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Evitar el robo de datos personales

Los intentos de fraude y estafas telefónicas se incrementaron en los últimos meses debido a que, por la pandemia, cada vez más personas ingresan a sus cuentas bancarias desde sus hogares. Un reciente informe de la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia, que depende del Ministerio Público Fiscal de la Nación, reveló que las denuncias por estafas que afectan a cuentas de usuarios del sistema bancario crecieron casi un 3.000 por ciento el año pasado.

Según el Índice de Uso del Dinero Electrónico, que elabora la Red Link en base a datos de 29 millones de clientes de todo el país, en el año 2020 se registró un fuerte aumento de las transacciones por home banking y el incremento sin precedentes de usuarios en todos los canales virtuales disponibles. El último informe de esa misma fuente, con datos de marzo pasado, señala que se sumaron más de 2 millones de usuarios a las distintas plataformas contempladas dentro del estudio de Uso del Dinero Electrónico, como se denomina a los movimientos de dinero a través de los cajeros automáticos, la computadora o el celular, y las diversas aplicaciones para hacer pagos, transferencias de dinero entre cuentas propias y de terceros, hacer depósitos, o carga de la billetera virtual o de la tarjeta de transporte o de celular, entre muchas otras, por parte de personas. Ascendiendo de esta manera a un total de 31.869.355 de usuarios distribuidos en dichos servicios. Dicho de otro modo, cada vez más argentinos, de distintos rangos etarios, utilizan estos medios electrónicos en todas las regiones del país. En el caso de los usuarios adultos, por ejemplo, muchos comprobaron las ventajas que ofrece operar desde la comodidad del hogar sin tener que trasladarse personalmente hasta una entidad bancaria para realizar operaciones. Pero así como para hacer un depósito o extracción de dinero físico en un banco la gente normalmente adopta una serie de precauciones, en el mundo digital también es necesario tener ciertos cuidados. Ya el año pasado las entidades bancarias que operan en todo el país lanzaron una campaña de seguridad para ayudar a sus clientes a prevenir estafas telefónicas.

En ese sentido, una de las principales recomendaciones es que no se compartan claves ni datos personales o cualquier otra información que sea considerada confidencial y que pueda, eventualmente, ser usada para hacer operaciones bancarias sin el consentimiento del usuario. Ante llamados telefónicos de supuestos operadores de un banco, tampoco se deben brindar nombre de usuario o contraseña de cajeros automáticos o banca en línea, ni las denominadas claves token de seguridad u otras claves que permitan el acceso a cuentas bancarias.

Se sabe que otro de los engaños frecuentes incluye el pedido de número de cuenta bancaria, CBU o alias con la excusa de realizar transferencias de efectivo a cambio de un beneficio. El año pasado, por ejemplo, cuando se lanzó el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) los delincuentes pusieron en práctica una modalidad de engaño que consistía en comunicarse telefónicamente con algunas personas, y se identificaban como personal de la Anses que ayudaba a cobrar esa asistencia. Para ello solicitaban los datos de las potenciales víctimas para acceder al home banking del cliente. Si éste caía en la trampa, el estafador usaba sus datos para obtener un préstamo en línea en su nombre.

Los delincuentes también suelen enviar a sus víctimas un correo electrónico con mensajes que advierten sobre un supuesto cierre de cuenta o el bloqueo de acceso que, por supuesto, es totalmente falso. Los expertos en seguridad aconsejan que si se recibe un correo electrónico de origen dudoso nunca se deben descargar archivos adjuntos. Únicamente se debe dar ese paso si se está completamente seguro del contenido del correo y su relación con los productos o servicios que ofrece la entidad bancaria y, fundamentalmente, si el emisor es de confianza.

En estos tiempos en los que los servicios financieros y los canales de comunicación a través de medios digitales son de gran utilidad para los usuarios de servicios bancarios y financieros, es muy probable que surjan nuevas modalidades de estafas y fraudes. Por eso es necesario que se preste mucha atención y se ponga más cuidado con el fin de detectar posibles perfiles falsos en redes sociales de bancos y entidades, y para cuidarse de llamadas telefónicas, mensajes de texto y correos electrónicos de desconocidos que se dedican a robar datos personales y bancarios.

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