Cuidados para no caer en estafas virtuales
Ante el incremento de estafas virtuales que tienen como víctimas a usuarios del sistema bancario, el Banco Central de la República Argentina dispuso aumentar la responsabilidad de las entidades a la hora de otorgar créditos a través de canales electrónicos. A partir de ahora, los bancos están obligados a asegurarse que es el cliente el que solicitó el préstamo.
La decisión se adoptó ante el creciente número de denuncias de clientes que fueron víctimas de inescrupulosos que, mediante engaños, lograron obtener datos personales de los usuarios. El auge de este tipo de delitos se dio en el marco de un notable incremento en el uso de servicios de banca electrónica que es a la que se puede acceder a través de internet. Es que la irrupción de la pandemia hizo que el uso de servicios bancarios en línea alcanzara un 93 por ciento sólo en el segundo semestre del año pasado, según un estudio realizado por la empresa de investigación en marketing Comscore.
Esta semana, y luego de tomar nota de lo que estaba sucediendo, el Banco Central dispuso reforzar las normas de seguridad y solicitar a las entidades financieras que verifiquen en forma fehaciente la identidad de las personas que solicitan la acreditación de préstamos preaprobados a través de los canales electrónicos. Una medida de esta naturaleza era, en rigor, muy esperada por los usuarios del sistema bancario ya que las noticias daban cuenta que la ciberdelincuencia aumentó exponencialmente (un 3.000 por ciento durante el año pasado, según un informe de la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia).
El Banco Central ordenó, además, que los bancos lleven a cabo un monitoreo y control, como mínimo, de los puntos de contacto indicados por el usuario y comprobar que no hayan sido modificados recientemente. Según la información difundida por la autoridad monetaria, la verificación deberá hacerse mediante técnicas de identificación positiva, lo que refuerza la obligación que ya tiene la entidad financiera de la responsabilidad de detectar la posibilidad de engaños de ingeniería social.
Recién después de la verificación, la entidad deberá comunicarle —a través de todos los puntos de contacto disponibles— que el crédito se encuentra aprobado y que, de no mediar objeciones, el monto será acreditado en su cuenta a partir de las 48 horas hábiles siguientes. El citado plazo de acreditación podrá ser reducido en el caso de recibirse la conformidad del usuario de servicios financieros de manera fehaciente. El control deberá ser sobre todas las operaciones de créditos preaprobados realizadas a través de todos los canales electrónicos disponibles.
Según el BCRA, en diciembre pasado, la penetración de cuentas bancarias alcanzó el 91 por ciento de la población adulta del país. Esto quiere decir que más de 31 millones de personas poseen al menos una cuenta de este tipo, cumpliendo con el objetivo de llegar a la mayor cantidad de usuarios posibles y permitirles utilizar servicios financieros durante el distanciamiento social. Este nuevo control se suma a los “Requisitos mínimos de gestión, implementación y control de los riesgos relacionados con tecnología informática, sistemas de información y recursos asociados para las entidades financieras” que deben cumplir en forma obligatoria.
Los especialistas en la lucha contra la ciberdelincuencia explican que en las estafas virtuales de este tipo lo que sucede es que los delincuentes prueban atraer la atención de usuarios de los servicios electrónicos para hacerse de datos personales con el fin de robar su dinero, hacer consumos con sus tarjetas o pedir préstamos de otorgamiento rápido. Las distintas denuncias realizadas por los usuarios permiten concluir que, en la mayoría de los casos, los estafadores se hacen pasar por representantes del banco que solicitan a los damnificados las claves de cuenta para solucionar un problema o bien facilitarle un beneficio, ya sea a través de un correo electrónico o una llamada telefónica. A veces utilizan también las redes sociales para realizar el engaño.
Es importante, entonces, seguir al pie de la letra las recomendaciones del Banco Central para no caer en la trampa: si se recibe un aviso sobre un supuesto error al realizar una transferencia bancaria, no se debe responder a estos mensajes. Ante cualquier duda, se debe comunicar telefónicamente con el banco. Nunca se debe acudir a un cajero automático, abrir la app o acceder al home banking cuando se recibe una llamada supuestamente proveniente de la entidad bancaria.
Por último, tener en claro que el cliente debe ser el que origina la llamada y que no está obligado a brindar ningún dato personal.










