Apelan a senadores del Chaco por una ley para bebés con alergia a una proteína
Si se advierte la presencia de la sustancia en los productos mejoraría la calidad de vida de cientos de miles.
Un grupo de familias impulsa una ley por la identificación de productos aptos para quienes padecen alergia a la proteína de leche de vaca (APLV).
La iniciativa plantea una regulación similar a la que incluye leyendas como el ‘Sin TACC’ para poblaciones celíacas.
“El etiquetado es clave porque hay pocas marcas que voluntariamente declaran que sus productos contienen alergenos”, señala Ariana Bähler, mamá de una niña con APVL.
La norma permitiría prevenir los efectos de la alergia en la población en general, pero especialmente en lactantes. Hay bebés con efectos graves por una respuesta exacerbada del sistema inmunológico.
“Desconocía qué era la APLV hasta que me pasó. Mi hija tenía reflujo, vomitaba y lloraba mucho pero después supe que hay formas más severas”, explica Bähler.

Como quedan muy pocas sesiones ella como otras personas comprometidas con la causa piden públicamente a los senadores de cada provincia acompañar el proyecto.
“Sabemos que por el Chaco son tres los senadores que nos pueden ayudar: María Inés Pilatti Vergara, Antonio Rodas y Víctor Zimmermann”, apela vía telefónica y como parte de una campaña en las redes que día a día suma adhesiones.
El dictamen depende de tres comisiones: industria, justicia y salud. “Son muchos pasos hasta lograr que se trate en el recinto. Cuantos más acompañamientos tengamos, mejor”.
La alergia a la proteína de leche de vaca es la alergia alimentaria más frecuente en recién nacidos y si bien una mayoría la supera, un porcentaje prevalece en edades más avanzadas.
El tratamiento médico consta de una dieta de exclusión para el bebé, para la madre que da el pecho y, en los casos más severos, alcanza a toda la familia conviviente para evitar la contaminación cruzada.
El proyecto completo puede leerse en bit.ly/ProyectoDeLeyAPLV y en el perfil @leyaplvargentina en Instagram se puede encontrar más información.
Hay plásticos y productos menos visibles que tienen contacto con la proteína: “la lista es tan extensa que no se sabe adónde llega la traza”, agrega la Bähler.



Hay dos tipos de alergias: las mediadas, que ante el contacto con la leche genera una reacción inmediata (urticaria, ronchas, hinchazón, vómitos, anafilaxia), y las no mediadas, que presentan una reacción tardía asociada con síntomas gastrointestinales como deposiciones con sangre o moco.
Las primeras son más severas y tardan más tiempo en negativizarse; la expectativa es que los niños las superen alrededor de los cinco años de vida. Las segundas tienden a resolverse en el primer año de vida y salvo excepciones no conllevan un riesgo para la vida.
Como la proteína de leche de vaca pasa a través de la leche materna, las madres que dan la teta deben hacer una dieta estricta de exclusión de lácteos.
















