Obra pública para reactivar la economía
Para poner de pie la economía es necesario reactivar la obra pública. Esa es la convicción que tiene el gobierno nacional y, de hecho, esa misma frase fue pronunciada en varias oportunidades por el presidente de la Nación, Alberto Fernández, en distintas intervenciones públicas en las que, además, habló de la necesidad de aplicar un criterio federal en la distribución de recursos.
Siguiendo ese principio rector, el miércoles último el gobierno nacional inauguró en 12 provincias 30 obras que demandaron una inversión de 12.887 millones de pesos. A través de una teleconferencia los gobernadores de Córdoba, Juan Schiaretti; de Río Negro Arabela Carreras y de Misiones Oscar Herrera Ahuad, destacaron la decisión de la administración central de aplicar en este caso un criterio de distribución de los recursos que va más allá de la pertenencia política de cada mandatario.
Las desigualdades que sufre la Argentina históricamente estuvieron estrechamente relacionadas a factores como el centralismo y la distribución de recursos que privilegió unas jurisdicciones por encima de otras. Y el norte argentino conoce muy bien cuáles son las consecuencias de las fuertes asimetrías que existen entre una región y otra.
Es que en su proceso de organización territorial y política, el país concentró todo, o casi todo, alrededor del puerto de Buenos Aires, dando como resultado una gran macrocefalia que perjudica no solo a las localidades del interior sino también a la propia megalópolis que, al parecer, nunca comprendió que muchos de los problemas serios que la aquejan tienen sus raíces en ese crecimiento desigual y en una, muchas veces, injusta distribución de recursos.
Un informe realizado en 2018 por la Unidad de Estudios y Proyectos Especiales de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios observaba que “existe una marcada polaridad entre la región Centro del país, en donde se concentra la mayor proporción de población, empleo y producción. En el extremo opuesto, las provincias que conforman las regiones del norte (NEA y NOA) son las más postergadas del país, con ingresos significativamente menores y mayor dependencia de los recursos del Estado Nacional”.
Por eso merece destacarse el encuentro que los gobernadores de provincias del noroeste y el nordeste (de Formosa, Chaco, Corrientes, Misiones, Catamarca, Salta, Tucumán, La Rioja, Jujuy y Santiago del Estero) mantuvieron ayer en el Centro de Convenciones de la ciudad de Resistencia para formalizar el Consejo Regional del Norte Grande, una herramienta que debe servir para unir esfuerzos con el objetivo de impulsar el desarrollo de toda la región y, de esa manera, defender intereses comunes para reducir las asimetrías que esta semana el gobernador Jorge Capitanich se encargó de recordar: precios de combustibles más altos que en la zona central del país, subsidios al transporte público de pasajeros por montos inferiores comparados con los que tiene la Capital Federal y sin precios diferenciales en energía, a pesar de que esta zona del país registra los mayores consumos de electricidad en cada sufrida temporada de verano.
En palabras del mandatario chaqueño, la región sufre marcadas asimetrías tanto en infraestructura como en competitividad. Un ejemplo permite al lector comprender mejor el problema: es difícil competir mientras los costos de mover un contenedor desde nuestra región hacia el puerto de Buenos Aires son más altos que enviar el mismo contenedor desde la terminal portuaria más importante del país hacia cualquier destino del mundo.
En síntesis, lo que el país necesita es mejorar la infraestructura en distintas zonas del territorio nacional. Por eso merece destacarse que este año se hayan ejecutado obras con fondos de origen nacional en las provincias de Catamarca, Chaco, Mendoza, Misiones, Río Negro, San Luis, Santa Cruz, Santa Fe y Tucumán, entre otras jurisdicciones. El economista estadounidense y especialista en estrategia competitiva Michael Porter advierte en sus charlas que en el futuro “la competencia no será entre las empresas ni los productos, sino entre procesos logísticos”. La observación debe servir para repensar los desafíos que tiene por delante la región Norte Grande, la necesidad de impulsar políticas integradas de infraestructura, transporte y logística y también para valorar la decisión del gobierno nacional de acompañar a las provincias y reactivar la economía con obras públicas que se lleven adelante con criterio federal.










