Roxana Toledo: “Los colores en el arte están para interpelar y reflexionar”
La artista plástica está exponiendo en forma simultánea en el Museo de Bellas Artes, en el Museo de Medios de Comunicación y en el Fogón de los Arrieros.
Llega con una voz cálida. Trabaja como docente en el nivel medio. ‘Me gusta trabajar con adolescentes‘, cuenta. Este mes siempre es una eclosión de actividades. Este es el mes de la Memoria, la verdad y la justicia. Además es el Mes de la mujer. Hay un epicentro el 8 de marzo por el Día Internacional de la Mujer. Antes, durante y después, muchas actividades giran en ese sentido y los espacios están abiertos al público en relación con estas cuestiones.

Por varios factores, a Roxana Toledo estos días la sorprenden exponiendo sus obras en tres lugares en simultáneo: Museo de Bellas Artes, Museo de Medios y el Fogón de los Arrieros. Sobresalen aquí diferentes técnicas, como la pintura con lápiz de color, acrílico, fotografía.
LAS FLORES
En marzo de 2020, Roxana Toledo había presentado una muestra en el Museo de Medios de Comunicación. A los dos días de haberse habilitado la exposición, se cerró el museo por la cuarentena. Este año la volvieron a llamar. El 19 de marzo inauguró la muestra Las flores de Roxana. ‘Esta muestra tiene connotación de esta alerta a lo que nos sucede. También está puesto el centro en la mirada‘, explica. ‘En una de los obras recurro al poder curativo de la flor de Santa Lucía, que es un yuyito que, según los saberes populares, tiene la propiedad de curar la vista. Entonces hago un extensión y una metáfora hacia curar la mirada. ¿A qué saberes tenemos que recurrir para curar la mirada? Todas las personas podemos hacer las cosas y mirar de otro modo para que haya un cambio de actitud en el mundo. La violencia hacia la mujer no cesa. En ese sentido, cómo puede ser que no tengamos una sensibilidad diferente para enfrentar los problemas de una forma distinta‘.
La artista también expuso que estas miradas se pueden relacionar con lo pandemia. ‘El tema de curar el Covid-19 nos lleva a pensar cómo nos relacionamos, a saber quiénes están en verdad cerca de nosotros. Cómo nos vamos a unir‘, los mensajes y la interpretación se abren como una abanico que pulsa sentido. La delicadeza de los colores, los trazos, las formas, la muestra interpela. ‘Así como las palabras construyen sentido, las imágenes nos influyen‘, afirma. El Museo abierta de lunes a viernes, de 8 a 12 y de 16 a 20.

CURAR Y EXPONER
En el Museo de Bellas Artes René Brusau, Roxana Toledo realizó la curaduría de la muestra Las flores que nos corresponden. Ahí participan María Victoria González, Mariana Stegmayer, María Itatí Gianneschi, Valentina Mariani, Roxana Toledo y Haylly Zamora (Chaco), Gloria Polo (Formosa) y Laura Simón (Corrientes).
‘Junto con la directora del museo, Andrea Geat, planificamos la muestra colectiva en torno al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Esa muestra es de un corte feminista. Busca reflexionar acerca del trabajo de las artistas.
En el mundo artístico la palabra maestra no está valorada y no tiene la misma connotación que la palabra maestro. Así que proponemos una reflexión desde nuestra obra y desde nuestro propio quehacer sobre esta temática‘.
Esta exposición está abierta en el Museo de Bellas Artes en la Sala 2, en el 3º Piso del MUBA. El horario de visita es de 9 a 12 y de 16 a 19. Es necesario requerir un turno previo, vía correo electrónico: area.educacion. [email protected] Las visitas pueden ser individuales y en burbujas de hasta cuatro personas.
SENTIDOS
Bajo este título se inauguró una muestra plástica en el Fogón de los Arrieros. Roxana aclara que esta muestra tiene que ver con sus prácticas de ecofeminismo. ‘Es decir de las personas con la naturaleza, más allá del género, es eso lo que estoy presentando‘, comentó en diálogo telefónico. En la comunicación, aprovechamos para hablar sobre otras cuestiones:
- ¿Cómo fue este último año bajo la pandemia para vos como artista?
- Durante estos últimos meses viví con angustia. Supongo que muchos vivieron así, dada la incertidumbre que significa vivir en pandemia. Al principio pensé que me iba a poder concentrar y trabajar de un modo distinto, pero no fue así. Soy docente y trabajé mucho durante el año de forma virtual, con los ajustes que nos requirió el cambiar la presencialidad por las clases virtuales. Por otro lado podría decir que sí posibilitó el contacto con otros artistas o colectivos de artistas de forma virtual. Ese contacto con los pares me permitió conocer más a otros artistas y fue un estímulo para sobrellevar este tiempo.
- Viendo las obras que están expuestas, en principio sobresalen colores como el rosa o el verde, ¿son tus colores predilectos a la hora de hacer una obra?
- El verde es mi color favorito, quizás desde siempre. Entonces es muy frecuente en mi obra. Sin embargo aparecen otros que también tienen mucha fuerza. Por ejemplo, hice una transgresión en cuanto al color de las flores. La flor de Santa Lucía es celeste pero aquí, jugando con lo simbólico de los colores, pinté esa flor de color rosa. Los colores también están para interpelar y proponer una reflexión sobre lo masculino, lo femenino y la naturaleza.
- Más allá de las devoluciones en las redes que recibís sobre tu arte, ¿cómo viviste esta vuelta a la presencialidad, al contacto del público con las obras de arte?
- El último viernes se inauguró la muestra Sentidos, en el Fogón de los Arrieros. Fue particular porque a la hora de la apertura se desató un diluvio en la ciudad de Resistencia. De igual forma me encontré sorprendida con la presencia de amigos, personas allegadas al Fogón y personas también interesadas en las artes plásticas.
La virtualidad y las redes sociales ofrecen la posibilidad de llegar a un público mucho más amplio, sin límites. Sin embargo, la presencialidad nos pone ante el objeto de arte de otra forma, a pesar de los cuidados que hay que tener por los protocolos por Covid-19. En el mundo artístico se extrañaba ese contacto y esas reacciones que el encuentro con las obras de arte despierta en la gente.












