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Copa Diego Maradona: River ganó en el último partido del año

El conjunto de Marcelo Gallardo terminó con varios lesionados, en la previa al superclásico. Por diferencia de gol con el 2-1 quedó segundo en la zona.

Festejo Millonario. Fuente: Prensa River Plate.

Flota como una mariposa y pica como una abeja. El mantra de Ali le va bastante bien a River. Te desgasta física y mentalmente, te toca la pelota para acá y te toca la pelota para allá, te suma jugadores al ataque como aviones hasta que sí, más temprano que tarde, te pica, una, dos, las veces que sean.

Nacho y su conversión. Fuente: Prensa River Plate.

Cuando terminó el primer tiempo, tenía dos remates directos al arco contra uno de Arsenal, pero 82% de posesión contra 18% y 321 pases contra 79. Y eso, que para algunos filósofos futboleros es una especie de fracaso por ineptitud, en el caso de River es parte de un proceso de erosión de sus rivales.

Quedó claro en la segunda parte, cuando el equipo de Rondina ya no hacía pie, ya no pudo sostener el ritmo ni la estabilidad emocional y se derrumbó como un castillo de naipes.

River tampoco se desanimó por esos primeros 45 minutos en los que faltaba efectividad: porque sabe del deterioro que genera en los de enfrente, porque está convencido -casi, casi programado- para ir, ir, ir.

El cordobés Matías Suárez convirtió el segundo gol del partido. Fuente: Prensa River Plate.

Así fue como Arsenal no aguantó. La idea de Rondina de defenderse con siete jugadores y dejando muy lejos a Pons, Albertengo y Candia tuvo patas muy cortas. Primero porque su propósito de contener así a los laterales de River no dio resultados: el que se quedó entre los centrales fue Enzo, que volvió en su mejor versión para darle un salto de calidad al equipo.

La mejor noticia para Gallardo no fue solo un funcionamiento que ya venía mostrando su equipo y que es la idea que ya tenían incorporada sus jugadores desde hace años sino el nivel individual de varios futbolistas que serán fundamentales para lo que viene.

Festejo de Nacho Fernández. Fuente: Prensa River Plate.

Principalmente, Enzo Pérez y Nacho Fernández, que esta vez sí le hizo honor al 10 que lleva en la espalda en el escenario local en el ST. Y no solo por su gol de pescador: se tuvo más confianza para el uno contra uno, para patear (avisó con un lindo tiro al palo), y para el pase: la asistencia a Suárez para el 2-0 fue una delicia de crack; el 7 la dejó picar y cuando la pelota subía acompañó la trayectoria ascendente con el pie para hacer un gol de Ortega.

Y la mala noticia, claro, también va a lo individual: las bajas por lesión son las menos oportunas del año, justo antes de una seguidilla decisiva entre Boca y Palmeiras. Angileri ya era una realidad, Borré iba mejorando partido a partido y Casco anoche entró como el Casco 18-19.

El gol de Candia del final le agregó algo de suspenso al partido solo porque River ya estaba con un jugador menos. Así y todo, intentó seguir atacando. Fue goleada 2 a 1 para seguir arriba en esta Copa Maradona que está a tiro y que está a un clásico de distancia. Ahora, en todo caso, habrá que prender velas por las lesiones. Mientras, no hay de qué preocuparse: el equipo seguirá flotando como una mariposa y pegando como Muhammad Ali.

Fuente: Olé.