Emprendedoras chaqueñas ponen arte y materia prima local para un desarrollo textil
Se trata de una propuesta destinada a compartir experiencias sobre confección de indumentaria, utilizando elementos que se encuentran en la región.
Mansión Estudio es un lugar de creación donde tres diseñadoras chaqueñas abrieron la posibilidad de compartir experiencias, brindando talleres y capacitaciones sobre el oficio. Anabella Oviedo, quien posee su propia marca de indumentaria, contó a NORTE acerca de este espacio donde vienen trabajando, apoyándose mutuamente en sus conocimientos y compartiendolos para posicionar el diseño chaqueño.
“Con las chicas venimos hace mucho tiempo trabajando de formas diferentes, pero siempre tratando de llevar adelante esta propuesta”, adelantó Anabella, quien trabaja con telas producidas en nuestra provincia.

Además de la producción de indumentaria, el principal objetivo de Mansión Estudio es brindar capacitaciones sobre este rubro. “Tratamos de fomentar el uso de nuestro algodón, producido por cooperativas que no utilizan blanqueadores de ningún tipo, y no usan procesos químicos en su terminación, por lo que son de mayor elasticidad”, contó la diseñadora, agregando que las telas elaboradas a partir del algodón chaqueño “son sumamente benévolas para nuestra piel, lo que permite que diseñadores de la zona puedan agregar valor a este producto local”.
Eugenia Patricelli es otra diseñadora chaqueña que participa de este proyecto, con un poco más de 10 años de experiencia y más de 5 brindando capacitaciones. Es una de las pocas diseñadoras que confecciona lencería a nivel local, y tiene a su cargo un taller de capacitación sobre este producto, que arranca la semana que viene y que vana publicarse en la página de instagram “Mansión Estudio”, donde se van a ir subiendo todas las novedades.

“La idea es continuar con las capacitaciones. Ahora vamos a arrancar con talleres costura inicial, lencería inicial y estampería y teñido de textiles, pero la idea es seguir sumando”, comentó Patricelli, quien se sintió entusiasmada por la buena recepción de la propuesta. “Tenemos más de 30 inscriptos y comenzamos el miércoles”, afirmó la diseñadora, agregando que la idea “es unirnos para seguir trabajando y compartir lo que sabemos, para generar oficios para toda la gente que se quedó sin trabajo o que tiene ganas de hacer diseño de indumentaria”.











