Andrés Ivancovich: “La fotografía me aporta mucho más de lo que yo a ella”
Siempre es curioso conocer quiénes y qué historias hay detrás de las personas que retratan la realidad, esos tan necesarios fotógrafos. Andrés Ivancovich es uno de esos pocos “locos” sueltos que todavía siguen eligiendo la fotografía analógica, pero sin dejar de lado lo digital.

Andrés Ivancovich nació en Resistencia. En su ingreso a la carrera de Diseño en Comunicación Visual en ORT Argentina, en Buenos Aires, toma contacto con la fotografía y de ahí entendió que quería que eso fuera su vida, o al menos en gran parte.
Se desempeñó como diseñador y director de arte para diferentes productoras y agencias publicitarias, ejerciendo paralelamente la fotografía publicitaria y de arquitectura.
Se ha formado como fotógrafo independiente, profundizando en la fotografía química como obra personal y procesos fotográficos del siglo XIX, como colodión húmedo, cianotipia, copia al carbón, goma bicromatada, albúmina, papel salado entre otros.
Hoy dedica su vida exclusivamente a la fotografía, ejerciendo la docencia y la coordinación de seminarios y talleres. Creador de sus propias cámaras, o partes de ella, hace que el proceso de revelado de una imagen sea mas interesante. De lo antiguo a lo moderno, de la era de papel a lo digital, de lo analógico a lo actual todo es apasionante en el mundo de la fotografía.
Hoy vamos a conocer quién está detrás de la lente de Andrés, el “niño mandril”.

-Primero que nada, ¿por qué niño mandril?
-Es un alter ego muy viejo, me quedó como apodo y ahora así me conocen. Es un personaje de un videojuego.
-Bien, empecemos con las preguntas. ¿Cómo empezaste en el mundo de la fotografía? ¿Qué te atrapó?
-Inicié por necesidad de registrar unos trabajos para la facultad, pero reconozco que tenía curiosidad por el tema y supongo que en esa curiosidad estaba lo que hoy no puedo dejar de hacer.

-Parece que lo digital borró todo lo analógico, pero siempre hay alguien suelto que reivindica lo contrario. ¿Qué tiene ese mundo que lo seguís eligiendo?
-(Risas). Bueno, yo sería “ese alguien suelto”. No creo que lo digital borre la fotografía química, o al menos por ahora, para mí ambas “fotografías” son habitaciones de una misma casa.
-¿Se podría hacer una comparación entre lo digital y lo analógico?
-Sin dudar la palabra que sobresale en lo digital es perfección, llegó para facilitar el trabajo y mostrarnos la nitidez que no vemos en la vida real. Mi trabajo comercial siempre fue digital, no lo podría hacer de otra manera. Desventajas no creo que tengan, son soportes. Digital o analógico, dependiendo de la situación, uno es más apropiado que el otro y viceversa.
-Si pudieras describir, ¿qué significa para vos sacar una foto?
-La fotografía me aporta mucho más de lo que yo a ella, de eso no tengo dudas. Para mí el hecho de sacar una fotografía en principio no significa nada, hoy todos lo podemos hacer, la misma imagen laboral, documental, decorativa o personal es distinta dependiendo del contexto, uso o el fin que se le dé. La fotografía cambió mucho y para no entrar en un tema extenso se podría decir que es un canal de comunicación, un puente, se trata de construir sentido y lo dejo acá.

-Sin ser fotógrafo social, ¿se puede vivir de esta pasión?
-Me encantaría dar un sí enorme pero es verdad que en Chaco y en la región es muy difícil vivir de esto sin dedicarse a la fotografía de eventos. Ojalá esto sea distinto en algún momento, porque es un arte que abarca todas las ramas.
-¿Fotógrafo se hace o se nace?
-Creo que ambas son válidas y en las dos hay que formarse y actualizarse.
-Imprimís tus propias cámaras, un proceso poco conocido, ¿Cómo lo explicarías? ¿Por qué lo hacés?
-¡Sí! Modificar o construir mis propias cámaras nace de la necesidad, como todo, y es algo que venía haciendo hace bastante. La impresora 3D tiene solo unos meses y es producto de la pandemia, hacía más de diez años que no modelaba en 3D, igual me tiré de cabeza y la verdad no solo imprimí cámaras también me solucionó un montón de faltantes en lo analógico y digital. Armé un kioskito @wee.neri en Instagram, pasen y vean.
-Si no fueras fotógrafo, ¿Qué serías?
-Supongo que seguiría como esclavo en alguna agencia de publicidad, mi Instagram tendría miles de fotos y leería esta nota desde el último IPad en el mercado.
-¿Cambiarías tus cámaras por cumplir algún sueño?
-¡Sin dudarlo!
Fotos: Jorge "Punky" Flores.










