando los chicos en el merendero te dicen que quieren cumplir los 18 años para poder trabajar en la huerta”.

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