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Nueve femicidios en 2020: ocho ocurrieron durante el aislamiento social

La última hoja del almanaque marca que, una vez más, los crímenes en contexto de violencia de género siguen siendo uno de los delitos que no se logra frenar en la provincia.

Pese a una diversidad de campañas de concienciación con protocolos cada vez más estrictos a la hora de abordar casos de violencia de género, las cifras muestran la cara más cruel: hasta esta publicación nueve femicidios, igual registro que en 2018, dos más que en 2017, cuatro más que en 2016 y uno más que 2015.

Ocho de los crímenes sucedieron durante el aislamiento social obligatorio decretado el 18 de marzo, a causa de la pandemia de coronavirus.

Entre los involucrados surge un exmilitar, un agente de la Policía del Chaco. Dos se mataron y uno fue abatido en un enfrentamiento con policías cuando quiso escapar.

CASO POR CASO

Según la estadística de la sección Policiales de NORTE, el primer hecho ocurrió el 13 de febrero en Corzuela, cuando se halló asesinada a Carla Rivera (22), oriunda de San Juan. Tenía un disparo de arma en la cabeza y otras lesiones en el cuello. Su cuerpo fue encontrado envuelto con una frazada debajo de un estante. El asesino habría sido su pareja, Germán Jiménez (24), quien con la misma arma se mató. No tenían hijos y los dos habían pedido la baja en el Ejército y estaban desde diciembre en Corzuela, de donde era el femicida.

La adolescente de 18 años Liliana Belén Gauna fue asesinada por tres sujetos. Su madre sostiene su fotografía en una de las marchas.

También en Corzuela, el 5 de abril, Pamela Cardozo (28) fue asesinada de una puñalada en el cuello por su pareja Daniel Olivera (28), quien luego se quitó la vida con un disparo de escopeta calibre.16. La segunda víctima de femicidio tenía un hijo de ocho años que vive, desde antes del hecho, con sus abuelos.

El 2 de julio, en Pampa del Indio, Érica Susana González (30) fue asesinada. Fue hallada en su cama, en el barrio Obrero, con signos de haber sido estrangulada. César Arzamendia (27), su pareja, quedó detenido tras haber sido denunciado por su madre, cuando éste le confesó que había matado a Érica. Está con prisión preventiva.

El 11 de julio en Presidencia de la Plaza, Ramona Benítez (29), cuando se dirigía a la comisaría a denunciar una vez más a su expareja Hugo Navarro (33), fue degollada en la calle, ante la presencia de testigos. La mujer murió de inmediato y el homicida fue hasta la seccional policial y se entregó: la camisa manchada de sangre y el cuchillo fueron secuestrados. El agresor está con prisión preventiva.

El 20 de julio, Liliana Belén Gauna (18) fue hallada asesinada en una exfábrica próxima al riacho de Puerto Vilelas. La mecánica de muerte: ahorcamiento. Los detenidos Edgardo Romero, alias “Porqui” (40), Oscar Alberto Romero, apodado “Cachorrito” (31), y Carlos Gabriel Gómez, “Mojo” (36), están con prisión preventiva.

El 3 de agosto en Las Garcitas, Mirta Godoy (21) fue estrangulada por su novio Rodrigo Cejas (20), quien está con prisión preventiva.

El 5 de septiembre, en Castelli, Alba Roxana Orquera (18) fue asesinada por su novio Ariel Leonardo Moreira (20). Según un informe de autopsia, fue ahorcada. El sujeto llegará a juicio privado de la libertad.

El 11 de octubre, en General San Martín, Griselda López, de 43 años, fue asesinada por su pareja, Pablo Omar Lugo, de 48, quien luego fue ayudado por vecinos que arrojaron ladrillos y palos contra los efectivos para ayudarlo a fugarse del cerco policial que se había dispuesto en las cercanías de la vivienda donde ocurrió el crimen, a fin de detenerlo. El femicida logró evadir unas cuadras a los agentes policiales, pero una vez que fue rodeado, con el mismo cuchillo que usó para asesinar a su mujer, hirió a uno de los uniformados, por lo que el hombre fue abatido de varios disparos en el barrio Nuevo Asentamiento.

Lugar donde los femicidas arrojaron el cuerpo de Liliana. Una exfábrica en Puerto Vilelas.

Vuelco en la investigación tras una prueba de pólvora

El 13 de noviembre, en Colonia Elisa, Adriana Barreto, de 26 años, murió de un disparo de arma de fuego. El proyectil salió de la pistola calibre 9 milímetros, que era de su pareja policía Carlos Ojeda, de 22.

Un agente que, al comienzo de las pesquisas por parte de la fiscal de General San Martín Andrea Langellotti, había declarado en sede policial que su novia se había disparado, quedó en el centro de la escena al conocerse un informe forense clave.

Carlos Ojeda, un agente de la Policía del Chaco, está imputado de homicidio agravado de su novia Adriana Barreto.

Al transcurrir los días, mientras la comunidad marchó porque consideraba que se estaba ante otro femicidio, una pericia de barrido electrónico detecta pólvora en manos y prendas.

Fue efectuada por expertos del Instituto de Medicina y Ciencias Forenses (Imcif) y determinó que el agente tenía residuos de disparo en la piel (específicamente en las manos). Inmediatamente quedó detenido, se negó a declarar y se le dictó la prisión preventiva.

Velas encendidas frente a la comisaría de Colonia Elisa, cuando aún el efectivo permanecía en libertad.

La misma prueba se le hizo al padre del uniformado, porque hasta su casa fue el sospechoso para trasladar a Adriana al hospital, pero ya estaba muerta. Al hombre le dio negativo.

Un observatorio: la asignatura pendiente

La provincia del Chaco no cuenta con un organismo que lleve la estadística de los hechos de violencia de género y femicidios cometidos en la provincia. Salvo las cifras de que dispone el Ministerio Público Fiscal y la base de datos de la sección Policiales de NORTE, se dificulta obtener cifras sobre los casos.

Por eso, a fin de recopilar, analizar y contar con información oficial, las diputadas Jessica Ayala y Clara Pérez Otazú presentaron un proyecto de ley que pretende darle un marco a las estadísticas con la creación de un Observatorio, que deberá ser supervisado por el Estado provincial.