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Informe de CAME sobre el impacto de la pandemia en las pymes

En Resistencia cerraron este año un 15% de los locales comerciales 

Desde la Cámara de Comercio, Martín Giménez marcó que el mayor índice de cierres en la ciudad se produjo entre mayo y junio, época de mayores restricciones, con gran impacto en el microcentro, a diferencia de una periferia donde siguió la actividad casi con normalidad.

A diciembre de 2020, habían cerrado en Resistencia un 15,1% de locales comerciales. Así surge de un reciente informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que reflejó el impacto de la pandemia en el entramado de pequeñas y medianas empresas, con realidades dispares según las provincias y el sostenimiento de las restricciones a través de varios meses. 

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El informe, difundido este fin de semana, proyecta una encuesta de CAME a todo el país. Así, la entidad estima que este año cerraron 90.700 locales, 41.200 pymes y quedaron afectados 185.300 trabajadores. Los rubros con más cierres fueron indumentaria, calzados y decoración y textiles para el hogar.

En el país, las situaciones más graves de cierres de comercios se dieron en las provincias de Neuquén, con el 25,5% de locales a la calle que debieron bajar sus persianas, y Tierra del Fuego con un 21,5%. En el otro extremo, los menores impactos estuvieron en Salta (3,6% de cierres) y Tucumán (7,2%). 

Otro rubro que refleja la situación es el cierre de locales comerciales en galerías. Allí, Chaco presenta un 16,1% de cierres. En este caso la provincia se ubica en la base del ranking que encabezan con más elevados porcentajes Chubut (77,9% de cierres), La Pampa (63,6%) y Formosa (55,6%).  

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En el Chaco, según un relevamiento de CAME, cerraron este año un 15% de los locales comerciales. Mientras que en las galerías bajaron sus persianas un 16% de los locales.

La entidad que representa a las pymes advirtió que “el cierre masivo de locales fue una de las consecuencias graves que dejó la cuarentena en las pymes”. Así lo reflejan los primeros números: el 15,6% de los locales comerciales del país cerraron, sin registro de que se hayan mudado a zonas más económicas.

Mientras que la tasa de mudanza registrada apenas llega al 0,3%. Es decir, la crisis fue tan profunda que los comercios ni siquiera pudieron compensar mudándose a zonas más baratas, como suele suceder en períodos recesivos.

Más y menos afectadas 

El informe de CAME consigna que las cinco provincias más afectadas por los cierres resultaron ser Chubut, con una tasa de 34%; Córdoba, con 25.4% de cierres; Neuquén, con 25.2%; Tierra del Fuego, con 21.2% y Santa Cruz, con una tasa de 18.8%.

El relevamiento realizado por CAME fue entre el 1 y el 18 de diciembre, incluyendo a 39 ciudades de las 23 provincias del país y CABA. Con un equipo de 33 encuestadores, se relevaron 82.629 comercios en 1500 calles. De ellos, 12.843 estaban cerrados y vacíos, afectando a 28.300 empleos. Las más perjudicadas fueron las galerías comerciales, donde la tasa de cierre alcanzó a 23%.

Mayor impacto en el micro y macrocentro 

Martín Giménez, presidente de la Cámara de Comercio de Resistencia, recordó que, hasta julio, la estimación de la entidad era el cierre de unos 500 locales cerrados en la ciudad como consecuencia de las restricciones de circulación. Ese número representaba alrededor de un 10 o 12%. 

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“En Resistencia tenemos entre 4500 y 5000 negocios”, precisó, y dijo que el relevamiento de CAME viene a confirmar aquellas estimaciones, e incluso superarlas en algunos puntos. Y la diferencia está en que la entidad nacional tomó como referencia locales comerciales ubicados en la zona del micro y macrocentro de la capital chaqueña, mientras que la Cámara local consideró para sus estimaciones también la periferia, donde el impacto de la cuarentena fue mucho menor “porque algunas actividades trabajaron más que nunca en la cuarentena más estricta”, resaltó. 

El dirigente marcó que “el mayor impacto fue en el microcentro, afectado por más tiempo con las restricciones”. “El vallado en Resistencia fue primero en el macrocentro y luego en el microcentro”, recordó, al dar cuenta de los controles que impedían el acceso a la zona más comercial de la ciudad. 

Por otra parte, Giménez explicó que el mayor índice de cierre de locales en Resistencia se produjo entre mayo y junio. “Fueron los meses de más impacto. Los comercios que llegaron a julio, aguantaron y siguieron”, trazó. 

“Los comerciantes me decían que cerraban sus negocios y se iban a sus casas. Algunos ponían algún showroom y pasaban a la venta por redes sociales. Así esperaron a que se reactivara la actividad para volver a abrir sus locales”, contó, y aseguró que una lenta ocupación de locales vacíos se viene observando desde octubre. 

El mayor índice de cierre de locales en Resistencia se produjo entre mayo y junio, con mayor impacto en el microcentro. 

Más de 180 mil empleos afectados 

Otros datos relevantes que surgen del informe de CAME son los siguientes: 

1) En el promedio país, cerraron 9 locales por cuadra.

2) La Patagonia resultó ser la región más afectada, con 22,7% de locales cerrados. En cambio, el NOA fue la zona menos perjudicada, con 11,5%.

3) En el caso de las galerías, hay provincias como Chubut con el 77,6% de locales cerrados; La Pampa con 63,6% o Formosa con 55%. En el otro extremo se ubica Salta con solo 9,1% o Corrientes con 10,6%.

4) Proyectando los datos del relevamiento a todo el país, se puede estimar un total de 90.700 locales vacíos, con el cierre de 41.200 pymes, que involucran a 185.300 empleos.

5) No todas esas pymes darán de baja sus CUIT. Se espera que, en los próximos meses, si todo se normaliza, de a poco vuelvan a reaparecer un porcentaje de ellos en la misma u otra actividad. Hay que recordar que es probable que el empresario pyme, aun en el peor momento, vuelva a levantarse y reiniciar su negocio, pese al daño ya consumado tanto para él, su familia, la de sus empleados, así como para el país.  

6) Aunque por el alcance de este relevamiento no pudo cuantificarse, se dio el fenómeno de que, en las ciudades medianas y chicas, donde la gente se conoce, muchos locales y pymes cerraron y pasaron a la informalidad. De este modo, por ejemplo, muchos comenzaron a vender en sus casas o por redes, aprovechando que sus clientes y la comunidad los conocen y rápidamente ubican su nuevo punto o modalidad de venta.

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