Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

Pagar para que la seguridad funcione

Andar en moto no es seguro, la carrocería es usted y etc, etc, etc. Lo interesante es que la tecnología está logrando hacerlo más seguro que nunca, gracias a avances como la ropa con airbags incorporados, que ayudan a que sea más fácil sobrevivir a un accidente sin lesionarse.

La otra cara de la moneda que permite la tecnología moderna es que no habrá seguridad si no se paga una suscripción.

chale.jpg
El polémico chaleco para motos con airbag que sólo funciona si se pagó el abono y si hay señal de Internet.

Ese es el negocio del chaleco con airbag Klim Ai-1 que usa el sistema de airbag In&Motion, que a su vez usa un componente que se conecta a Internet llamado In&Box, todo muy avanzado pero que sólo funciona si hay conexión a Internet y la tarjeta de crédito está al día.

chaleco.jpg
La rapidez con la que suceden las cosas en un accidente difícilmente les dé tiempo a los módulos y la conexión a inflar el airbag antes de estrellarnos contra el suelo.

El sistema es una maravilla de la electrónica miniaturizada que conecta el depósito de gas del chaleco y sus sensores de movimiento con una central que verifica el estado del abono antes de decidir si inflar el salva vidas. De inmediato surgen varias cuestiones serias pero veamos como es el modelo de este curioso negocio.

PDF del chaleco de Klim con sus especificaciones (en inglés)

Para empezar hay que hacerse una cuenta en Klim antes de comprar el chaleco básico que cuesta 399 dólares, pero para que funcione, hay que pagar una tarifa de suscripción de 12 dólares al mes, o sino pagar 120 dólares al año por el privilegio de que cumpla con su función.

curro.jpg
Como si fuera poco la empresa que cobra para inflar el airbag ofrece un modo “adventure” que cambia los modos de detección de los sensores asumiendo que la aventura transcurre donde hay señal de Internet.

El modelo de suscripción mensual genera bastante ruido. Por un lado, es una forma de obtener un equipo de seguridad importante sin pagar tanto dinero por adelantado, lo cual está bien, pero uno queda atrapado en el sistema por 120 dólares anuales (12 dólares al mes) que incluyen garantía ilimitada de In&Box, cancelación en cualquier momento, servicios de soporte VIP y un nuevo In&Box después de 3 años que seguramente haya que volver a pagar sino 400  un poco más dependiendo de la inflación.

modulo1.jpg
En la presentación todas son maravillas para vender el chaleco inflable que funciona sólo si se paga el abono.

Pero la idea de un equipo de seguridad importante que potencialmente puede dejar de funcionar porque, por ejemplo, la tarjeta de crédito ha expirado o cualquiera otra razón, es difícil de tragar. Es verdad que hay un período de gracia de una semana si la tarjeta es rechazada. Vale que esto ayuda, pero no deja de hacerme sentir incómodo.

No es una idea exótica

Pagar para disponer de sistemas que están “ocultos” es un modelo que inició Tesla en sus autos eléctricos ofreciendo mejoras y otras cosas como aumento de rendimiento del motor o duración de la batería.

BMW está probando esto con características como los asientos calefaccionados; Volkswagen está considerando opciones de autonomía adicional de pago bajo demanda y Tesla sigue usando suscripciones para una serie de características que ni siquiera se mantienen necesariamente durante la vida útil del automóvil.

A un nivel básico, todos estos tipos de cosas apestan, porque se trata de bloquear el acceso a funciones que ya están integradas en el automóvil, lo cual es solo un recordatorio de que vivimos en un mundo en el que realmente no somos dueños de las cosas que poseemos, aunque sea la vida como en el caso del chaleco de moto.

Ya no nos venderán autos económicos sino que terminaremos comprando la versión “full” pero con sus opcionales sujetos al pago de una cuota.

Te puede interesar