Sergio Quiroga: “Estoy muy emocionado, con el pecho inflado”
Además remarcó que fue un logro doble, por lo deportivo y por hacerlo con jóvenes que son patrimonio de club, donde 15 formaron parte del plantel de 30 jugadores.
CHARATA (Agencia). A Sergio Quiroga la sonrisa se le nota hasta por teléfono. Suenan los ecos del recibimiento, el domingo en Junín, y en el balcón donde el plantel saluda se ve una bandera de Charata.

La mala racha de Sarmiento se cortó una tarde de enero de 2021, en la atajada de un agónico penal. Quiroga vivió la amargura del descenso, y la vuelta a primera lo tiene como uno de los protagonistas de un joven equipo que nunca se rindió.
Tras rozar el ascenso en 2017, 2018 y 2019, finalmente Sarmiento de Junín finalmente vuelve a primera. No solo logró el ascenso, sino que también se coronó campeón de la Primera Nacional por quinta vez en la categoría, la primera vez bajo esta nominación.
En esta historia, que no fue una ‘empresa heroica‘, sino un proyecto a largo plazo que rindió sus frutos, un chaqueño, un charatense: Sergio ‘Checho‘ Quiroga, tiene su lugar.
Tres finales fallidas le negaron la entrada a la máxima categoría del fútbol argentino, y este recién estrenado 2021 fue el año de la vuelta y la consagración. ’Checho’’ llegó a Sarmiento, luego de comenzar en Atlético y Libertad de Charata, donde dio sus primeros pasos, y pasar por Argentinos Juniors, Brown de Adrogué, San Miguel.
Junto con varios ‘pibes‘ que conformaban la cantera, tomaron esta final como la gran revancha, tras el descenso en 2017.
‘Estoy muy emocionado, con el pecho inflado, y a medida que pasan las horas uno va dimensionando lo que se logró. Lo que se vivió en el recibimiento de la gente fue algo increíble, la caravana. Me gustaría que dure para siempre‘, dijo Quiroga, y en su voz baila la emoción contenida y la alegría.
El camino a este logro no fue sencillo y el chaqueño hizo referencia a las bases para conseguirlo. ’Se nos venía negando. Hace tres años quedábamos en la puerta. Incluso antes de la final, y durante el transcurso del partido aparecieron los fantasmas. Pero el grupo estuvo muy unido, nunca bajamos los brazos. Cuando ’Manu’ Vicentín atajó el último penal no sabíamos cómo festejar. Quería hacer todo junto, gritar, llorar’, sentenció.
Desde el junio de 2016, Sergio está en Junín. La ciudad conocida por formar parte del pulmón agrícola del centro del país, es dueña de tradición deportiva. La pasión que genera el deporte vibra en cada rincón.

Días antes de la final, ’Checho’ apagó los datos del celular, y cerró sus redes. Prendió el teléfono en el vestuario, luego de la consagración, para hablar con su familia, como le salía, porque la euforia era más fuerte. ‘No sé qué les dije o si me escucharon‘.
LA FAMILIA DENTRO Y FUERA
La marea verde los recibe en Junín. Los años de angustias, y las finales perdidas ya son parte del recuerdo. ’Checho’ estuvo 8 meses en reserva, en su primer año, y le tocó descender. Iba alternando entre el banco y la titularidad, hasta este torneo en el que logró estar presente en el 95% por ciento de los partidos como titular.
A la par, se fue haciendo uno más en la ciudad. Vive a cinco cuadras del club, con su novia, a quien considera junto a su familia ‘la clave‘ para todo lo que le pasó en Sarmiento. ‘Los resultados mandan. Pero yo tengo la suerte de tener una familia que siempre me está apoyando: mis viejos, hermanos, mis tíos, mis amigos. Más allá de la distancia. Contar con ellos fue muy importante‘, manifestó el mediocampista.
La otra familia, el club, Sergio lo describe como ‘un club ordenado, tiene dos predios de entrenamiento. Es un club grande, pero muy familiar. Además del fútbol es grande en otras disciplinas, incluso el fútbol femenino llegó a la final por el ascenso, lo que habla de cómo es el club‘, describe Quiroga
LA APUESTA POR LA CANTERA
’Para mí fue un logro doble: el logro deportivo, y la presencia de jóvenes, patrimonio de club, donde 15 juveniles formaron parte del plantel de 30 jugadores. Más de la mitad del equipo éramos jugadores que empezamos en reserva, y haber logrado esto es increíble. Es muy difícil lograr esto, cuando mandan los resultados, y mandan a los entrenadores a recurrir a jugadores de mayor jerarquía. Es un mensaje para los clubes, y la dirigencia’, explicó el chaqueño.
No fue fácil la temporada. La pandemia dejó a Sarmiento con 10 bajas. Sergio tuvo que entrenar en su departamento en una habitación de 3x3, hasta que pudieron volver a la cancha. Pero el objetivo seguía intacto. A los más chicos, que están siguiendo su camino, Sergio les dejó un mensaje claro: ‘No hay que bajar los brazos. Pero también es importante no dejar de jugar, de divertirse. Es una etapa que no deben saltarse‘.
CHARATA DEBERÁ ESPERAR
Al hablar de la actualidad del fútbol que lo vio nacer, ’Checho’ reconoce el talento que hay en el sudoeste chaqueño. ‘En Charata hay mucho material. Pero sería bueno que haya apoyo. Tuve suerte de que mi familia me ayude. Por ahí hay chicos con más talento que yo, pero como no tienen apoyo se van quedando en el camino‘, reconoció.
Por ahora no habrá vuelta al pueblo, porque serán apenas unos días de vacaciones, la temporada dará inicio con el nuevo torneo de primera, en febrero.
‘Por ahora no puedo ir. Son pocos días y hay que poner la cabeza en lo que viene. Pero, hasta que no volvamos a entrenar, queremos seguir disfrutando esto tan lindo que nos toca vivir‘, concluyó.












