El fin de la pandemia
Un relevamiento realizado en distintos países por el semanario londinense The Economist para conocer el grado de apertura en las áreas de transporte, viajes, recreación, entretenimiento, comercio minorista y empleo, llegó a la conclusión que el mundo está regresando lentamente a los niveles de actividad previos a la pandemia.
El análisis comparativo, conocido también como “Índice de Normalidad Global”, coloca a Hong Kong y Nueva Zelanda en lo más alto de la tabla, debido a que en ambos casos la población de esos lugares goza de una normalidad casi total. En la lista de los diez primeros siguen Pakistán, Nigeria, Ucrania, Rumania, Dinamarca, Egipto, Israel y México. Argentina, en tanto, se ubica en el puesto 45, a solo cinco lugares de Malasia que cierra la lista con un 27,3 por ciento de actividad actual relativa al nivel prepandemia. En el caso de nuestro país, el porcentaje llega a un 52,9 por ciento, mientras que el promedio global se ubica en un 66 por ciento.
Según explica el semanario, el índice mide los cambios de comportamiento obligados por la pandemia que afectan la vida cotidiana de las personas y clasifica a los países según ocho indicadores en las áreas de transporte y viajes, recreación y entretenimiento, y comercio minorista y empleo. Como se dijo, Hong Kong encabeza la lista con un 96,3 por ciento de normalidad, por delante de Nueva Zelanda (87,8 por ciento) y Pakistán (84,4 por ciento), que ocuparon el segundo y tercer lugar, respectivamente.
Un dato que destaca el trabajo es que, a escala global, el transporte público se ha recuperado con fuerza desde el inicio de la pandemia, al igual que los niveles de congestión del tráfico. Los vuelos, en tanto, permanecen bloqueados, en la mayoría de los casos debido a las restricciones impuestas por las autoridades para evitar el ingreso a sus territorios de las nuevas variantes del virus. Por otra parte, en términos de recreación y entretenimiento, el estudio realizado mostró que el tiempo pasado fuera del hogar se redujo en un 20 por ciento en abril del año pasado, cuando los encierros eran más estrictos en la mayoría de los países.
¿Comienza el mundo a dejar atrás a la pandemia? La pregunta está presente en todas las comunidades que siguen luchando contra el virus. Para algunos infectólogos, es probable que en los países del hemisferio occidental y varios asiáticos la emergencia sanitaria comience a ceder lentamente hacia fin de año, pero en regiones de África, por ejemplo, la crisis podría extenderse hasta 2022. Es que todo dependerá de las estrategias de vacunación contra el coronavirus que llevan adelante los países y el tiempo que demande a cada uno de ellos alcanzar la meta de tener entre el 70 y el 85 por ciento de la población vacunada, que es línea a partir de la cual una comunidad alcanza la inmunidad de rebaño que impide que la enfermedad siga propagándose.
Además, todo indica que el camino hacia el fin de la pandemia no es un camino en línea recta, sino más bien sinuoso, con marchas y contramarchas. Hong Kong, por ejemplo, es mostrado casi siempre como modelo a imitar de la comunidad que fue un paso adelante de la pandemia. Sin embargo, las autoridades de ese territorio anunciaron en la última semana del mes pasado la decisión de cancelar todos los vuelos procedentes del Reino Unido a partir del 1 de julio para frenar la variante Delta del coronavirus, que es más contagiosa. Lo mismo podría decirse de Australia, Nueva Zelanda, Singapur, Vietnam, Japón, Corea del Sur y Taiwán, países que mostraron respuestas eficientes para reducir el número de contagios, pero que en los últimos meses han registrado nuevos brotes generados por las variantes del virus, especialmente la llamada Delta, que podría demorar el esperado fin de la emergencia sanitaria.
Está comprobado que en la medida en que estas nuevas cepas comiencen a circular con mayor velocidad entre la población, no se puede esperar otro resultado más que un aumento de los contagios. La mayoría de las naciones tienen en cuenta este nuevo escenario y adoptan medidas para evitar que el incremento de casos de Covid-19 por las nuevas variantes sea exponencial. Más allá de la tentación que existe por poner fecha de vencimiento a la pandemia, la clave sigue estando en que el conjunto de la ciudadanía contribuya de manera responsable con la reducción del número de contagios, mientras se avanza con las campañas de vacunación.










