La energía solar como alternativa
La provincia del Chaco posee en todo su territorio un gran potencial para el desarrollo de la energía solar, gracias a que registra valores promedios de la radiación solar que son favorables para aprovechar este recurso durante todo el año.
¿Utilizada en forma inteligente, esta ventaja podría aliviar la demanda que en los meses de alto consumo ponen en jaque al sistema eléctrico convencional? ¿Es viable un esquema que promueva la autogeneración de energía entre pequeños y grandes usuarios?
La energía solar se puede aprovechar como energía solar fotovoltaica, utilizando paneles solares que convierten la luz del sol en corriente eléctrica; o como energía solar térmica, utilizando equipos diseñados para concentrar en un punto la radiación solar con el objetivo de calentar agua.
Otra posibilidad es aprovechar los rayos del sol para calentar agua que, al producir vapor, ofrece la fuerza suficiente para mover turbinas incorporadas a generadores eléctricos. El 2019 la Legislatura provincial sancionó por unanimidad la adhesión a la ley nacional 27.424 que estableció un régimen de fomento a la generación distribuida de energía renovable integrada a la red eléctrica pública.
Fue un paso importante en el largo camino que debe recorrer el Chaco para, en primer lugar, diversificar su matriz energética y también para pasar a ser una provincia con capacidad de generación que esté preparada para enfrentar las duras pruebas que ya impone la creciente demanda de energía tanto en los hogares como en el sector industrial, producto del aumento demográfico y también del incremento de una actividad que, si bien se vio alterada por la pandemia, es de esperar que en los próximos meses recupere los niveles previos a la emergencia sanitaria.
Ante este escenario, se impone la necesidad de disponer de más fuentes de energías renovables para hacer frente a esa creciente demanda. Y una de esas fuentes es la energía solar que, como se dijo, es un recurso que ofrece mucho potencial en el Chaco y en toda la región. En noviembre el año pasado una empresa local puso en marcha en el Parque Industrial de Puerto Tirol una planta propia para producir energía fotovoltaica con una potencia total instalada de 30 kw.
La iniciativa se llevó adelante con el fin de obtener suministro propio y con la posibilidad de inyectar a la red pública el excedente de su producción de energía, lo que es perfectamente posible ya que el marco legal así lo permite.
En rigor, la ley nacional 27.424 a la que está adherida la provincia habilita a los usuarios que disponen de instalaciones de fuentes renovables a inyectar a la red de Secheep el excedente de la energía que produzcan. Pero a pesar de existir este marco legal que deja abierta esa posibilidad, solo un puñado de usuarios apuesta por la energía solar en el Chaco, a pesar de ser un recurso en abundancia.
En el Gran Resistencia, por ejemplo, donde se concentra casi la mitad de la población de la provincia pueden verse unos pocos paneles solares y uno que otro termotanque solar en los techos de las viviendas particulares. Es probable que los costos de los dispositivos y de las instalaciones hayan alejado esa alternativa de los bolsillos de la mayoría de los usuarios, pero también cabe preguntar si en el fondo de lo que se trata es de excusas que la sociedad chaqueña pone para no cambiar de paradigma.
Cabe recordar que en algunas provincias desde hace algunos años se viene impulsando el uso de fuentes renovables, ya que el país se fijó el objetivo de alcanzar un 20 por ciento de participación en la matriz energética argentina con estas energías alternativas.
A nivel local de lo que se trata, entonces, es de promover el empleo de equipos de paneles solares por parte de un número cada vez mayor de usuarios, facilitando a través de líneas de créditos la compra de los dispositivos y su instalación en hogares o pequeñas y medianas empresas que, de esa manera, podrán generar un ahorro en su consumo del servicio eléctrico ofrecido por la red pública, sin olvidar -por supuesto- que de esa manera se estará también contribuyendo a generar una energía más amigable con el ambiente.
El uso masivo de este tipo de energía alternativa en la provincia, además de contribuir al cuidado del ambiente, podría servir también para reducir el estrés que padece el sistema eléctrico convencional en los meses de mayor demanda.










