El primer paso del año: activar el modo “sentido común”
Los chaqueños y los que vivimos en el norte del país, comenzamos este nuevo año con expectativas, y de manera muy distintas a lo que ocurría cada 31 de diciembre a la noche.
La única ley verdadera, es la que conduce a la libertad
Juan Salvador Gaviota
El mundo ha cambiado, y nosotros también en parte, obligados por la pandemia mundial.

No es que vamos a ser mejores personas por el encierro o confinamiento. Somos lo que somos, y de acuerdo a la circunstancia, vamos mostrando lo que tenemos en nuestro interior.
Lo que se viene en este 2021 es, necesariamente, la necesidad de buscar criterios comunes y estrategias para llevar adelante trabajo, producción, empleo y con políticas estatales orientadas a ese fin.
No está dando buenas señales el gobierno nacional que da la sensación que –mediante el impulso que le viene dando la vicepresidente Cristina Fernández- le apunta a entrar en conflicto con el campo, y donde el ministro de Agricultura, Luis Basterra, no ha podido exponer cual es la realidad del sector a los cuadros políticos de alta decisión, ya que el conoce de qué está hablando el sector productivo.
Una señal ha sido la suspensión de las declaraciones juradas para ventas al exterior del maíz en cuyo marco las bolsas de comercio y de cereales del país han dicho que con exportaciones estimadas en 37,5 millones de toneladas para esta campaña, el cierre del registro en 34,2 millones le hace perder al país 810 millones de dólares en exportaciones.
Si de algo está cansada la sociedad argentina es de los conflictos. Sencillamente nadie quiere vivir momentos tan desgastantes para el país como fue la 125. ¿tanto cuesta activar el modo sentido común?
MENSAJES
Hoy, más que nunca, los chaqueños deben transitar el camino de la unidad en la diversidad. Comienza un año que tiene expectativas, pero a sabiendas de momentos difíciles donde la economía es el principal obstáculo, y duele decirlo: las decisiones políticas en función de gobierno, en este caso lo que viene desde la Nación, no ayudan a pensar en un crecimiento y desarrollo del país.
Es e tiempo de que consolidar fuerzas para trabajar y fortalecer la unidad en la provincia, con el campo, los pocos industriales, las pymes, la dirigencia social incluida y la pata política. No es utopía, es una necesidad imperiosa. O unidos, o dominados. Pero con un horizonte, que es el tener la meta puesta el esfuerzo y el trabajo para sacar adelante esta provincia y poner el granito de arena en el contexto nacional. Dios y la patria nos demandarán de estos actos.
“Elegimos nuestro próximo mundo a través de lo que aprendemos en este. No aprendemos nada y el siguiente mundo es el mismo que este, las mismas limitaciones y pesos de plomo que superar”, dice Juan Salvador Gaviota.










