¿La última Ferrari con motor clásico?
En una época en que la electricidad va avanzando sobre cada producto de la industria automotriz y sobre todos los segmentos mantenerse aferrado a los "monstruos" devoradores de nafta es algo reservado para EE.UU tras los años de bendición a la industria tradicional de Donald Trump, convencido negacionista del calentamiento global y la escasez de combustibles fósiles.
Ferrari también sucumbió a la electricidad después de su eterno rival Lamborghini pero de alguna manera se resiste a dejar los motores clásicos y como manda la tradición de la marca del Cavallino el alma del auto es el legendario motor de doce cilindros atmosférico en V con ángulo de 65° entre las bancadas de cilindros.

Este propulsor es capaz de ofrecer la mayor potencia jamás alcanzada en un modelo Ferrari de serie (830 CV) con un régimen máximo de 9.500 rpm.
La utilización de materiales de última generación, el rediseño de la mayoría de los componentes clave del bloque, un innovador mecanismo de distribución de válvulas y un nuevo sistema de escape son sólo algunas de las soluciones técnicas que permiten a este coche alcanzar picos de rendimiento aún inexplorados en el segmento de los V12.

Los especialistas indican que esta puede ser la última Ferrari clásica. Las cifras de potencia y RPM son las más altas conseguidas hasta ahora por cualquier modelo de la casa italiana superando a las versiones de la Monza.
Bautizada “812 Superfast” se trata de una cupé dos puertas que además tiene cuatro ruedas directrices, que mejorarán la agilidad y la capacidad de respuesta, tanto a baja como a alta velocidad.

Maranello informó en un comunicado que también se alivianó el modelo con el empleo de más fibra de carbono en el exterior y en el habitáculo. De hecho, hay una plancha de fibra de carbono que atraviesa el capó.
Esta pieza también tiene un efecto visual, ya que al ir de borde a borde ayuda a que la cupé se vea más ancha y se distinga de las otras 812 Superfast.

Luneta aerodinámica
El resto de los cambios como un nuevo difusor trasero y tomas de aire delanteras fueron puestos ahí para mejorar la aerodinámica del automóvil. Algo que llama la atención en la Superfast es la "persiana" que tiene en lugar de luneta y que está hecha en una sola pieza de aluminio, un sistema que permite la generación de vórtices que ya fue patentado y permite conseguir la misma carga trasera que un alerón gigante que no estaría acorde al diseño.
Por el momento solo se divulgó una imagen del interior y, según la marca, los pocos rediseños que se hicieron fueron para reducir el peso.










