Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°
El organismo se instaló y votó a sus autoridades

Chile: la Convención Constituyente será presidida por una mujer mapuche 

Elisa Loncón, de 58 años, fue elegida por sus pares con 96 votos de los 155 posibles. La Convención se instaló en un clima de tensión y más tarde que lo previsto, por incidentes entre manifestantes y la policía en los alrededores

NOR050721-029F03.JPG
Elisa Loncón, electa por amplia mayoría, despliega la bandera mapuche, símbolo de “La Constitución que redactaremos para este país plurinacional y democrático”.

   Loncón dijo que “La mujer mapuche ha estado excluida, hemos estado sin voz, no hemos sido reconocidas en el escenario político, pero la mujer mapuche ha defendido las tierras, el agua, el conocimiento, la lengua y nosotros hemos tenido un espacio social, público y mucha fuerza espiritual para acompañar la lucha de nuestros pueblos”.

   Loncón es académica, política, lingüista y activista social. En su mensaje a la Convención al ser electa, llamó a sus pares a “Enriquecerse con las voces de las naciones originarias, con el conocimiento de las naciones originarias, los valores, porque somos pueblo sabio, porque somos los que tenemos filosofía y conocimiento que pueden ayudar a resolver los problemas que tiene este Chile monocultural, monolingüe. Necesitamos instalar la diversidad dentro de la Convención, política, jurídica, de territorios”.

   La Convención Constituyente comenzó oficialmente a las 12.40 horas, tras una suspensión temporal. La relatora del Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel), Carmen Valladares, dijo entonces: “Abro esta primera sesión, en que se instala la Convención Constituyente, encargada de redactar un propuesta para una Constitución para Chile”.

NOR050721-029F02.JPG
La habitual represión de Carabineros no podía faltar, y obligó a demorar varias horas la instalación de la Asamblea Constituyente.

    Los representantes de la Lista del Pueblo, reconocidos como la exitosa sorpresa en la elección de constituyentes del pasado mes de mayo, habían regresado a la sesión luego de salir a la calle para reclamar que cesara la represión de las Fuerzas Especiales de Carabineros, que dispersaron a los manifestantes con gases lacrimógenos y carros hidrantes.

   Luego, Valladares leyó los nombres de los 155 convencionales que fueron elegidos el 15 y el 16 de mayo y que deberán redactar una nueva carta magna para reemplazar a la actual, vigente desde la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-90). 

   La ceremonia de instalación de la Convención fue suspendida momentáneamente a las 11, a raíz de los disturbios que registraban en las inmediaciones del recinto de sesiones, en el centro de la capital. Los convencionales interrumpieron la sesión y reclamaron a Valladares que la suspendiera, y algunos de ellos salieron a la calle para acercarse al lugar de los incidentes y reclamar el fin de las cargas policiales. “Advertida de la situación y preocupada, he decidido también invitarlos a que suspendamos esta sesión hasta el mediodía, dijo Valladares en aquel momento.

   El acto protocolar en la antigua sede del Congreso había comenzado con unos minutos de demora, luego de que varias columnas de manifestantes y constituyentes marcharan hacia el lugar desde diferentes puntos de la ciudad. De repente, convencionales comenzaron a gritar “No a la represión” y “Libertad a los presos por luchar”, en referencia a los más de mil manifestantes  que permanecen detenidos sin proceso desde el estallido de octubre de 2019. Tras varios minutos de tensión, la policía informó que no hubo detenidos por los incidentes. 

NOR050721-029F01.JPG
Muchos de los convencionales juraron cubriéndose un ojo, para recordar al medio millar de chilenos mutilados por la represión policial durante la rebelión de 2019.

   La reforma fue una de las demandas clave de la ola de protestas callejeras que sacudió a Chile desde fines de 2019 por el alto costo de vida, las bajas jubilaciones y oneroso acceso a la salud en uno de los países más desiguales de la región.

   En mayo pasado, las elecciones de constituyentes sacudieron a la clase política chilena: la primera minoría está formada por independientes que no se presentaron en representación de ningún partido, muchos de los cuales reniegan de la forma de hacer política habitual en el país.

   La coalición oficialista tiene 37 convencionales, por lo que no logró llegar al tercio que necesitaba para estar en capacidad de bloquear en la Convención las iniciativas que no coincidan con el sistema imperante en el país que fue propuesto durante décadas como ejemplo de desarrollo económico en Sudamérica.

   Del lado opositor, las bancadas de izquierda y centroizquierda, Apruebo Dignidad (28) y la Lista del Apruebo (25), sumaron 53 delegados, lo que sí les permite en conjunto alcanzar el tercio necesario para vetar iniciativas, pero están lejos de los dos tercios necesarios para aprobarlas. Otros delegados corresponden a la Lista del Pueblo (28), Independientes por una Nueva Constitución (11), Independientes (10) y Pueblos Originarios (17).

   La Convención Constituyente cuenta también con la representación de los pueblos originarios, que tiene 17 escaños reservados: siete para el pueblo mapuche, dos para el aimara y uno para cada uno de los otros pueblos: kawésqar, rapanui, yagán, quechua, atacameño, diaguita, colla y chango.

   Los convencionales tendrán nueve meses para redactar la Constitución, prorrogable por tres meses por única vez, y luego el presidente de la república llamará a un “plebiscito de salida” que aprobará o rechazará la nueva carta magna. De aprobarse, pondrá fin a la Constitución de 1980, redactada durante la dictadura de Pinochet por un grupo de intelectuales afines, pero si el nuevo texto fuera rechazado, aquella continuará vigente.

Más de Chile+ Ver todas
Te puede interesar