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Aprovechar el enorme potencial de las pymes

Las pequeñas y medianas empresas no sólo crean empleo, sino que actúan también como motores del crecimiento económico y el desarrollo social. Un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que pone la lupa sobre la actividad de las pymes, destaca el rol fundamental que desempeñan en la recuperación de las economías.

En un trabajo titulado “El poder de lo pequeño”, la OIT explica que en todo el mundo son consideradas pymes aquellas unidades que tienen, por lo general, menos de 250 empleados. En muchos países, observa el informe, más del 90% de la totalidad de las empresas están en este segmento, y gran parte de ellas pertenecen a la categoría de microempresas, al operar con menos de diez empleados.

Pero a pesar del reducido tamaño de cada unidad por separado, los nuevos datos compilados por la OIT muestran que, al ser consideradas conjuntamente, la actividad de las microempresas y las pequeñas empresas, sumada a la de los trabajadores por cuenta propia, alcanza la asombrosa tasa de 70% del empleo mundial. Por otra parte, las empresas con menos de 100 empleados generan más del 50% de los nuevos puestos de trabajo en todo el mundo. Por eso el organismo internacional advierte que sería un error ignorar el potencial de las pymes y los desafíos que éstas tienen por delante.

Los altos índices de pobreza que se registran en todo el país, un flagelo que en el Chaco tiene su máxima expresión en el área metropolitana, muestran la urgente necesidad de promover más inversiones, alentar la generación de emprendimientos y pensar alternativas para que quienes están en situación de pobreza encuentren un empleo. Es que de la pobreza se sale con una mayor oferta de trabajo digno. Y esa oferta puede venir de las pequeñas y medianas empresas, por eso es importante generar condiciones que contribuyan al fortalecimiento del sector pyme.

En ese sentido, la Organización Internacional del Trabajo advierte que las reglas innecesariamente complejas, las regulaciones impredecibles y la estructura de apoyos ineficaces generan obstáculos para las pequeñas empresas e impiden su crecimiento y desarrollo. Por otra parte, señala que suelen tener costos de transacciones y tipos de interés más elevados que las empresas de mayor tamaño, lo que restringe su capacidad para obtener financiación exterior. Pero a pesar de estas desventajas, tienden a contratar a una mayor proporción de personas pertenecientes a grupos con menos oportunidades de encontrar empleo, como los jóvenes, los trabajadores de edad y los trabajadores menos calificados.

La historia reciente del país, en tiempos de prepandemia, muestra que muchas empresas de este tipo agobiadas por la presión tributaria se vieron obligadas a ingresar en procedimientos preventivos de crisis. Eso no debe volver a ocurrir. Es necesario adoptar medidas que ayuden a recuperar la salud del tejido productivo, dañado en buena medida por la emergencia sanitaria provocada por el coronavirus, mejorando la inclusión financiera de las pequeñas y medianas empresas y quitando obstáculos de quienes aún en contextos difíciles como el actual siguen apostando al trabajo.

Debe coincidirse con la OIT cuando plantea también que las pequeñas empresas deben tener acceso a infraestructuras básicas, como servicios de agua potable de red, rutas y electricidad.

Sin ellas será más difícil avanzar hacia la reactivación de la economía porque son la base del entramado productivo del país. En efecto, antes de la pandemia generaban cerca del 70 del empleo registrado y aportaban más del 30 por ciento del valor agregado a la economía nacional. Es probable que esos indicadores hayan sufrido variaciones como producto de la drástica caída de la actividad por el Covid-19. Pero a pesar de ello, su importancia para las economías regionales sigue siendo indiscutible.

A fines de 2019 en todo el país contaba con más de 800 mil pymes que generaban riqueza y aportaban puestos de trabajo en las distintas provincias. La pandemia y los problemas estructurales de la economía produjeron un fuerte impacto negativo en este sector, por lo que es de esperar que se aproveche el potencial de las pymes y se sostengan en el tiempo las medidas que se tomaron para revertir el cuadro recesivo e inflacionario que pone en riesgo a buena parte del entramado productivo del país.