Prendas de vestir para cuerpos reales
Una serie de encuestas realizadas en todo el país reveló que casi 70 por ciento de las personas tienen dificultades para encontrar ropa de su talle, ya que en muchas tiendas no se refleja la real diversidad de cuerpos. Para superar este problema, esta semana se lanzó una amplia convocatoria para participar en el relevamiento de medidas corporales de la población argentina. Se trata de un estudio realizado por el INTI que busca dar un marco para la aplicación de la Ley de talles.
Durante mucho tiempo primó en el mundo de la moda y en la cadena de comercialización de prendas de vestir la idea del “talle único”, una simplificación que facilitó la confección a gran escala pero que dejó al margen a buena parte de la población de nuestro país que, como revelaron los sondeos realizados por la asociación civil AnyBody Argentina, no se ajusta a los cánones fijados por la industria.
La ley nacional 27.521, también conocida como Ley de talles, que se reglamentó en junio pasado, establece que la ropa para personas mayores de doce años debe ser fabricada, confeccionada y comercializada siguiendo el Sistema Único Normalizado de Identificación de Talles de Indumentaria (Suniti), elaborado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), y cuyos talles estarán estandarizados según las medidas corporales de la población argentina, que surgirán del estudio antropométrico que se puso en marcha con el fin de fijar un nuevo estándar. Se espera que este estándar permita ajustar la tabla de talles de indumentaria a la morfología real de los habitantes de todo el país y, de esa manera, unificar el criterio de la industria nacional. Se estará dando respuesta así al reclamo realizado por distintas organizaciones que piden que la ropa que se vende en los comercios y tiendas responda a medidas corporales reales y no solamente a los dictados de la industria de la moda, que prestan una exagerada atención a un tipo de cuerpo que se caracteriza por la delgadez. En ese sentido, desde esas asociaciones se observa que en no pocos avisos publicitarios que promocionan distintos productos (no sólo prendas de vestir) se muestra un mundo ideal en el que predominan las figuras jóvenes y delgadas. A veces de manera sutil y otras no tanto, estos mensajes remarcan que la apariencia debe respetar esa regla no escrita que dice cómo deben ser las personas y que sanciona a todas aquellas que no se ajustan a ese modelo de “normalidad” estética que promueve la delgadez y el aspecto juvenil como ideales de belleza. Pero la realidad de millones de argentinos pasa por otro lado: como se dijo, casi 70 por ciento de la población del país tiene dificultades para encontrar ropa de su talle, porque la mayoría de los comercios venden prendas de vestir que fueron diseñadas para unos pocos.
Cabe una aclaración respecto al marco normativo. Antes de la sanción de la ley nacional 27.521 en el país ya estaban vigentes catorce leyes de talles provinciales. Aquí en el Chaco, por ejemplo, en el año 2013 se sancionó una ley que estableció que los comercios deben contar con prendas, para vestimenta de hombres y mujeres, incluyendo hasta el talle XXXL o equivalente. Por eso se espera que el estudio antropométrico que lleva a cabo el INTI, que ya relevó cerca de 60 por ciento de la muestra nacional, permita unificar criterios de talles para todo el país. Según explica el instituto responsable del relevamiento, la tarea se realiza con mediciones tomadas en distintas localidades del país porque la intención es que brinde resultados representativos a nivel geográfico. En esta nueva etapa del relevamiento y debido a la actual situación sanitaria, el tramo final se realizará con previa inscripción en la web del INTI (https://www.argentina.gob.ar/inti) y con los protocolos adecuados que exigen las autoridades sanitarias durante el escaneo. Entre otras medidas, se ofrecerán turnos espaciados para sanitizar el equipamiento luego de la medición de cada participante, y se entregarán guantes y barbijos descartables antes de ingresar en el habitáculo.
Las medidas se tomarán a través de un escáner 3D que genera una imagen virtual del cuerpo completo en un lapso de entre 10 y 15 segundos. Para lograrlo, esta tecnología única en el país cuenta con 16 cámaras infrarrojas que pueden realizar hasta 400 mediciones con un solo escaneo. Si todo sale como está previsto, los resultados de este enorme trabajo permitirán que los talles de las prendas de vestir respondan a las medidas de los cuerpos reales de los argentinos.










