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DECORACIÓN DE INVIERNO

Habitaciones de los peques

Con el invierno además de días más cortos vienen las corrientes de aire, estornudos, resfriados y esa sensación de frío que nos sube por los pies y muchas veces terminan convirtiéndose en un verdadero quebranto.

Por estos días entendemos que estés pidiendo a tus hijos que se abriguen bien y no se destapen por la noche.

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Pero, ¿Realmente está su habitación preparada para el invierno? ¿Estás manteniendo el calor en el hogar?

Si no querés que el frío invierno se cuele en el dormitorio de los niños, hay que tomar medidas. Es hora de entrar en el cuarto de los peques y revisar cuáles son las fugas de calor, cambiar tejidos ligeros, crear un ambiente cálido, en definitiva, darle un toque más acorde con esta estación.

Vamos a darte algunas recomendaciones de decoración para que acondiciones el dormitorio de tus hijos para los días de frío.

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PINTAR LAS PAREDES DE ALEGRÍA

Todas las habitaciones infantiles deben tener un carácter alegre, motivador, que los inspire a jugar y sentirse en su pequeño mundo. Pero más todavía en invierno, donde los ambientes fríos pueden resultar muy frustrantes. El invierno es desapacible, lluvioso, y en los días nublados, las habitaciones pierden luz y color. Tenés que tratar de que el invierno esté afuera, no adentro. Cambiar el color de la pared del dormitorio por uno más alegre, como el azul o el verde esperanza. O cubrir los espacios más vacíos de la pared con vinilos o pegatinas infantiles, colgar pósters de sus personajes de dibujos animados preferidos, o cuadros graciosos.

CAMBIAR FUNDAS Y CUBRECAMAS

Los tejidos ligeros también deben desaparecer para el invierno. Además de una buena funda abrigada para niños, puede ser conveniente añadir a la cama una o dos mantas, según la temperatura que haya en la casa. Existen diseños muy elegantes, y al mismo tiempo, originales, divertidos, que le darán un toque más alegre y los ayudará a sentirse más calentitos por la noche.

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No viene mal que, si durante el día se les ocurre sentarse en la cama a leer un cuento o dormir la siesta, tengan cerca una pequeña manta, como las que solemos tener en los sofás. Así podrán taparse si tienen sensación de frío, ya que es en esos momentos, los menos pensados, cuando llega el resfriado.

MÁS ALMOHADONES Y PELUCHES

En invierno, que no falten los almohadones, preferiblemente si están cubiertos por una funda de lana, terciopelo o algún tapizado que transmita calor. La sensación de acostar la cabeza sobre un tejido de algodón que está húmedo y frío a uno que, más bien, transmite seguridad y refugio no tiene descripción. Al menos, debería haber 2 o 3 almohadones que pueda utilizar si se tumba en la cama durante el día, luego se pueden quitar para dormir más tranquilo.

Más allá de los almohadones, no te olvides de sus amigos los peluches. Suaves, graciosos, entrañables, les darán no sólo bienestar y calma durante la noche, sino también calor y cariño. Una cama llena de ositos, conejitos y distintos tipos de muñecos de peluche puede ser un lugar muy acogedor, tierno y confortable. Se pueden colocar por toda la sala.

CREA UN ESPACIO PARA JUGAR

¿Cuántas veces llega mamá de improviso a la habitación y se encuentra a los niños jugando en el suelo? Los niños necesitan espacio, un lugar donde puedan expandir su imaginación y moverse a placer. Su dormitorio es el mundo en el que viven sus muñecos. Su pequeño castillo, donde ellos son los reyes. No podés obligarlos a que jueguen sentados y quietitos. Pero sí propiciarles el espacio adecuado.

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Un gran invento es la tienda de campaña donde los niños puedan jugar a los indios sin salirse de la manta. Un verdadero cuartel general donde podrán colocar sus muñecos, peluches, juguetes preferidos y todo lo que a ellos les haga sentirse felices.

ESPACIO DE JUEGOS

En caso de que no tuvieras espacio suficiente para colocar una tienda de campaña, tené en cuenta que los niños siempre necesitarán una parte más o menos amplia de su habitación para jugar. Si no querés arriesgarte a verlos tirados por el suelo, otra solución es colocar una manta infantil grande en la parte de la habitación donde suelan jugar.

INVENTAR UN DORMITORIO TEMÁTICO

Convertir su habitación en un castillo de cuento. Basta ponerle unas cortinas colgantes a la cama, decorando las paredes como si fueran muros de piedra, con sus columnas y sus almenas. Pero hay otras muchas ideas que podemos imaginar para crear dormitorios temáticos. Una casa árbol para que tenga su propio espacio de juegos, una habitación espacial para esos niños que de mayor quieren ser astronautas. La lista de ideas es interminable.

PEQUEÑOS CAMBIOS EN LOS MUEBLES

Los detalles son muchas veces los que marcan la diferencia en la decoración de un dormitorio. Más todavía en los dormitorios infantiles. Si tienen una mesa de juegos o sillitas de madera para sentarse, siempre será más recomendable tapizar el asiento y el respaldo con algún tejido rugoso para disminuir la sensación de frío. En su defecto, puedes añadir algún bordado sencillo anudado al respaldo de la silla.

Por otro lado, pensá también en los días nublados, ya que el dormitorio estará más oscuro de lo normal. Para no encontrarte un día a los niños jugando medio a oscuras y forzando la vista, hay una gran variedad de lámparas infantiles con dibujos entre las que podés elegir, y colgarlas en lugares estratégicos y dejarlas encendidas cuando empiecen a jugar.

COLOCAR ESTORES INFANTILES

Las ventanas son una de las asignaturas pendientes de las habitaciones. Además de cubrirlas bien con burletes para que el invierno no se cuele por las rendijas, conviene cambiar las cortinas por unas más rugosas y utilizar algún que otro estor decorativo para crear una doble capa. Para generar sensación de cobijo y aislamiento, podés añadir a tus cortinas unos bonitos estores con aire juvenil. Le darán colorido y alegría a la ventana, además de que podrás aprovechar para combinarlos con tejidos a juego con mantas o alfombras.

PENSÁ CON LOS PIES

A veces pensar con los pies es la mejor solución, sobre todo en invierno. Si los niños tienen los pies fríos, porque el suelo está frío, no importa cuántas piezas de ropa les pongas, el frío les irá subiendo por el cuerpo. La solución más cómoda es apostar por una alfombra grande o moqueta infantil; es lo que más encanta a los niños y no tendrás que preocuparte si se sientan en el suelo en algún momento. Además, también es un elemento decorativo que le dará un toque muy alegre y divertido a la habitación

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