Buscan recuperar centro cultural del barrio Mujeres Argentinas
El CeCuBa se creó con el objetivo de brindar un espacio para todas las ramas artísticas, dando libertad de expresión a los vecinos y sobre todo embellecer la zona.
En 2008, el Centro Cultural Barrial (CeCuBa) ubicado en el barrio Mujeres Argentinas, abrió sus puertas en una sede comercial abandonada y duró hasta aproximadamente 2016, cuando el mismo fue usurpado. Era un espacio destinado al arte y la expresión que logró albergar a grandes artistas y también llevar una mirada distinta de la realidad con la participación activa de los vecinos.

“En el CeCuBa se creó un espacio de muestra para los artistas, donde también realizamos residencias de artistas, ya que completaban un circuito que comprendía varios espacios de arte como el barrio San Pedro Pescador, la Casa de las Culturas, el Cecual y el Cecupo. El CeCuBa era nuestra base para poder trasladar el interés cultural y también ligar ese interés con la vecina provincia de Corrientes” indicó el artista Sergio Falcón, impulsor y mentor del mismo. “Nosotros producíamos casi todo el tiempo porque era un lugar bien activo”, agrega Falcón, teniendo en cuenta que allí crecieron y se desarrollaron jóvenes artistas.
Falcón lamenta que tras varios años de actividad cultural y tras el paso de referentes reconocidos nacional e internacionalmente, actualmente el barrio no pueda tener un espacio para el arte y por eso está buscando nuevas alternativas.
Entre otras figuras destacadas que pasaron por allí, se recuerda la presencia de Juan Carlos Romero, un artista interventor “y muy abierto a las artes experimentales”, que en los 70 se enfrentó directamente a la dictadura militar, apoyando a Madres de Plaza de Mayo. De hecho, fue él quien empezó algunas de las primeras intervenciones como las famosas siluetas de personas a las que escribía el nombre de algún desaparecido.
“En el 2009, cuando ya habíamos recuperado parte del centro comercial abandonado, él – Juan Carlos Romero - fue quien nos dio una visión sobre qué era lo que nosotros estábamos buscando. Y todos los artistas que participamos allí, hicimos un taller junto a él en el Museo por la Memoria” indicó Falcón y añadió: “Él una vez me dijo que no necesitas irte muy lejos para ayudar a tu comunidad o tu provincia, la necesidad está en la esquina”, manifestó el gestor cultural.
El siguiente año, el grupo de artistas locales que ya estaba consolidado en el CeCuba, se dirigió al barrio San Pedro Pescador, “por una cuestión de interés de lo que estaba sucediendo allá”. El gobierno provincial quería instalar un casino, algo a lo que los pobladores del barrio se oponían asegurando que la zona era muy rica en historia y que además se iba a terminar con toda la idiosincrasia del lugar, caracterizado por la vida en relación a la pesca.
“Fueron dos años casi de lucha y de trabajo, porque íbamos a pintar la fachada del barrio, no con pancartas, sino para que ellos puedan identificar los lugares de venta de pescado. La idea era resaltar la identidad del lugar. No fue un momento, fueron años de trabajo y de ir tomando una postura. Seguimos trabajando en pos del beneficio y la necesidad con una cuestión de quedarnos con una sola manera de pensar a través del arte” remarca Falcón.
Por otra parte, la muestra Hermanos del Río, que originalmente se montó en Casa de las Culturas, logró reunir a 200 artistas de Chaco, Corrientes, Formosa, Misiones, Tucumán y hasta de Paraguay, muchos de los cuales se desarrollaron en el CeCuBa, comenzó en 2017 y se logró extender hasta 2019.
Fue la galerista Carmen Tenerani la que logró abrir un espacio más para ellos y permitió además, la venta de las obras, que es algo que está pendiente también en la mayoría de las exposiciones que se realizan en la provincia.
A pesar de esta intensa actividad cultural en que se logró sumergir al barrio Mujeres Argentinas, Falcón, tuvo que irse del espacio por cuestiones de necesidad, “porque no tenía trabajo y tenía más posibilidad en Buenos Aires”. “Allí pude conocer a grandes maestros como Aníbal Cedrón, ver muestras de él y de otros artistas, recorrer espacios culturales como el Museo de Bellas Artes, y ver obras en vivo que antes solamente podía ver en los libros. Allí estuvo trabajando dos años con los murales y además de que pude vivir del arte, que esa es la idea, tener tu espacio”.
A Cedrón lo conoció gracias al artista formoseño Walter Tura quien produjo obras en el Cecuba para su muestra “Guerra Verde” en Resistencia y los tres juntos fundaron la Unav (Unión Nacional de Artistas Visuales), una asociación de artistas en busca de derechos básicos necesarios que hoy en día tiene grupos de artistas reclamando dichos derechos en 22 provincias.
Durante su ausencia, el CeCuBa fue usurpado y hasta se registraron hechos de violencia que Falcón no quiere recordar, pero que incluyeron la destrucción de varias de sus obras. Fue por recomendación de sus padres que intentó dejar de lado el espacio, pero la inquietud del artista hace que no pueda estancarse en algo y necesita de la constante movilidad y actividad.










