Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

Medidas para prevenir la obesidad infantil

La última Encuesta Nacional de Nutrición y Salud revela que el 41,10 por ciento de los niños y adolescentes argentinos de entre 5 y 17 años tiene exceso de peso. Los especialistas sostienen que esta situación se debe a factores sociales, ambientales y culturales, que se suman a patrones de consumo que crean hábitos que son perjudiciales para la salud.

Según la Coalición Nacional para Prevenir la Obesidad en Niños, Niñas y Adolescentes, los factores mencionados crean un entorno que promueve la obesidad y el sobrepeso en las personas, especialmente en niños, niñas y adolescentes. La Coalición es una red conformada por más de 40 organizaciones de la sociedad civil, con presencia en todo el país, que fue creada para promover políticas públicas basadas en evidencia científica que mejoren el entorno alimentario. La red tiene como objetivo principal contribuir a la prevención de la obesidad infanto-juvenil en la Argentina, una condición que se ha transformado en los últimos años en un serio problema para la salud pública. La Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, que se realizó en 2019 -antes de la pandemia- aporta datos que advierten que el patrón alimentario de niños, niñas y adolescentes es inadecuado, especialmente en los sectores de menor nivel socioeconómico, y que, salvo muy pocas excepciones, el entorno escolar no contribuye a revertir esta situación.

La encuesta también revela que en este sector de la población (de personas de 5 a 17 años) el consumo de frutas frescas, verduras, carnes, leche, yogur o quesos se encuentra por debajo de las recomendaciones. Además, en ese mismo segmento hay un consumo frecuente de alimentos de baja calidad nutricional como bebidas azucaradas, productos de copetín y golosinas.

Frente a este preocupante panorama, la Coalición Nacional para Prevenir la Obesidad propone que se impulsen políticas públicas que permitan avanzar en la lucha contra la epidemia de obesidad infantil y sus enfermedades asociadas. En ese sentido, los expertos que participan en la red advierten que en estos casos la responsabilidad individual no es suficiente y remarcan que el rol de los gobiernos es clave y por eso es necesario que los Estados, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y Unicef, adopten medidas tendientes a mejorar los entornos y prevenir el exceso de peso y las enfermedades crónicas no transmisibles.

Entre las medidas que recomiendan, se pueden citar las siguientes: promover entornos escolares saludables, asegurando una oferta exclusiva de alimentos sanos y naturales, tanto en kioscos como en comedores escolares; eliminar la oferta de alimentos y bebidas altos en azúcar, grasas y sal; incorporar en la currícula escolar contenidos sobre educación alimentaria y hábitos saludables; la creación y manejo de huertas escolares; garantizar el acceso al agua potable gratuita (por ejemplo, bebederos o dispensers); fortalecer la educación física en las escuelas brindando recursos físicos y humanos para tal fin; y, por último, asegurar que la escuela sea un espacio libre de publicidad de alimentos y bebidas altos en azúcar, grasas y sal.

La red también plantea la necesidad de promover un sistema de etiquetado frontal de advertencias en los envases de productos alimenticios. Debe ser un sistema de advertencias que señale de manera clara y explícita en el frente del envase el contenido de nutrientes críticos como grasas totales, grasas saturadas, azúcares y sodio. Asimismo, esta medida se debe complementar con la regulación del uso de rotulado facultativo (mensajes de nutrición, mensajes de salud y logos de aval) en envases de alimentos de baja calidad nutricional; regular el uso de técnicas de marketing en envases de alimentos de baja calidad nutricional; y promover la obligatoriedad del reporte del contenido de azúcar agregada en la tabla nutricional de los envases.

Otra de las medidas que se recomiendan poner en marcha es la prohibición de la publicidad, promoción y patrocinio de alimentos de baja calidad nutricional. Al respecto, la red observa que los niños, niñas y adolescentes son un objetivo importante para las empresas de alimentos. Es por eso que protegerlos frente a la publicidad de alimentos de baja calidad nutricional en todos los medios de comunicación es una herramienta indispensable para proteger su derecho a la salud y a recibir información adecuada.

Te puede interesar