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Sin agua para la producción en la huerta en que trabajan más de cien mujeres

SÁENZ PEÑA (Agencia). El período de sequía, que no concluye con los esporádicos chaparrones, ha generado complicaciones en proyectos de huertas comunitarias como el que llevan adelante más de cien mujeres del Frente Popular Darío Santillán, que debieron interrumpir la producción de hortalizas por la falta de agua lo que repercute negativamente en las economías familiares.

En la huerta del movimiento social, que trabaja algo más de dos hectáreas en el barrio Matadero, en el extremo sur de la ciudad, hoy sólo se observa tierra preparada para la siembra.

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Poco más de cien mujeres trabajan la huerta del frente popular Darío Santillán.

UN PROYECTO DE TRES AÑOS

El proyecto hortícola se desarrolla desde hace tres años “y estamos atravesando un período difícil porque no llueve lo necesario y no tenemos la cantidad de agua que necesitamos para la huerta”, relatan Marisa Varela, Ana Benítez y Verónica Varela, referentes de las más de cien mujeres que integran el frente Darío Santillán.

“Somos un grupo importante de mujeres que trabajamos y vivimos de la huerta y este año se nos complicará la siembra y producción de verduras”, acotan. El grupo solamente está comercializando hoy la producción frutihortícola que sobrevivió a la sequía: melones, sandías y zapallos “pero se nos complica producir las verduras de estación”.

ECONOMÍA RESENTIDA

La mayoría de los integrantes del Frente Popular Darío Santillán perciben un beneficio económico de los planes sociales vigentes, pero “la economía de los hogares se resiente ante la imposibilidad de contar con la producción de la huerta”.

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La sequía secó las represas y se resintió la producción de verduras de estación.

El proyecto se había iniciado con el objetivo del autoconsumo y la incorporación de alimentos sanos a las dietas de las familias integrantes del movimiento social. El compromiso puesto en el trabajo desarrollado permitió que se fuera ampliando la superficie de la huerta generando un excedente de producción para la venta al barrio y la ciudad, reforzando la economía de los hogares involucrados.

“ES MUY DURO EL GOLPE”

“Es un golpe duro para todas la familias que estamos trabajando y, especialmente, para las compañeras de trabajo que son madres de varios niños a las que la huerta les permitía tener alimento y un ingreso extra de dinero”, menciona Marisa Varela, la responsable de coordinar los grupos de trabajo.

Por añadidura surge el inconveniente de “tener que comprar para la mesa de nuestros hogares verduras en las verdulerías a precios demasiado elevados y eso lo sufrimos día a día las que somos amas de casa”.

Represas secas

SÁENZ PEÑA (Agencia). El proyecto hortícola, que cuenta con sistema de riego logrado a través del Inta, se provee de agua de dos represas que hoy están secas. El agua de perforación “ya se probó pero no es una opción efectiva por la salinidad que posee”.

“Con el Inta se elaboraron otros proyectos para la ejecución de nuevos reservorios de agua, pero son propuestas que fueron presentadas y aguardamos su aprobación. Así como esperamos la lluvia, confiamos se aprueben los proyectos”, dice Ana Benítez.

Las represas de las que hasta ahora se abastecen de agua corresponden a un vecino “que presta una” y la otra es del barrio. Ambas están secas y “aunque tenían bastante agua almacenada no fue suficiente para pasar tan largo período de sequía con una huerta de casi dos hectáreas que consume mucho riego”.

Con la camiseta puesta

SÁENZ PEÑA (Agencia). El frente popular Darío Santillán tiene 130 integrantes que además de la huerta, desarrollan un trabajo social con el sostenimiento de cinco merenderos. De la totalidad de personas que componen el movimiento, 115 son mujeres “y son ellas las que trabajan la tierra”.

“Mucha gente cree que todo lo que tenemos nos lo regala el gobierno y no es así, aquí hay un trabajo organizado y un proyecto de huerta y cría de gallinas, que crece a pesar de las dificultades”, mencionan Ana Benítez, Marisa Varela y Verónica Varela.

“No queremos ser ejemplo de nadie, pero entiendo que somos la única organización, al menos en Sáenz Peña, que constantemente está intentando generar proyectos para producir”, destaca Verónica Varela, para con orgullo asegurar que “somos mujeres que nos ponemos todo el tiempo la camiseta del proyecto”.

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