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Radiografía de la educación inicial en el país

Con la presencialidad también se fortalece la sala maternal

Unicef y Cippec advierten sobre desigualdades entre provincias para el acceso educativo de niñas y niños menores de cinco años.  

Una gran desigualdad y déficit en la oferta educativa especialmente en propuestas para la franja de 0 a 3 años, en contextos de mayor vulnerabilidad, alertaron Unicef y Cippec al presentar un libro sobre el tema.

A casi un año sin actividad presencial, las dos instituciones renuevan la urgencia de impulsar políticas para la primera infancia. Aunque la educación inicial amplió su cobertura hasta casi un 100%, esa realidad abarca tan solo a la población de cinco años.   

De acuerdo con los registros nacionales en la década 2008 – 2018 la sala de cuatro creció hasta un 87% y la de tres, apenas llegó al 45%. Un análisis de estadísticas por provincia y comparaciones de datos evidencia que persiste el desafío de que se garanticen servicios educativos de calidad en los primeros años de vida.  

En el libro Mapa de la educación inicial en Argentina: puntos de partida de una agenda de equidad para la primera infancia, se analizó la situación general y se identificaron retos para políticas integrales.  

Uno de los datos que permite observar contrastes y detalles en el servicio se relaciona con el tiempo que niñas y niños pasan en un jardín, lo que también incluye acceder a un plato de comida y a otras acciones de contención.

Con estadísticas de 2016, la jornada completa o extendida en el Chaco se alcanzaba un 8,3% de cobertura. La cifra puede parecer escasa sin embargo duplica a provincias con más población, como Córdoba con 4,3 %, y cuadriplica a otras como Santa Fe (2,2 %).  

La directora ejecutiva de Cippec, Julia Pomares, explicó que el país enfrenta enormes desafíos en la reducción de la pobreza, salud y nutrición, y que el acceso a espacios de crianza, enseñanza y cuidado de 0 a 5 años es clave. “Por eso es importante ampliar su oferta y que a corto plazo se elimine la incertidumbre por el regreso de las actividades. La falta de presencialidad solo acrecienta la brecha que ya existe entre las familias más vulnerables y aquellas con más recursos”, destacó.   

Mientras que la representante de Unicef Argentina Luisa Brumana, señala que la educativa es otra de las disparidades que se profundizaron por el impacto de la pandemia.

El informe se nutre de datos estadísticos y documentales de las 24 jurisdicciones en cinco grandes temas: cobertura, oferta de servicios, normativas, currícula y formación docente. El Mapa es el resultado de tres años de trabajo conjunto y refleja su compromiso con la generación de evidencia que contribuya a fortalecer políticas, y a la promoción de diálogos tanto con la esfera pública, privada y la sociedad.  

En el Chaco  

En 2008 había 454 instituciones de nivel inicial en la provincia. De ellas 429 eran jardines de infantes estándar y 25 incluían salas para menores de tres años. Diez años después el servicio de cero a tres años fue superior al doble. El total de 626 establecimientos educativos, reunía a 567 jardines comunes y a 59 con salas maternales. 

Además con cifras de 2016 teniendo en cuenta el contexto de vulnerabilidad, Chaco aparece en el grupo de las jurisdicciones con más alta cobertura (67,4%). Es la única del NEA junto a CABA y las provincias de Buenos Aires, Chubut, Catamarca, Santiago del Estero y Tierra del Fuego.  

Cabe aclarar que en el informe la provincia no figura con instituciones públicas que se dediquen exclusivamente a la población de recién nacidos a tres años.  

Tres grandes desafíos 

El trabajo de 177 páginas identifica tres desafíos para garantizar el derecho a una educación inicial inclusiva, equitativa y de calidad.

En primer lugar, ampliar el acceso de la primera infancia en un proceso con más oferta estatal y criterios de equidad en su priorización territorial.

En segundo lugar se evidencia la necesidad de que se compartan criterios comunes de trabajo; infraestructura y mobiliarios; higiene y nutrición; vínculos entre personas adultas y niños y niñas, y con las familias y las comunidades; y perfiles de los profesionales; entre otros.  

El tercer desafío consiste en avanzar hacia una distribución más equitativa de los cargos docentes entre sectores y tipos de gestión. En este sentido, un dato que sobresale del estudio es la disparidad: aproximadamente el 65% de las escuelas no cuenta con auxiliares docentes y un 60% no posee docentes que enriquezcan la propuesta curricular, fenómenos que se profundizan cuando se comparan escuelas rurales y urbanas, de gestión estatal y privada.  

Mayor cuidado en el hogar

“A pesar de los avances en asegurar la cobertura en las salas obligatorias, aún nos encontramos frente a un escenario fragmentado, heterogéneo y desigual”, afirmó Cora Steinberg, especialista en Educación de Unicef Argentina. Su afirmación se refiere a la oferta y cobertura, especialmente en los contextos territoriales de mayor vulnerabilidad social.

Además se señala que a diferencia de otras propuestas para la primera infancia, la educación inicial se ofrece, casi en su totalidad, en jornada simple, lo que implica “un aumento en la carga de cuidado en los hogares”, sostuvo la especialista.  

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