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A 90 años de la II República

España no pude aún consolidar su democracia

 La II República Española, proclamada hace 90 años, el 14 de abril de 1931, constituye uno de los momentos claves de la vida política de España, brutalmente abortado en 1936 con el levantamiento del dictador Francisco Franco, quien venció al gobierno republicano en una crudelísima guerra que duró tres años.

 

   El gobierno democrático que en 1931 había sustituido a la monarquía de Alfonso XIII se propuso, entre otras cosas, realizar una reforma agraria, erradicar para siempre el analfabetismo y extender la cultura a todas las capas de la población española.

   Fue proclamado luego del triunfo de los republicanos en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, tras el fracaso de la dictadura de Primo de Rivera, que representaba a la Casa de Borbón de España.

   El 14 de abril 1931, Niceto Alcalá Zamora preside el primer gobierno provisional de la II República Española, y el mismo día, pero en Barcelona, Francesc Macià, líder de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), proclamó la República Catalana.

   En mayo de 1931 numerosas iglesias y conventos fueron asaltados y quemados, y en junio se realizaron elecciones a Cortes Constituyentes en las que triunfó una coalición republicana-socialista. Pero a mediados de octubre de dicho año, el presidente Alcalá Zamora renunció a su cargo por no estar de acuerdo con el debate del texto constitucional sobre la religión, y fue sustituido por Manuel Azaña.

   La nueva Constitución, inspirada en la República alemana de Weimar, declaró al Estado español como una "República democrática de trabajadores de todas las clases".

   La Carta Magna estableció el sufragio, tanto masculino como femenino -una antigua aspiración de las mujeres-, el divorcio y la equiparación de hijos legítimos e ilegítimos, entre otras medidas.

   Luego de aprobarse la Constitución, se inició un nuevo período con el gobierno provisional que estuvo presidido por Manuel Azaña, formado por republicanos de izquierda y socialistas.

   Pero el 10 de diciembre de 1931 fue elegido presidente Alcalá Zamora, quien pretendió ser un interlocutor imparcial entre los republicanos y socialistas, por un lado, y los dirigentes de la derecha democrática, por el otro.

   La derecha tradicional no logró superar su desorganización durante los primeros años de la II República Española. Pero el general José Sanjurjo intentó un golpe de Estado militar en Sevilla, el 10 de agosto de 1932, llamado la "Sanjurjada", que fracasó por estar mal preparado y con desigual apoyo del ejército.

   Posteriormente, las Cortes aprobaron la Ley de Reforma Agraria y el Estatuto de Autonomía de Cataluña, donde la Esquerra Republicana de Catalunya, dirigida por Macià, triunfó en las primeras elecciones autonómicas.

   En abril de 1936, las Cortes surgidas del triunfo electoral del Frente Popular dos meses antes destituyeron al presidente Alcalá Zamora, por haber infringido un precepto constitucional que reducía a tres el número de veces que el mandatario podía suspender el Parlamento en un solo mandato. En su lugar, asumió Azaña.

   El 13 de julio de 1936 fue asesinado José Calvo Sotelo, exministro de Hacienda de la dictadura de Primo Rivera, a manos de un grupo de la Guardia de Asalto, en represalia por el homicidio de un teniente por fuerzas de extrema derecha.

   Finalmente, la intentona golpista del general Francisco Franco, entre el 17 y 18 de julio, degeneró luego en Guerra Civil, dejando entre 500.000 y 750.000 muertos, y millones de exiliados, según distintos historiadores.

   Azaña, que había sido presidente de la II República desde la victoria electoral del Frente Popular en 1936, y durante los tres años que duró el conflicto, presentó finalmente su renuncia, el 27 de febrero de 1939.

   El dictador Franco gobernó España hasta que murió, el 20 de noviembre de 1975.