Comercio electrónico, un aliado para pymes
Ya no quedan dudas de que los nuevos hábitos que impuso la pandemia afectaron también la manera en la que los consumidores hacen las compras.
Distintos estudios realizados por consultoras y empresas de compras, ventas y pagos por Internet confirman que está en marcha un proceso de cambios en los consumos. Uno de esos trabajos reveló que en los últimos meses, y a raíz del confinamiento, el comercio electrónico incorporó más de 2 millones de nuevos usuarios en todo el país. Las pequeñas y medianas empresas chaqueñas enfrentan el desafío de adaptarse en este nuevo escenario, cada una en función de sus posibilidades.
Uno de los estudios es el encargado por la empresa Mercado Libre para analizar la situación del comercio electrónico en países de América Latina. En el capítulo dedicado a Argentina, el informe señala que más de 2 millones de nuevos usuarios utilizaron esta modalidad de transacción al momento de realizar una compra. Como era de esperar, los productos más vendidos fueron alcohol en gel y barbijos.
Por otra parte, una investigación que llevó adelante la consultora Trendsity asegura que pequeñas y medianas empresas de todo el país optaron por el comercio electrónico y los pagos digitales para mantener su fuente de ingresos en tiempos en los que las restricciones impuestas a la circulación de personas impactaron en el comercio tradicional.
El relevamiento tuvo como objetivo conocer en qué medida la transformación digital fue una herramienta útil para que pequeñas y medianas empresas pudieran hacer frente a la crisis.
Otro trabajo de investigación que merece ser mencionado es el realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo y cuyos resultados fueron volcados en el documento titulado
“Los desafíos del comercio electrónico para las pymes. Principales claves en el proceso de digitalización”. Esta publicación tiene el mérito de haberse anticipado al escenario generado por la pandemia, ya que el trabajo -que se llevó a cabo con la intención de apoyar el proceso de digitalización de las pyme para la mejora de la productividad de América Latina y el Caribe- se realizó antes de que el mundo se declarara en emergencia, aunque el documento final se publicó en julio pasado.
Allí se observa que las pymes enfrentan el gran reto de no quedarse rezagadas en la participación en el comercio electrónico, a la vez que se destaca la creciente importancia de esta herramienta en respuesta a la crisis del Covid-19 como canal de ventas para la supervivencia del sector.
El documento, disponible para su descarga en forma gratuita en la web del BID, analiza las distintas alternativas en medios de pago, las plataformas de comercio electrónico y los desafíos que plantea la logística. Explica, además, que existen diferentes niveles de participación en el comercio electrónico entre los que cada pyme puede encontrar cuál se ajusta mejor a sus posibilidades.
“En cualquier caso, para que las pymes de la región puedan fortalecer la adopción del comercio electrónico, requerirán digitalizar procesos empresariales en algunas o todas las siguientes dimensiones: medios de pago; plataformas de compraventa; y logística”, remarca la publicación que ofrece recomendaciones para orientar su proceso de toma de decisiones en estos ámbitos, así como a los responsables de políticas públicas, organismos públicos y privados para el apoyo a la digitalización de la pequeña y mediana empresa.
Según el estudio de Mercado Libre, en todo el país se registró la evolución del comportamiento de los usuarios y se observó que desde marzo y en el marco de la pandemia y del aislamiento social, preventivo y obligatorio, “se transformaron por completo los hábitos de consumo de los argentinos, y se potenció la venta online de marcas, comercios y pymes”.
La publicación del BID que analiza la situación regional, en tanto, señala que Brasil encabeza el ranking de personas que compran productos en línea con aproximadamente 60 millones de consumidores y un gasto medio anual per cápita de 274 dólares, mientras que en Argentina la cantidad de consumidores es significativamente inferior (16 millones) pero con un gasto medio anual superior (318 dólares).
Alentar a las micro, pequeñas y medianas empresas locales para que aprovechen alternativas, como el comercio electrónico, que las ayuden a recuperarse lo más rápido posible es clave para alentar el dinamismo de la economía.










