Bob Dylan: los 80 años de la figura de la cultura popular
Nació en Minesota en el seno de una familia judía. Abandonó su casa y viajó a Nueva York para conocer a su héroe musical Woody Guthrie.
Hace 80 años nacía en Minesota, Estados Unidos, Robert Allen Zimmerman, el hombre que bajo la identidad de Bob Dylan revolucionó la cultura popular contemporánea a fuerza de canciones con brillantes líricas que abrieron mundos para generaciones enteras, mensajes que cambiaron para siempre la cosmovisión del devenir histórico y músicas que sintetizaron una amplia paleta sonora.

Bob Dylan escribió clásicos del cancionero popular como “Blowing in the Wind”, “Like a Rolling Stone”, “Mr. Tambourine Man”, “Subterranean Homesick Blues”, “Highway 61”, “Lay, Lady, Lay”, “Knockin‘ on Heaven‘s Door” y “Tangled Up In Blue”, por mencionar apenas unas pocas de sus cientos de composiciones.
Y editó discos fundamentales como “The Freewhelin‘ Bob Dylan”, “Bringing It All Back Home”, “Highway 61”, “Blonde On Blonde”, “Blood On The Tracks”, “Love and Theft” y “Modern Times”, entre tantos.
NACIÓ PARA CAMBIAR LA CULTURA
Desde su fulgurante irrupción en escena en 1962 -tras su mítica migración a Nueva York en su afán de conocer a su ídolo Woody Guthriecomo un trovador folk con poéticas líricas de protesta, el artista fue erigido como el portador de un mensaje llamado a cambiar la cultura joven en Estados Unidos y proyectar esa revolución al resto del mundo, con la coincidente e involuntaria asociación de Los Beatles desde el Reino Unido.
La profusa obra de Dylan a lo largo de 60 años de trayectoria lo proyectó como el letrista más revolucionario en la historia de la música, un reconocimiento que a nivel galardones tuvo su pico máximo en 2016 con el Premio Nobel de Literatura.
“Creo que al rock le llevó un tiempo dejar de ser solo un baile entretenido, un género muy físico de movimiento de caderas y pelvis, y convertirse también en formas de protesta, de poesía social o existenciales. Ahí Dylan es muy importante en esa generación que transforma el rock del baile y el erotismo en una expresión profunda de una poesía que concentra los espíritus de la época”, advirtió el escritor Juan Diego Incardona.
Sin embargo, este rango profético que se le ha dado a las líricas de Dylan parecieran haber conspirado contra la correcta apreciación de su música, un material que a lo largo de su obra sintetizó y reinterpretó diversos estilos, entre los que se visualizan el rock clásico, el blues, el folk, el country y el cancionero standerd americano.
Lo cierto es que la canción de Dylan desde hace seis décadas interpela al público a través de la belleza, de lo revelador de su mensaje pero, fundamentalmente, a través del desconcierto que disfruta provocar en sus seguidores con bruscos saltos hacia la dirección contraria en la que eventualmente se lo cataloga.











