Proteger al planeta del cambio climático
En los últimos 20 años se registraron cambios importantes en las temperaturas globales del planeta, con una tendencia hacia el alza en las mediciones de distintas regiones, algunas de las cuales anotaron récords históricos. Las mismas organizaciones ambientalistas, científicas y gubernamentales que alertaron con tiempo sobre brotes de un nuevo coronavirus, también advierten que el cambio climático es una de las más serias amenazas que enfrenta la humanidad.
Hace pocos días, la canciller alemana Ángela Merkel dijo que entendía la frustración que sienten los jóvenes de su país por el lento avance de los esfuerzos para combatir el cambio climático, y llamó a formar mayorías políticas que apoyen una acción efectiva y concreta para mitigar los efectos del fenómeno.
El cambio climático ha venido siendo una realidad desde el comienzo del siglo y esto se confirma con los datos aportados por distintas organizaciones, tanto gubernamentales como de la sociedad civil, que coinciden en advertir que en las últimas dos décadas aumentaron las emisiones de dióxido carbono, uno de los gases de efecto invernadero que afectan a la capa de ozono y cuya acción facilita la entrada de los rayos ultravioletas provenientes del sol. Este proceso se traduce en períodos con temperaturas más cálidas en regiones que históricamente registraron temperaturas bajas.
Debido a que un tercio de la población mundial vive en zonas urbanas, es en esas áreas donde se producen las mayores cantidades de emisión de CO2, impulsando un proceso que a largo plazo produce serios daños en el ecosistema. Si a esto sumamos otras acciones humanas como la ganadería, cuyos descompuestos tienen el peso más grande en la producción de carbono, todo indica -según los expertos- que, si no se actúa en forma inmediata, para 2030 y los años siguientes los niveles de emisión van a llegar a un punto tan alto que el planeta va a sufrir un cambio drástico para llegar a un punto de no retorno.
“El tiempo nos apremia, estamos en el límite”, dijo el Papa Francisco en abril, en un mensaje por el Día de la Tierra. En esa oportunidad, además, instó a la comunidad internacional a actuar contra el cambio climático, para advertir luego que si se avanza en la destrucción de la naturaleza, llegará un punto en que será muy difícil detener el deterioro.
El planeta, de hecho, está dando señales de alerta. En septiembre del año pasado en el hemisferio norte se registró el otoño más cálido en los últimos 130 años, desde que se tienen datos de mediciones confiables de la temperatura.
El Servicio de Cambio Climático de Copernicus, gestionado por el Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos de la Comisión Europea reveló que en septiembre del año pasado se registró en el hemisferio norte un aumento del 0,08°C en comparación con el mismo mes de 2016 (año que hasta ahora ostentaba el registro de mayor temperatura). También en las zonas árticas sufrieron deshielos que no registran antecedentes similares en los últimos cien años, en un fenómeno que preocupa a los especialistas.
Por su parte, el Foro Económico Mundial también alertó sobre el problema del cambio climático y recomendó una urgente reducción en la emisión de CO2 sobre todo en las grandes metrópolis donde la contaminación es cada vez más preocupante.
A su vez, un estudio del Centro de Investigación Integral de la Biodiversidad con sede en Alemania reveló que el cambio climático está alterando la vida microbiana en los suelos. El trabajo de los investigadores comprobó que los microorganismos del suelo desempeñan un papel clave en la supervivencia de los ecosistemas que sostienen la vida y, en consecuencia, en el bienestar humano. El trabajo observa que las evaluaciones conocidas hasta ahora aportan pruebas irrefutables de que los seres humanos están causando pérdidas sin precedentes en la biodiversidad.
El impacto del cambio climático global, por supuesto, también se siente en nuestro país y afecta su estructura social y productiva del país. Así lo aseguró el presidente de la Nación, Alberto Fernández, al participar en la Cumbre de Acción Climática 2020 organizada por la ONU. Teniendo en cuenta que hay evidencias que demuestran que la actividad humana es en gran parte responsable del cambio climático, es necesario que las sociedades adopten medidas más estrictas para mitigar los efectos negativos del fenómeno.










