El clima marca la cancha
Tal como lo viene exponiendo NORTE en sus páginas, el clima va determinando desafíos muy fuertes para la agricultura intensiva en el norte del país, y el Chaco siente ese cimbronazo, porque perdió en la campaña de trigo y también en la de girasol, con una minina porción de la superficie que se logró sembrar.
Y ahora el agricultor teme por el algodón. En Santiago del Estero se perdieron por efecto del viento y la denominada “arenilla” cerca de 20.000 hectáreas del textil, y tendrán que ser resembradas con los altos costos que esto implica, o pasarán a sorgo, maíz o soja.

Esto mismo puede ocurrir en el Chaco. Ya hay un caso de un productor de la zona de Villa Angela que tuvo que resembrar 1.200 hectáreas.
Ante este tipo de situaciones, y mientras algunos observadores discuten si es La Niña o El Niño, los pronosticadores admiten que se hace difícil hacer proyecciones meteorológicas a largo plazo.
En medio de ello, aparece fuerte la necesidad establecer cobertura por seguros multiiriesgos, ya que el clima va marcando la cancha, y por qué no también, el sector productivo tomar la posta de hacer estudios de suelos junto al gobierno, e ir determinando su estado, como también el cuidado del medio ambiente.
LA CONDONACION DE LAS DEUDAS A PRODUCTORES AFECTADOS POR LA SEQUÍA
Finalmente se promulgó promulgó la Ley 3237 A, recientemente aprobada por la Legislatura chaqueña, que establece la condonación total de deudas a 1.190 productores agropecuarios y cooperativas por un monto superior a los 250 millones de pesos.
La iniciativa, regulada por Ley provincial, alcanza a 1.190 productores por un monto superior a los $250 millones. El gobernador visualiza la recuperación del sector a partir de las últimas lluvias y del mejoramiento de los indicadores del pronóstico. “Con sensibilidad necesaria el Estado provincial genera mecanismos para que puedan producir más y mejor y afrontar la difícil situación provocada por la falta de lluvia”, señaló el gobernador.
AEROAPLICACIONES: ENTIDADES PRESENTAN PROYECTO DE LEY
En busca de dar respuestas a la sociedad en torno de las aplicaciones de fitosanitarios, la Red de Buenas Prácticas Agropecuarias (BPA) presentó un proyecto que ordena, regula y controla esta actividad en todo el territorio nacional "de manera integral y amplia", según publica el diario La Nación.

El proyecto define dos zonas para las aplicaciones: la zona sensible, en la cual se prohíbe la aplicación de fitosanitarios e incluye áreas urbanas y viviendas de trabajadores rurales, entre otras (no se pueden hacer pulverizaciones a menos de 10 metros para aplicaciones terrestres y 45 metros para aplicaciones aéreas); y la zona de amortiguamiento, en la cual se requieren pautas específicas para las aplicaciones.
"La última es la que será determinada por cada municipio con participación de una mesa de diálogo local, convocada para tal fin", dijo en diálogo con este rotativo Juan Brihet, coordinador técnico de la Red BPA.
En este sentido, explicó que hace dos años se viene trabajando en conjunto con más de 90 instituciones públicas y privadas de la Argentina en una ley de presupuestos mínimos con "una mirada federal que incluya todas las producciones agropecuarias del país".
"Este trabajo mancomunado sirvió para ponerle letra al proyecto. No existe hoy en día una legislación nacional y los intendentes se encuentran entre la espada y la pared porque sus ciudadanos exigen protección y seguridad y, por otro, están los productores que si no trabajan, eso impacta de lleno en la actividad económica de ese lugar. Son presupuestos mínimos que nivela a todo el país ", señaló.
El Senasa dispone medidas sanitarias al confirmarse caso de rabia en La Leonesa
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) dispuso una serie de medidas sanitarias al confirmarse por análisis de laboratorio un caso de rabia paresiante, en un animal de la especie bovina en el Paraje Lapachito, Municipio chaqueño de La Leonesa.
Se trata de un caso secundario a 2 kilómetros del caso índice de rabia confirmado a fines de julio pasado en el Paraje Lapachito. Esto ocurre debido a que el virus de la rabia puede circular hasta 18 meses en una misma zona y de ahí la importancia de insistir en la vacunación contra la enfermedad.
El Centro Especializado en Zoonosis de Chaco informó al Senasa que la muestra tomada del cerebro de un bovino tras su muerte, fue analizada y resultó con diagnóstico positivo para rabia.
Es así que, el Senasa determinó la interdicción del establecimiento productivo donde se confirmó el caso, a fin de efectuar la actualización de la vacunación de los animales del predio.
Además, el Organismo se encuentra abocado a la revisión de la vacunación llevada adelante en el resto de los establecimientos comprendidos en el brote de julio pasado, donde la inoculación es obligatoria y debe ser registrada en la Oficina La Leonesa del Senasa. El organismo sanitario continúa con la vigilancia epidemiológica en la zona y sugiere que los productores ubicados a más de 10 kilómetros del brote también vacunen contra la rabia y registren la acción sanitaria en la oficina del Senasa.
CARACTERÍSTICAS DE LA ENFERMEDAD
La rabia paresiante es una zoonosis, puede transmitirse de los animales a las personas y es mortal, allí radica la importancia de la prevención mediante la vacunación de los animales susceptibles de contraer la enfermedad y el control de vampiros.
Los brotes de rabia paresiante perduran no más de 18 meses con periodos ínter epidémicos sin la enfermedad de por los menos 3 o 4 años.
La mayoría de los bovinos que no fueron vacunados se infectan con el virus luego de ser mordidos por vampiros rabiosos. En los bovinos que se infectan, el período de incubación de la enfermedad es de alrededor de 30 días.
El Senasa recomienda evitar la manipulación de animales muertos o con sintomatología nerviosa y dar aviso inmediato a los teléfonos 0362- 4471156 / 3624-706001; a los correos electrónicos: [email protected] o [email protected] o a través de la aplicación Notificaciones Senasa disponible en Play Store, teniendo en cuenta que se trata de una enfermedad de denuncia obligatoria.










